¿Es viable plan económico de la derecha?

- 20 de marzo de 2017 - 00:00

En este artículo revisaré las propuestas económicas de CREO (eliminar 14 impuestos, libre comercio y crear un millón de empleos) y su viabilidad, considerando el contexto económico.

En 2016, el déficit fiscal estimado fue 6.5% del PIB, sin incluir el de las empresas públicas y de Seguridad Social; saldo comercial positivo de $ 1.247’, debido al superávit comercial petrolero  que cubrió el déficit comercial no petrolero ($ 1.722); deuda pública 39.6% del PIB: externa (26.7%) e interna (12.9%); recesión y tasa de desempleo 6.5%. Hubo vaivenes en las reservas internacionales (a Dic. 4.258’), menor nivel de liquidez y problemas de liquidez en la caja fiscal, ocasionadas por la baja del precio del petróleo y alto gasto público.

Al parecer, la producción de crudo con nueva tecnología persistirá, lo cual induciría, en el corto plazo, a que se mantenga, por algún tiempo, su precio bajo. Si esa fuera la tendencia, el país tendría ingresos petroleros que cubrirían sus costos de explotación, no pudiéndose financiarse más inversión pública, que dinamizó la economía en los últimos años. Estos desequilibrios serían el escenario del próximo Gobierno.

La eliminación de impuestos implicaría menores ingresos tributarios que se estiman en 3.600 millones, lo que aumentaría el déficit fiscal y generaría problemas de liquidez para la caja fiscal como los más de 1.000’ que representaría anular el anticipo al Impuesto a la Renta. Si se derogan los impuestos, habría mayor déficit que obligaría a disminuir el gasto público a través de eliminar y focalizar subsidios, recortar burocracia, privatizar empresas y servicios públicos, etc. Es muy difícil cumplir con dicha promesa, en condiciones de restricción de liquidez fiscal y recesión. Más aún, dado el aumento del servicio de la deuda pública, habría menos recursos para otros rubros del presupuesto y, al eliminar impuestos, conduciría, en el corto plazo, además de recortar el gasto, a cambiar el perfil de la deuda pública, que requiere del FMI.

Implantar el libre comercio, se basaría en nuevos mercados, garantía de seguridad jurídica a inversión extranjera, eliminar las salvaguardias y bajar arancel hasta un promedio del 5%. Dado el exiguo superávit comercial, eliminar las salvaguardias y reducir el arancel generaría déficit comercial que afectaría aún más la liquidez de la economía, las reservas internacionales y la dolarización. Más divisas podrían obtenerse incentivando exportaciones, pero no en corto plazo y, más aún, con dólar fuerte.

Según la propuesta, la eliminación de impuestos liberaría recursos que financiarían la inversión para el millón de empleo. Para esto, el crecimiento debe ser más del 6%, difícil de obtener dado contexto recesivo, alza de interés por FED, expectativas inciertas y el ajuste, al menos en el muy corto plazo. La propuesta se basa en la Economía de Oferta (Curva de Laffer), que fracasó con Reagan, no funciona siempre. Si la restricción fiscal impide la eliminación de impuestos no es viable crear empleo. La Política Económica debe ser pragmática. (O)