Una reivindicación importante para el pueblo otavaleño

| 11 de Noviembre de 2017 - 00:00

Siempre ha sido motivo de orgullo ver la presencia de otavaleños en las ferias mundiales y en los aeropuertos de todos los continentes. Un pueblo trabajador, innovador, experto en comercio, agricultor por excelencia y, además, que habita en uno de los entornos más bellos de la serranía ecuatoriana. Otavalo tiene lagos, volcanes, es la puerta de entrada a la provincia de Imbabura y, en realidad, todo lo que se diga es poco en honor a esa ciudad y a su pueblo.

Pero un embajador soltó la lengua mucho más allá de lo que permite la diplomacia y los otavaleños, con justa razón, se sintieron ofendidos y presentaron el reclamo. Nuestra legacía actuó con energía y acogió el pedido de esa comunidad para que el embajador de marras no continúe en sus funciones.

Argentina hizo lo que tenía que hacer: no permitir el regreso del diplomático. Cuando hay profesionalismo, cualquier incidente se resuelve de forma eficaz, y ese fue un logro de la Cancillería que, además, reivindica al valeroso pueblo otavaleño. (O)