Cierre en la avenida Eloy Alfaro genera ruido y congestión

- 19 de junio de 2017 - 15:52
Los agentes de tránsito informan a los conductores sobre los desvíos.
EL TELÉGRAFO

Hoy se cumple el cuarto día del cierre del tramo en la avenida Eloy Alfaro, que va desde la calle Alemania hasta la Bartolomé de las Casas, al norte de la ciudad.

Este cierre, que se realizará durante 12 meses, se efectúa debido a la construcción de la estación La Pradera del Metro de Quito. No obstante, la obra empieza a causar malestar en los transeúntes, comerciantes y conductores.

Esta situación se puede constatar a lo largo de la vía, entre la avenida Amazonas y la calle Italia, en donde se habilitó la circulación vehicular en sentido sur norte.

El sector se caracteriza por ser un punto de puestos y establecimientos de la salud, entre estas la Clínica Pasteur, localizada en la calle Italia. Sofía Tapia (32 años) llegó hasta la casa asistencial para visitar a su tía, antes de una cirugía de abdomen.

La mujer contó que su familiar tendrá que permanecer durante una semana. Dijo que su preocupación es el ruido que ocasionan las máquinas que se encuentran en el sector.

"Nos informaron que la maquinaria va a operar en las tardes y en la noche. Yo me pregunto, a qué hora podrán descansar los pacientes. Es una falta de respeto", expresó la ciudadana.

Similar inquietud manifestó la visitadora médica Andrea Rivas, quien realiza sus recorridos fundamentalmente en los consultorios del Centro Médico Alemania y en el Instituto de Radiología.

A criterio de la empleada, es incómodo transitar por el lugar. "El ruido es insoportable; los carros pasan todo el día pitando. Se siente caos", expresó.

El mensajero Sergio Arévalo aseguró que a eso se suma la dificultad para estacionar su moto cuando llega a entregar correspondencia en el edificio Fortune Plaza. "Tengo que estacionar la moto en la calle Italia, antes de la Mariana de Jesús, porque no hay espacio para parqueo", expresó.

Los vendedores informales también se quejan de la situación. Lourdes Pacalle, vendedora informal que tiene un quiosco en la zona, aseguró que si bien aumentó la congestión vehicular, el número de transeúntes se redujo.

La mujer labora en ese punto desde hace 10 años y dijo que sus ventas alcanzaban entre los $ 40 y $ 50; pero, en los últimos días, las ganancias no pasan de $ 20. "Me cambiaría a otro punto para vender, pero mi permiso me impide volver del lugar", manifestó la vendedora.

En los locales comerciales también se ve una disminución de clientes. Milton Zavala atiende en una farmacia desde hace nueve meses y también cree que la congestión "es insoportable", especialmente entre las 06:00 y las 07:30.

"Hubo mala información por parte del Municipio. Los conductores pasan por la avenida y no saben nada de este cierre. La congestión se produce por desinformación", opinó el comerciante.

Los agentes de tránsito reconocieron que existe desconocimiento por el cierre. Por ello, se organizaron para informar a los conductores de los desvíos y las razones del cierre.

"Por el desconocimiento de los conductores a veces hay enojo, pero la información va a seguir hasta que se acostumbren al cierre", expresó Cristian Bolagay, agente de tránsito.

El agente indicó que solo en el punto de la Eloy Alfaro y Alemania se encuentran dos gendarmes, pero hay un contingente de 15 uniformados del grupo X (escuadrón para los desvíos) que se localizan en las vías de desfogue, además se encuentran activos seis agentes de jefatura.

El gendarme indicó que la congestión es más severa alrededor del mediodía. (I)

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