Sábado, 01 Abril 2017 00:00 Palabra Mayor

Conocimiento científico es prioritario en el envejecimiento

Uno de los países europeos con un alto porcentaje de personas adultas mayores es España. Por esta razón se han profundizado los estudios para brindar mejor calidad de vida a este grupo etario, tanto en la parte física como en lo emocional.
Uno de los países europeos con un alto porcentaje de personas adultas mayores es España. Por esta razón se han profundizado los estudios para brindar mejor calidad de vida a este grupo etario, tanto en la parte física como en lo emocional. Foto: AFP

Un informe que analiza las publicaciones sobre este tema fue presentado en España. El aumento entre 2009 y 2015 evidencia el interés de la comunidad académica, del mundo, en especial de los países europeos. Más allá de buscar prolongar la longevidad en ellos, el desafío principal es determinar cómo envejecer con buena salud, en mejores condiciones y que sigan siendo un aporte a la sociedad.

Kléver Paredes B.

El aumento de la esperanza de vida en el siglo XX ha sido el mayor de   la historia de la humanidad. Entre  2000 y 2015, en apenas cinco años, se registró el aumento más rápido desde la década del 60.

Mientras más personas en el mundo viven mayor tiempo, la tasa de fecundidad, al contrario, decrece progresivamente en los últimos años, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). En Ecuador, en 2016 la esperanza de vida promedio se ubicó en 76,2 años.

La Organización Mundial de la Salud, en reiteradas ocasiones, enfatizó que las proyecciones demográficas en el mundo indican que en 2050 el número de personas mayores de 60 superará al de menores de 15. En la Unión Europea (UE), a consecuencia de este fenómeno, la población con más de 65 crecerá el 70%, mientras que la activa se verá sensiblemente reducida.

El progresivo envejecimiento de la población y la creciente demanda de bienestar de este grupo etario representarán nuevas necesidades en la sociedad, al igual que la creación de servicios sanitarios y sociales, entre ellos atención, cuidados y consumo centrado en el grupo.

La norma técnica ecuatoriana para la creación de los servicios para personas adultas mayores aprobada por el Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES) determina la existencia de cuatro modalidades de atención: centros gerontológicos residenciales, centros gerontológicos de atención diurna, espacios alternativos de revitalización, recreación, socialización y encuentro, y la atención domiciliaria.

De acuerdo con el ritmo del envejecimiento poblacional, a corto plazo estas modalidades de atención posiblemente deberán ser sustituidas por otras, conforme a la demanda de los nuevos adultos mayores que vienen en camino. Además de crear programas y proyectos, es urgente generar conocimiento, investigación científica, sobre el proceso de envejecimiento, con el objetivo de alcanzar mejores condiciones de vida sin importar la edad.

En América Latina y el Caribe algunos países, como Cuba, Argentina, Chile, Costa Rica y Uruguay, han emprendido en este campo. En Europa, España lidera la investigación científica en este tema.  

Hace pocos días, la Fundación General CSIC (FGCSIC) presentó la Investigación en Envejecimiento.

Del informe se desprenden tres grandes conclusiones: las publicaciones sobre envejecimiento crecieron  a un ritmo tres veces superior, en el período 2009-2015, al del conjunto de estudio en los ámbitos de la investigación en el mundo. Existe interés de la comunidad científica por el estudio del envejecimiento, tema de gran relevancia social, especialmente en los grandes países productores de ciencia, que suelen coincidir con los que presentan mayor proporción de personas mayores. El aumento de la aportación española al tema, en todas sus facetas, supera al de la media mundial.

La FGCSIC desarrolla el ambicioso programa Envejecimiento Activo y Saludable, dirigido a promover tanto el desarrollo de investigación interdisciplinar como la relación ciencia sociedad en este ámbito.

En este contexto ha elaborado el informe que desvela qué ocupa y preocupa a los investigadores que estudian el envejecimiento, basado en el análisis bibliométrico de los artículos científicos que publican.

En la década del 90, el tamaño del sector de la población española mayor de 60 años superó al de menores de 15 años. Actualmente, los menores de 15 años bordean el 16% de la población, mientras que los mayores de 65 representan el 19%. Los de 80 equivalen al 5,3% del total de la población.

La alteración de la pirámide ha tenido en ese país un considerable impacto en la organización del trabajo, la distribución de la renta y el gasto social. Si los achaques de la edad avanzada no se consiguen prevenir, es previsible que se produzca un importante incremento en el gasto de los sistemas de salud, según el portal Envejecimiento en Red.

El informe enfatiza que “la generación de conocimiento en torno a las diferentes facetas del envejecimiento, de las personas y de las sociedades, es esencial para contribuir a dotar de bases sólidas los procesos de toma de decisión, con una perspectiva integral. Más allá de prolongar la longevidad, el desafío es cómo envejecer con salud”.

A nivel global, el mayor reto consiste en apoyar a los mayores adultos para que el envejecimiento saludable se generalice y tenga lugar en mejores condiciones de independencia personal, facilitando al mismo tiempo que ellos sigan aportando.

El texto sobre la Investigación en Envejecimiento da respuestas a interrogantes como cuál es el peso de las  publicaciones sobre envejecimiento en relación con el total de estudios científicos; si la actividad investigadora en envejecimiento está creciendo y cuánto; y si, tal como cabría esperar por el alto impacto social del tema, aumenta a mayor ritmo que la producción científica total.

También se identifican los aspectos del envejecimiento sobre los que se centra más la investigación, relacionados con los procesos biológicos, el bienestar de los mayores, o con los efectos sociales y económicos de las sociedades longevas, por mencionar algunos. Una parte esencial es el análisis de la actividad en España y su comparación internacional.

El documento adopta un enfoque multidisciplinar para identificar y analizar publicaciones científicas sobre temas relacionados con el envejecimiento, con el objetivo último de señalar las principales tendencias de la actividad.

Se resalta la alta concentración de publicaciones en torno a pocas áreas. Tres de cada cuatro están registradas en: geriatría y gerontología y área de amplio espectro (23%), neurociencias y neurología (16%), bioquímica y biología molecular (6%), psiquiatría (6%), farmacología y farmacia (5%), medicina general e interna (5%), psicología (5%), sistema cardiovascular y cardiología (4%), oncología (4%) y biología celular (4%).

El resto se clasifica en 77 áreas relacionadas tanto con la biología y la medicina, como con las ciencias sociales, la tecnología y otras. Una de cada cuatro publicaciones trata aspectos neurológicos.

Las áreas de investigación en las que se centra la actividad en España, y su intensidad relativa, coinciden esencialmente con las que ocupan a los expertos en el mundo.

El 90% de las publicaciones científicas españolas aborda la biología y la medicina. A modo de ilustración, y por su fuerte significación social, cabe mencionar que una de cada cuatro publicaciones mundiales en envejecimiento está relacionada con el mal de Alzheimer; en España, prácticamente una de cada tres.

Para la FGCSIC, la generación de conocimiento en torno a las diferentes facetas del envejecimiento es esencial para dotar de bases sólidas los procesos de toma de decisión.

Un interés que en España sería superior al de la media, es que el ritmo de crecimiento de las publicaciones fue superior al del conjunto del mundo. De hecho, la contribución española al total mundial pasó de 3,5% a 4%.

La FGCSIC considera “esencial posicionarnos para mitigar, de manera sistémica y con un enfoque transdisciplinar, las limitaciones que conlleva el envejecimiento, tanto para el individuo como para la sociedad de la que forma parte, así como para aprovechar las oportunidades de desarrollo personal y de tipo económico que la nueva situación permite”. (I)   

Los estudios

Los principales colaboradores de los investigadores de las entidades españolas sobre envejecimiento poblacional son europeos y norteamericanos.  

Uno de cada cuatro artículos publicados en España resulta de la colaboración con algún otro país de la Unión Europea. El país ocupa la posición duodécima en relación a los países con los que más colabora EE.UU.

Madrid es la ciudad responsable de un tercio de las publicaciones españolas sobre el aumento de la edad.

Considerando el peso de la producción científica en envejecimiento sobre el total en cada país, se observa una cierta especialización en el caso de Castilla-La Mancha y Navarra (3,80% y 3,22%, respectivamente).

La atención a las personas dependientes se presenta como un reto para la sociedad. El 60% del personal contratado en residencias de la tercera edad en España es gerocultor.

Las publicaciones relacionadas con el envejecimiento en la categoría de artes y humanidades tratan sobre investigaciones en los campos de literatura, historia, religión y arte y humanidades.

Los geriatras y gerontólogos generan, en cada país, conocimiento científico sobre el envejecimiento poblacional.

En el caso del Reino Unido, el de mayor producción científica dentro del entorno europeo, el 48% de sus publicaciones se hizo en colaboración con otros países.

En lo relacionado a tecnología ocupa el segundo lugar en número de publicaciones sobre envejecimiento en España. (I)

El grupo etario generará fuentes de empleo

Integradores sociales, gerocultores, animadores, monitores deportivos y asistentes personales serán cada vez más necesarios para trabajar con jubilados y adultos mayores, según la publicación española Magisterio.

De igual manera sucederá con las profesiones técnicas sanitarias. La medicina y la farmacología han conseguido que se viva más -la esperanza de vida en España supera los 85 años-, pero se debe vivir mejor, tanto en la edad adulta como en la vejez; en el estado físico y mental, cada vez más amenazado por enfermedades de origen psicológico propias de nuestro tiempo (ansiedad y estrés).

El Informe Adecco sobre el Futuro del Trabajo en España señala que “el tercer sector que más empleo generará es el de la salud y el bienestar”, y lo relaciona directamente con el envejecimiento acelerado de la población.

Hasta 2050, el 30% de los españoles tendrá más de 65 años y 4’000.000 serán octogenarios, según el INE. Llegar a esa edad lo más saludables, activos y autónomos será asunto público para sostener el sistema sanitario.

Tanto es así, que salud y  bienestar en relación con el envejecimiento de la población está entre los ejes de intervención de las Estrategias de Especialización Inteligente de las CCAA españolas.

El estudio de Adecco destaca que “el progresivo envejecimiento de la población y la cada vez mayor demanda de bienestar han generado nuevas necesidades por parte de la sociedad. Esto, a su vez, está obligando a crear nuevos servicios y permitirá a este sector estar en primera línea en cuanto a generación de empleo”.

El informe habla incluso de un nuevo sector de atención, cuidados y consumo centrado en los mayores, y dotar a este sector de servicios sanitarios y sociales”. Es por ello que se centran en titulaciones de Formación Profesional como Atención a Personas en Situación de Dependencia (grado medio) e Integración Social (grado superior), pero también en Animación Sociocultural y Actividades Físicas y Deportivas. (O)

La tendencia del consumo del colectivo cambia

Desde una visión económica se ha acuñado recientemente el término Silver Economy para referirse al sector centrado en producir o procurar bienes y servicios destinados a la población mayor.

El Informe de la Fundación General española CSIC resalta las oportunidades existentes y emergentes, asociadas al cambio en las tendencias de consumo personal y gasto público vinculados al envejecimiento poblacional, con segmentación de los mayores según sus pautas de necesidades: activos, frágiles o dependientes.

Esta nueva línea, que refleja la amplitud de la influencia en todos los ámbitos, se apoya fundamentalmente en la emergencia de nuevos mercados de consumidores, por un lado, y en la necesidad de mejorar la sostenibilidad del gasto público vinculado al colectivo humano, por otro.

Los sectores de vivienda para adultos mayores, salud y bienestar, turismo, vehículos autónomos, robótica, dispositivos y tratamientos médicos
específicos se adaptan para atender la demanda de nuevos productos y servicios.

La investigación en el ámbito del envejecimiento es esencial para desarrollar capacidades que se traduzcan en nuevos descubrimientos, vías para el desarrollo de productos y servicios, que procuren longevidad y mejor calidad de vida durante los años de vida extra, así como una organización del sistema socioeconómico que ubique al grupo como estrato social de gran valor y no como una carga.

Lo que vaya a significar el envejecimiento para la sociedad, reza el informe, dependerá en gran medida de la capacidad de desarrollar innovadoras formas de afrontar los retos y las oportunidades que este fenómeno presenta.

Por eso, cualquier estrategia que pretenda proporcionar soluciones a una sociedad en proceso de envejecer no puede negar el valor de la investigación.
Ciertamente existen otros estudios que analizan la investigación realizada en torno al envejecimiento, a menudo centrándose en un tema o área concreta del tema.

La originalidad de este informe reside en el ejercicio realizado a la hora de  identificar y analizar publicaciones que aborden aspectos vinculados con el avance de la edad desde un enfoque multidisciplinar.

El objetivo es identificar tendencias de la actividad investigadora en torno al fenómeno que más drásticamente va a condicionar el desarrollo de la sociedad. Es inexcusable el desarrollo de políticas relativas al envejecimiento que se basen en el conocimiento, resalta la FGCSIC. (O)   

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