Se apagó la leyenda del tenis mundial: 'Pancho' Segura Cano

- 20 de noviembre de 2017 - 00:00

La historia del mayor tenista que ha tenido nuestro país, el que ganó una veintena de torneos planetarios, que nació muy pobre, aunque eso nunca lo limitó en sus metas, es muy parecida a la de otros deportistas que, de manera individual, han alcanzado los mayores logros posibles en las disciplinas mundiales.

Francisco (‘Pancho’) Segura Cano, fallecido la noche del sábado en Estados Unidos, a los 96 años, comenzó como pasapelotas, ayudaba a su padre a extender la red y arreglaba las cuerdas de las raquetas de los tenistas que practicaban en el Guayaquil Tenis Club.

Una trayectoria que incluye dos títulos individuales del mundo (1948 y 1949), dobles en 1950, 1951 y 1957, campeón bolivariano, sudamericano. La biógrafa Caroline Seebohm describió los problemas físicos de ‘Pancho’ Segura desde que nació de manera prematura. El raquitismo que sufrió -afirma- le dejó huellas en sus piernas; su estatura de 1,60 m permitía pensar en todo, menos en que este hombre se convirtiera en la principal gloria del tenis ecuatoriano, sudamericano y también mundial.

Logró viajar a Estados Unidos, donde vivió la mayor parte de su vida, incluso llegó a ser el formador de un grande del deporte blanco: el estadounidense Jimmy Connors, quien llegó a ser el número uno mundial. En alguna ocasión, él mismo calificó a su entrenador como el mejor tenista del planeta. Además, es el único ecuatoriano que dejó estampado su nombre en el Salón de la Fama.

Segura, con su saque letal, fue la inspiración para los hermanos Olvera, para Andrés Gómez y los hermanos Lapentti. Para Gómez, ‘Pancho’ fue el que abrió las puertas a los tenistas ecuatorianos que han inscrito sus nombres en este deporte tan competitivo, que demanda de muchos recursos, entrega total y disciplina.

Para los grandes exponentes nacionales, esas limitaciones nunca han sido obstáculo cuando se representa al país. El legado más importante que nos deja el mítico Francisco Segura Cano es su ejemplo de entrega, sacrificio y perseverancia. (O)