Europa pasa el sombrero para su proyecto espacial

| 27 de Enero de 2017 - 00:00
Los directivos de la Agencia Espacial Europea (ESA, por sus siglas en inglés) se reunieron el 21 de enero.
FOTO: Foto: cortesía de ESA

La ESA no ha obtenido recursos para un experimento con la NASA, que busca evitar posibles impactos de asteroides.

¿Se podrá un día desviar la trayectoria de un asteroide que se dirige hacia la Tierra?

Estados Unidos y Europa preparan un experimento en el espacio para verificarlo, pero los europeos no tienen fondos suficientes.

Desde hace años, la Nasa y la agencia Espacial Europea (ESA) elaboran una misión conjunta bautizada AIDA para verificar si se puede cambiar el curso de un asteroide.

La agencia espacial estadounidense tiene previsto provocar una colisión entre un proyectil lanzado desde la Tierra y el satélite del asteroide Didymos, y que se hallará a solo 13 millones de kilómetros de la Tierra en 2022.  

“El objetivo es validar una tecnología para que si un día un asteroide amenaza con entrar en colisión con la Tierra, estemos seguros de poder provocar una explosión y cambiar su trayectoria”, declaró a la AFP Ian Carnelli, jefe del proyecto AIM (Asteroid Impact Mission) en la ESA.

Como parte de la misión AIDA, los estadounidenses prevén enviar al espacio en 2020 un aparato de 600 kilos, bautizado DART (Double Asteroid Redirection Test, nombre en inglés).

Dos años más tarde debería chocar, a una velocidad de 6 kilómetros por segundo, con el satélite que mide aproximadamente 160 metros de diámetro.

Los europeos, por su parte, deberían lanzar la sonda AIM hacia Didymos (de casi 800 metros de diámetro) y su satélite. Además tendrán que estudiar en 2022 ambos cuerpos y tomar imágenes del impacto.

La misión AIM fue presentada en diciembre en el Consejo ministerial de la ESA en Lucerna (Suiza), pero se aplazó por falta de dinero.

No darse por vencido

La ESA pedía 250 millones de euros para AIM. Recibió el apoyo de pequeños países europeos, sobre todo de Luxemburgo, pero las grandes economías del continente se mantuvieron al margen.

El director general de la ESA, Jan Woerner, mostró su decepción porque está “convencido de la necesidad del proyecto”.

“La misión no se anuló”, precisó Woerner, la semana pasada. “No renuncio, sobre todo porque varios Estados miembros me pidieron que no abandonara”. El funcionario no aclaró cuáles países hicieron la petición.

“Estamos reflexionando en varias soluciones, entre ellas una versión más ligera de AIM”, reduciendo un poco su contenido científico, explicó el especialista.

“De esta forma podría reducirse el presupuesto necesario a menos de 150 millones de euros, sin incluir el lanzamiento”, declaró a la agencia AFP Patrick Michel, astrofísico del Observatorio de la Costa Azul y responsable científico de AIM.

En su versión completa, AIM prevé una cámara, un equipamiento, radio, un pequeño aterrizador, minisatélites CubeSats y radares. El tiempo apremia. “Nos quedan todavía dos meses, más o menos, para progresar y encontrar dinero”, afirmó Carnelli.

“Si Europa no lleva a cabo AIM, perderá toda la experiencia adquirida con la sonda Rosetta en el plano de la navegación cerca de un pequeño cuerpo celeste”, advirtió Michel. Ese experimento fue considerado todo un hito en la ciencia, pues fue la primera vez que un aparato pudo aterrizar de manera exitosa sobre un asteroide.

EE.UU. tiene capacidad para seguir solo

Aunque la ESA tire la toalla, la misión estadounidense DART podrá seguir adelante debido a que la colisión podrá verse desde la Tierra.
Su presupuesto es de unos $ 150 millones.

Al día de hoy se considera que más de 1.700 asteroides son potencialmente peligrosos porque su trayectoria cruza la Tierra a una distancia inferior a 10 millones de kilómetros. “Hay que vigilarlos”, recalca Michel.

“Si un asteroide de 150 metros cayera sobre la Tierra, esto representaría -explica- el equivalente a 10.000 bombas de Hiroshima en cuanto a energía liberada”.

Según los científicos, fue el impacto de un asteroide lo que causó la extinción de los dinosaurios. Por eso se considera que la llegada de uno de estos cuerpos tendría consecuencias graves para la vida en la tierra, un temor que ha avivado Hollywood con una serie de películas sobre estos cataclismos. (I)  

Datos

Según su página web, la ESA tiene como misión desarrollar las capacidades espaciales de Europa y asegurarse que los beneficios de sus investigaciones lleguen a todos los europeos y demás ciudadanos del mundo.

La agencia está compuesta por 22 países  miembros: Austria, Bélgica, República Checa, Dinamarca, Estonia, Finlandia, Francia, Alemania, Grecia, Hungría, Irlanda, Italia, Luxemburgo, Holanda, Noruega, Polonia, Portugal, Rumania, España, Suecia, Suiza y Reino Unido. Eslovenia es un país asociado y Canadá forma parte de algunos proyectos bajo un acuerdo de cooperación.

Bulgaria, Chipre, Malta, Letonia, Lituania and Eslovaquia tienen acuerdos de cooperación con la agencia. Actualmente hay conversaciones para incorporar bajo este mecanismo a Croacia.