El teatro social y los múltiples personajes de Víctor Acebedo conquistan nuevos espacios

- 12 de agosto de 2017 - 00:00
Víctor Acebedo cuenta con un posgrado en el Instituto Universitario Nacional de Artes y maestrías en la U. de Buenos Aires y la U. Ortega y Gasset de España.

El actor ha dirigido proyectos de microteatro con su elenco Ubríaco para obras en inglés con el aval del CEN y actualmente en el miniteatro del Paseo Shopping de Machala y las tardes de Té-Atro.

Víctor Acebedo se ha destacado desde hace 20 años en la escena nacional como director, productor y actor de obras teatrales.

Aunque su nombre y rostro no son tan conocidos como el de los actores de pantalla chica, sí lo son para el público asiduo al microteatro en Guayaquil, que disfrutó del sarcasmo de La Palumbo en la obra Molino Azul y de las ocurrencias de Sebastián en El acompañamiento. Personajes que volvió a interpretar en el programa Tardes de Té-Atro en el Hotel Sonesta.

En Machala ya empezó a tener reconocimiento por ser el fundador y mentalizador del miniteatro del Paseo Shopping de Machala, donde  sus proyectos teatrales tienen notoriedad. La misma acogida también tienen obras bajo su dirección como  Belisario, un dragón temerario, del ecuatoriano Hugo Avilés, que montó en julio en el Teatro Centro de Arte; más las que presentó en formato de microteatro en inglés en el Centro Norteamericano Ecuatoriano (CEN), que estuvieron en cartelera de marzo a junio de este año.

Este argentino de 45 años, nacido en San Juan y con licenciatura en arte dramático de la Universidad Nacional de Cuyo, es amante del teatro social y comunitario. Un trabajo que realiza  junto a su elenco de Ubríaco es el de investigaciones teatrales, al que le inyecta altas dosis de disciplina con el estudio de lo conceptual, la lectura e investigación. Además de la práctica que desarrolla en los talleres de expresión corporal, dicción, vestuario y maquillaje, producción, actuación y dirección teatral.

Uno de sus pupilos es Gerson Quinde, quien interpreta a Tuco en la obra El acompañamiento del argentino Carlos Gorostiza. Este es el   empleado en una fábrica metalúrgica de la que quiere jubilarse para dedicarse a la música. Sebastián, caracterizado por su maestro, es un  vendedor de golosinas y su noble mejor amigo que pretende hacerlo cambiar de parecer durante una charla en la que comparten el sueño y el anhelo de escapar del fracaso.

Radiografía personal

Acebedo decidió residir en Guayaquil en 1997, época en la que la actuación fue un trabajo paralelamente a otras actividades que le dieron estabilidad económica como consultorías empresariales, desarrollo de imagen y enseñanza de teatro.

Carismático, intenso y apasionado al hablar, pero sobre todo seguro de lo que quiere conseguir a través de su profesión, aclara que siempre tuvo la convicción de fomentarse un prestigio como actor antes que conseguir fama.

Cuenta que ni bien pisó suelo ecuatoriano unos colegas le propusieron ser parte de una producción local, oportunidad redonda para popularizarse en la televisión, pero con el papel del típico gay abordado como un personaje caricaturesco.

“Yo nunca quise ser famoso,  siempre quise ser actor y lo sigo siendo. Cuando llegué a este país la homosexualidad era penada por la ley y la gente vivía disfrazada y yo jamás me he disfrazado de nada. Soy gay y lo supe desde que era pequeño, nunca tuve empacho en decirlo, pero no como para que me impusieran un papel estereotipado; cuando me negué empezaron los vetos, los que también se dieron en  producciones de otros canales”.

Recuerda que a los 12 años se conectó con el teatro en las lecturas dramatizadas de literatura y cuando estudió historia del teatro en la clase de teoría política, en la Universidad Nacional de Cuyo, supo que era su vocación. En dicha entidad obtuvo su Licenciatura en Ciencias Políticas en 1995 y en 1996, de intérprete dramático.

Proyectos teatrales

Uno de sus mayores desafíos fue crear el taller de Desarrollo de la Creatividad del Instituto de Neurociencias, donde formó el elenco teatral ‘Soñar... soñar’ que dirigió a personas con enfermedades mentales y a pacientes de la Unidad de Conductas Adictivas.

El mismo proyecto realizó con usuarios del Hogar del Corazón de Jesús, a los que llevó al programa Ecuador Tiene Talento, de Ecuavisa, en 2016. Actualmente está enfocado en su proyecto teatral en Machala, donde continúan en cartelera las obras infantiles La gran nariz, La misión y Los planeadores de juegos, que estarán en cartelera los días 13, 20 y 27 de agosto, y el 3 y 10 de septiembre. La programación para adultos presenta las obras Pareja Segura, el 12 de agosto; Las paredes hablan, el 19 de agosto; Amores que matan, el 26 de agosto; y Asalto en la noche, el 2 de septiembre. Las funciones son a las 20:00. (I)

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