Punto de vista

Sociedades con inclusión total

- 07 de Enero de 2017 - 00:00

Los países del Cono Sur atraviesan en la actualidad el envejecimiento de las personas y de las poblaciones. Tanto a nivel individual como poblacional y, por ende, social, el envejecimiento es un fenómeno ineludible.

La transición demográfica ha abierto una oportunidad con el bono demográfico que los gobiernos debieran aprovechar para invertir en el desarrollo social de los países, de modo que las personas que lleguen a la vejez lo hagan con las mejores herramientas y la vivan en las mejores condiciones. Para ello es necesario que el abordaje de las políticas orientadas a las personas mayores se realice desde un enfoque gerontológico, que es la disciplina que estudia el envejecimiento y la vejez desde una perspectiva biopsicosocial y brinda mejores herramientas para estos fines.

Una característica del envejecimiento en la región y en el mundo, además de la rapidez, es la feminización que asume este proceso. La proporción de mujeres mayores supera ampliamente al número de varones.

Sin embargo, sigue operando serias desigualdades para las mujeres producto de una historia que formó a las personas mayores bajo relaciones de género rígidas que desfavorecen a las mujeres en todo lo relacionado a la esfera pública: menor acceso a la educación, al mercado laboral y a la participación política y social.

Por otro lado, la mujer fue relegada a la esfera privada como protagonista del cuidado familiar y responsable de las tareas del hogar.

En el mismo clima patriarcal, expresado en lo cultural, social y político, ayuda a comprender la falta de políticas que han alimentado la brecha de género que se profundiza en la vejez y donde las desventajas para ellas son altamente alarmantes.

Hoy es importante que, además de la mirada de género, las políticas públicas añadan la perspectiva de diversidad sexual a los fines de incluir a todas las personas mayores.

El paradigma de los derechos humanos, para realizarse, deberá complementarse indefectiblemente con la perspectiva género y de diversidad sexual. Por otra parte, la declaración de la Convención en el seno de la OEA establece un hito en materia de  derechos en tanto obliga a los Estados a garantizarlos. Los desafíos son muchos.

El principal es desarrollar sociedades con inclusión total de las personas mayores. Hay que dar pasos para terminar de fortalecer la seguridad económica de las personas mayores. Igual, continuar promoviendo una cultura del buen trato, la participación de las personas mayores y la capacidad de poder envejecer en las casas a través de la formación y asistencia de cuidadores domiciliarios a fin de evitar las institucionalizaciones innecesarias. (O)

Lectura estimada:
Contiene: palabras
Visitas:
Enlace corto: