Viernes, 21 Abril 2017 00:00 Atletismo

Joel volvió a la marcha luego de vencer un problema hepático

Joel Villavicencio se entrena todos los días en la pista atlética del Parque de la Madre, en Cuenca.
Joel Villavicencio se entrena todos los días en la pista atlética del Parque de la Madre, en Cuenca. Fotos: Fernando Machado / El Telégrafo

El deportista cuencano estuvo 6 años en tratamiento. En mayo disputará la Copa Panamericana en Perú.

Redacción Fanático

El 22 de agosto de 2010 fue un día histórico para el atletismo ecuatoriano. El cuencano Joel Villavicencio, quien en este entonces tenía 17 años, obtuvo en Singapur la medalla de plata en los 10 kilómetros marcha de los Juegos Olímpicos Juveniles. Es el único atleta que se ha subido al podio en este tipo de eventos. 

Luego de 6 años de inactividad el azuayo regresó el sábado pasado a la competencia con un gran despliegue de energía y muestra de tenacidad. Se ubicó en segundo lugar en los 20 km del Campeonato Nacional de Marcha de Sucúa (Morona Santiago). Impuso un tiempo de 1h24m01s. El ganador fue el olímpico Daniel Pintado con 1h22m57s.

La marca que Villavicencio registró en Sucúa le permitió obtener un cupo para la Copa Panamericana de Marcha de Perú, que se realizará en Lima  entre el 13 y 14 de mayo. Ese será el primer objetivo de Joel, quien buscará clasificarse durante este ciclo olímpico a los Juegos de Tokio 2020.

“Cuando gané la medalla de plata en Singapur sentí mucha alegría, no lo podía creer. Tenía previsto llegar entre los 6 primeros lugares por la intensidad de los entrenamientos. Estaba muy dura la competencia, sobre todo el clima, pero se logró algo muy importante para el país”, recordó el marchista, quien acotó que este deporte lo ayudó a madurar y marcó su vida.

Villavicencio contó que luego que ganó la medalla de plata en Singapur hubo muchos ofrecimientos de parte de instituciones que no se cumplieron, entre ellos una beca de estudios y una vivienda.

El atleta, que no está considerado dentro del Plan de Alto Rendimiento, desde hace un año volvió a los entrenamientos. En 2011 se retiró de la actividad deportiva y este año volvió a competir en campeonatos oficiales.  

“Me retiré del deporte por motivo de una enfermedad hepática, estaba muy mal, así que me estuve tratando. Muchas personas me han ayudado, entre ellos la Federación Ecuatoriana de Atletismo. Igual me sigo cuidando, chequeando siempre con el doctor Marco Chango”, subrayó el andarín, quien vive en una casa arrendada en el centro de Cuenca junto a su familia.

El morlaco se sigue preparando con sus entrenadores Juan y Luis Chocho. “Es muy grato estar nuevamente en las pistas. En Lima daré lo mejor de mí, divertirme y sufrir un poco. Aún queda mucho por dar a mi país. Poco a poco mejorar como persona y en el ámbito deportivo.  Me animé nuevamente, me dije por qué no ahora si antes lo pude”.

Para Julio Idrovo, administrador de la Federación Ecuatoriana de Atletismo, es gratificante que a los 6 años vuelva a la competencia Joel, ya que es un deportista de proyección y aún le puede dar muchos triunfos al país. “Durante este tiempo se ha venido recuperando y la Federación no ha dejado de apoyarlo. Logró una marca buena en Sucúa en su primer evento, donde solo fue superado por el olímpico Daniel Pintado”, expresó Idrovo.

Un primo lo involucró en la práctica de la marcha

En 2006, cuando tenía 13 años, su primo, Bryan Villavicencio, le invitó a entrenar en el Parque de la Madre de Cuenca. Ahí se encontró con quienes ahora son sus profesores, Luis y Juan Chocho, quienes le abrieron las puertas, pero antes tuvo que pasar por varios chequeos médicos y pruebas en las modalidades de fondo, semifondo y la marcha, esta última especialidad fue la más idónea por su fisiología y entusiasmo que puso para entrenar.

Desde entonces empezó a bajar todos los días al Parque de la Madre. Al comienzo llegaba a la casa muy cansado, le dolían los músculos y se le quitaba el apetito. Se acostaba a descansar. Viendo eso, el papá (Oswaldo Villavicencio) le preguntaba: ¿Estás seguro de que te gusta y que quieres ser marchista?. A lo que él le respondía que sí, que así son los primeros días.

La primera medalla que ganó el cuencano fue meses después de iniciar su entrenamiento en el campeonato nacional infantil, luego lo hizo en la categoría cadetes y fue múltiple campeón en competencias pedestres tanto locales como nacionales. En todas las competencias ocupaba los primeros lugares.

En 2009 alcanzó el oro en los Juegos Nacionales Prejuveniles, efectuados en Ibarra. Pasó un año y en marzo del 2010 ganó una nueva medalla en el nacional de marcha, en Ambato.

En su primera cita internacional, en el Campeonato Sudamericano de Marcha de Cochabamba, Bolivia, logró dos medallas de oro. Esto le permitió competir en el Selectivo Sudamericano de la disciplina en Uberlandia, Brasil, donde finaliza en el segundo puesto. En ese certamen alcanzó el cupo para participar en los primeros Juegos Olímpicos de la Juventud, celebrados en Singapur.

 A Singapur, Villavicencio llegó con 2 semanas de anticipación con el objetivo de adaptarse a la pista donde iba a competir. Ahí solo comía pastas porque era lo único que conocía.

Incluso, un día, comentó Joel,  por probar otras comidas pidió la carta y se encontró con varias opciones. Entre señas, indicó al mesero que quería aquel plato, sin saber que eran saltamontes. Después de eso decidió comer solo pastas.

El 22 de agosto de 2010, el cuencano de 17 años rompió todos los pronósticos y fue recibido por sus coterráneos en el aeropuerto.

Cientos de personas se asentaron en las veredas para recibir al medallista olímpico, donde estuvieron presentes las autoridades azuayas y el campeón olímpico Jefferson Pérez, quien en 1996 y 2008 alcanzó las medallas de oro y plata en los Juegos Olímpicos de Atlanta y Beijing. (I)    

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