MAE reconoce la tarea de guardaparques del país

- 01 de Agosto de 2017 - 00:00
El ministro Tarsicio Granizo entregó una medalla a Polo Cuasque (der.) por su tarea de cuidador.
Foto: Miguel Jiménez / El Telégrafo

863 profesionales están distribuidos en 53 áreas protegidas; y en Yasuní, 56. La Cartera de Estado buscará apoyo.

Los 863 guardaparques del Ministerio del Ambiente (MAE) resguardan las 53 áreas protegidas del país los 365 días del año. En ellas reciben a los turistas y enseñan sobre la importancia de la biodiversidad.  

“Los guardaparques están en la primera línea de combate en el sistema de áreas protegidas. Estas constituyen el 20% del territorio nacional, incluso arriesgan su vida para afrontar cualquier adversidad en estos espacios”, explicó Tarsicio Granizo, titular de esta cartera de Estado, quien saludó ayer a los profesionales que celebraron su día.

Él reconoció que la cantidad de ‘parqueros’ no es la óptima y también requieren más instrumentos para desarrollar adecuadamente sus labores.

El funcionario citó, por ejemplo, que en el Parque Nacional Yasuní -cuya extensión es de 1’000.000 de hectáreas- hay 56 guardaparques que no pueden resguardar todos los rincones de esta reserva y, por ello, se dan talas ilegales, sobre todo de madera.

“Hemos tenido denuncias de entrada ilegal de madereros, principalmente de Perú (en la zona intangible del límite sur oriental del parque Yasuní), por lo que estamos en conversaciones con el Ministerio de Defensa para que juntos vigilemos este parque”, aclaró Granizo.

 Anualmente se destinan alrededor de $ 20’000.000 para temas operativos y el pago del personal que labora en las áreas protegidas.

Las acciones

Santiago Silva, director nacional de biodiversidad del MAE, mencionó que ninguna área protegida está totalmente equipada.

“Creo que el Estado ecuatoriano ha hecho un enorme esfuerzo en los últimos años y eso ha servido para mejorar las condiciones actuales”.

Por este motivo, el MAE busca apoyo del Gobierno Nacional, así como de la cooperación internacional, con el objetivo de incrementar el presupuesto.

“Solo a través de la conservación garantizamos calidad de vida para el ser humano. Este homenaje será nuestro impulso para seguir trabajando”, mencionó la guardaparque Itamar Córdoba, quien fue parte de los 10 guardianes reconocidos por esta cartera de Estado en el Instituto de la biodiversidad. Ella se ha destacado en estos años por su buena relación con la comunidad.

Una vida como guardaparque

Polo Cuasque se graduó de bachiller agrónomo hace 35 años y hace tres décadas se unió al Ministerio como guardaparque. Nunca pasó por su mente acceder a esta ocupación, pero desde siempre su afición fueron las áreas naturales. 

Nació en Ibarra y se unió en un primer momento a la Reserva Limoncocha, en la provincia de Sucumbíos, y posteriormente pasó al Parque Nacional Cayambe-Coca.

Su trabajo de conservación de la zona alta, así como el manejo de páramos para evitar incendios, fueron las razones que llevaron al MAE a distinguirlo con una medalla al mérito. Polo se formó como guardaparque durante dos años en el Ministerio de Agricultura.

Además, él posee conocimientos como técnico forestal, los cuales ayudan a combatir adecuadamente los incendios.

“Los conocimientos teóricos los he combinado correctamente con la práctica y gracias a Dios eso me ha convertido en un guardaparque de corazón”, indicó.

Él recordó que cuando empezó su labor -en la década del 90- la prioridad en la conservación era la defensa de los árboles. “Hoy lo más importante es conservar el agua porque es el líquido vital sin el cual la vida desaparecería”.

Precisamente su tarea actual está enfocada en acciones de concienciación para preservar este elemento.

“Las áreas de páramo son vitales para preservar el agua. De este parque se consigue el 50% del agua para Quito y zonas aledañas”, dijo.

Esta reserva natural tiene una extensión de 403.000 hectáreas y abarca las provincias de Sucumbíos, Napo, Imbabura y Pichincha. Su afectación mayor se debe a las mineras y a la colonización. (I)

Datos

El 38% del presupuesto de las áreas protegidas está destinado al sector de Galápagos porque tiene una diversidad única en el mundo.

75 hidroeléctricas se abastecen de las cuencas hidrográficas de áreas protegidas, las que cubrirán el 80% de la demanda total de energía en el país, a través de fuentes renovables.

La Reserva Geobotánica Pululahua, que abarca una superficie de 338.000 hectáreas, recibe anualmente 150.000 visitantes y su mayor afectación es por la cercanía de la zona industrial de Quito.

En el territorio nacional 1.091 funcionarios trabajan en las áreas protegidas, de los cuales 863 son guardaparques y el personal restante desempeña cargos técnicos y administrativos. (I)

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