Viernes, 19 Mayo 2017 16:44 Sociedad

Hospital Eugenio Espejo lidera tratamiento para disolver coágulos cerebrales

El doctor Maldonado revisa la radiografía de uno de sus pacientes.
El doctor Maldonado revisa la radiografía de uno de sus pacientes. Mario Egas / EL TELÉGRAFO
Redacción Web Quito

Desde 2016, el hospital Eugenio Espejo mantiene un tratamiento para los pacientes con coágulos en las arterias cerebrales (stroke).

Nelson Maldonado, líder del departamento de Neurología de esta casa de salud, informó que la institución es la única entidad pública que cuenta con el servicio.

En 2015, junto a un equipo de médicos de extranjeros se propuso crear un Proyecto de Cuidados Neurocríticos en el Ecuador, puesto que en el país -y en el resto de América Latina a excepción del Brasil- no existen unidades médicas para pacientes neurocríticos (personas que sufrieron accidentes cerebrales).

Ese fue el punto de partida para que el Eugenio Espejo creara la Unidad de Cuidados Intermedios, que se encuentra en el octavo piso de la casa asistencial de Quito, en donde cuenta con nueve camas y personal de emergencias.

Durante este año, las enfermeras de la unidad recibieron capacitación para manejar este tipo de pacientes, de tal forma que la atención sea inmediata y así aplicar la medicación en un lapso no mayor de cuatro horas.

El tratamiento consiste en suministrar a través de inyección una activador tisular del plasminógeno (t-PA por sus siglas en inglés). En 1996 se descubrió que esta medicación tiene la capacidad de romper el coágulo que llega al cerebro y que causa el ataque cerebral.

El médico indicó que mientras más pronto se suministre la medicación, será más fácil disolver el trombo. De ahí la importancia de que el paciente que sufra las molestias (rigor en los brazos, rigidez facial, dificultad para hablar) sea ingresado lo más pronto posible.

"Pasadas las cuatro horas y media el riesgo de la enfermedad es muy alto y los estudios internacionales demostraron que no se debe dar la medicación después de es lapso", reiteró.

Maldonado advirtió que para que el tratamiento tenga éxito, el 10% la fórmula se inyecta a la vena; el resto a través de suero, que se lo coloca de forma dosificada.

Entre noviembre de 2016 y lo que va de 2017 en la unidad se suministró la medicación a 10 pacientes.

Cada ampolla tiene un valor de entre $ 1.000 y $ 1.500. Sin embargo, el líder del departamento, explicó que si un paciente no recibe la medicina podría fallecer. En algunos casos, el stroke puede causar problemas de inmovilidad. "Es más económico suministrar la medicación".

Atención a los pacientes

La unidad implementó una red a través de la cual los médicos emergenciólogos se contactan con el hospital vía celular para alertar de un caso. Inmediatamente se activa el código ICTUS (intervenciones que se realizan una vez que un paciente llega con los síntomas).

Ahí se les revisa el nivel de la glucosa, se realiza una tomografía del cerebro. De confirmar el diagnóstico, se suministra la medicina.

La única forma de ingresar cada caso, es través de una llamada a la línea del 911, puesto que hay muchas personas en emergencias y es necesaria una atención urgente. En el hospital todos los días se presenta un caso, pero en la unidad hay siete casos.

De acuerdo a las cifras del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) los infartos cerebrales son la segunda causa de mortalidad en el país en los adultos.

En todos los países en vías de desarrollo como Ecuador, los accidentes cerebro vasculares están entre la primera y la cuarta causa de muerte y entre la primera y tercera causa de morbilidad. Es decir, que los pacientes no quedan bien y quedan con discapacidad, lo que puede generar un costo para la sociedad. (I) 

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