La reconstrucción de Manabí es un asunto nacional

- 14 de enero de 2018 - 00:00

En abril se cumplirán dos años del terremoto de 7.8 en la escala de Richter que devastó Manabí y gran parte de Esmeraldas. Para financiar la reconstrucción la Asamblea Nacional aprobó una ley que, entre otras cosas, elevó el IVA a 14% por un año. Eso creó un fondo importante que todavía existe.

Las pérdidas fueron millonarias, casi $ 3.000 millones. Por eso las obras son de gran envergadura y cumplirlas tomará su tiempo. En los últimos días han surgido quejas al respecto, pero la reconstrucción no debe verse empañada por asuntos políticos, más aun en época electoral.

Por ejemplo, en Manta la zona cero quedó despejada para dar inicio a una nueva Tarqui. Se están soterrando los cables de electricidad y teléfono; las calles se ampliarán. Cuando los trabajos terminen la ciudad tendrá otro rostro. Asimismo se avanza en el levantamiento de nueva infraestructura: terminal terrestre y mercado, lo que reactiva la economía local. La normalidad retorna paulatinamente.

Pero ciertamente aún hay pendientes: el aeropuerto de la ciudad sigue destruido. Esta terminal es de vital importancia si se quiere potenciar el turismo. Cada año a la ciudad puerto llegan cruceros con visitantes extranjeros lo que muestra el interés que hay por esta urbe. El aeropuerto, que tiene una pista impecable gracias a la inversión que realizaron los estadounidenses cuando tenían allí su base, puede convertirse en un factor determinante de desarrollo si se lo conecta con rutas internacionales. Pero para ello la terminal debe estar acorde a esta meta.

La ciudadanía, de manera organizada y cívica, tiene que dar seguimiento a la reconstrucción. Pero es importante que los políticos no metan allí sus intereses porque el resurgimiento de Manabí y Esmeraldas es un asunto nacional, de Estado, que involucra a todo el país. Más de 600 personas murieron aquel 16 de abril de 2016; la reconstrucción también es un homenaje a su memoria y al dolor de sus familiares. (O)