Viernes, 04 Noviembre 2016 00:00 Mundo

Temer quiere un ajuste a lo Thatcher y enfrenta protestas estudiantiles

Miles de colegiales y universitarios protestan contra las medidas públicas del gobierno de Michel Temer.
Miles de colegiales y universitarios protestan contra las medidas públicas del gobierno de Michel Temer. Foto: Agencia PT

Ana Julia Ribeiro, estudiante de 16 años, criticó en el Senado las palabras del presidente de Brasil, quien parafraseó a la ‘Dama de Hierro’. Un decreto restringe la educación pública.

Pablo Giuliano. Corresponsal desde Sao Paulo, Brasil

Los estudiantes secundarios se   convirtieron en el principal movimiento de resistencia al ajuste inédito a escala mundial que busca el presidente Michel Temer en Brasil, quien confesó que se inspiró en las políticas neoliberales de Margareth Thatcher en Inglaterra, que incluyó una ola de privatizaciones, el cese de la ley laboral y el fin del Estado de bienestar de posguerra.

La mención a Thatcher contrasta con el universo femenino que rodea a Temer: está casado con una ama de casa millonaria 43 años menor, traicionó a la primera presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, y su principal líder opositora resultó ser Ana Julia, una estudiante de 16 años del estado de Paraná, que comanda la toma de escuelas que protesta por el ajuste.

La enmienda constitucional que congela por 10 años el presupuesto, que tiene media aprobación en la Cámara de Diputados y está en manos del Senado, es el principal proyecto que va a ponerle un techo a los gastos sociales, como salud y educación, pero no habrá límites, por ejemplo, para pagar intereses de deuda pública a los tenedores de los bonos soberanos.

El gobierno de Michel Temer ha tenido un revés inesperado, con un foco de conflicto y de protestas por parte de los estudiantes universitarios y secundarios, que tomaron en el país más de 1.000 colegios y un centenar de universidades, contra la reforma educativa y la enmienda constitucional que congela el gasto del Estado durante 20 años, la principal medida de ajuste del Poder Ejecutivo. La base estudiantil ha causado a Temer una paleta de focos de conflicto en el país.

Colegiala de 16 años lidera las protestas

La estrella de la protesta, cuya imagen se viralizó por las redes sociales y obligó a la prensa tradicional a seguirla como una líder emergente de la nueva situación política, se llama Ana Julia Ribeiro, de 16 años, estudiante del Colegio Estadual Manuel Alencar Guimaraes, de Curitiba, en el estado sureño de Paraná.

La joven fue invitada al Senado nacional para denunciar el ajuste y defender la ocupación de las escuelas. Incluso el presidente Luiz Inácio Lula da Silva la llamó para decirle que “estaba emocionado” con su discurso.

“Me puse nerviosa cuando me llamó, pero nuestro movimiento es apartidario. También consideraría importante si me llama otro expresidente, como Fernando Henrique Cardoso”, explicó ella. “Somos apartidarios, estudiantes por los estudiantes. Estamos preocupados por las futuras generaciones, no queremos la Escuela Sin Partido, queremos una generación de personas con sentido crítico, político, que no crean en todo lo que leen. Queremos luchar contra el analfabetismo funcional. La Escuela sin Partido nos quiere no pensantes, sumisos, nos insulta y piensa que no podemos pensar en forma independiente”.

Sobre la reforma constitucional, expresó: “No nos podemos quedar de brazos cruzados ante un ataque a la Constitución de 1988”. En su discurso acusó a los legisladores y responsables de tener las manos “manchadas de sangre” por la muerte de Lucas, un joven que ocupaba una escuela, pero el nudo de su alocución fue una crítica a los principales planes de gobierno de Temer. “No vi a ninguno de estos diputados que critican las ocupaciones y no las causas del problema en el velorio de Lucas”.

Y hubo otra ovación, en medio del repudio de algunos diputados. “Somos apartidarios, pero no rechazamos la política; queremos hacer política”, dijo al explicar que su discurso fue preparado por colegas, pero luego ella se soltó y dejó 10 minutos boquiabiertos a la clase política brasileña.

La escuela pública está bajo revisión con Temer, que adoptó con su nuevo ministro de Educación, Mendonca Filho, el proyecto Escuela Sin Partido, que combate la “ideologización” en la educación primaria y secundaria, un plan originado en los aliados del poderoso bloque evangelista del Congreso y la ultraderecha que reivindica a la dictadura militar.

Temer, por decreto, inició cambios en la educación media pública eliminando la obligatoriedad de artes, educación física, sociología y filosofía para permitir más espacio a la enseñanza técnica.

Además, las ocupaciones en el país, con foco en Paraná, tienen su motivo en la enmienda constitucional 241 que tiene media sanción y que congela por 20 años la inversión en salud, educación y en el resto del presupuesto nacional menos en el pago de intereses de la deuda pública.

La ocupación en Curitiba fue la pionera de un movimiento en contra del gobierno que estalló en el país, pero comenzó a generar fallos en contra por parte de la justicia.

Una magistrada de Curitiba ordenó la desocupación, con multas de $ 3.000 diarios por incumplimiento, de 25 escuelas. En Brasilia, otro juez prácticamente ordenó torturas aunque habló de hacer “presión psicológica” para sacar a los estudiantes de las escuelas.  

Por otra parte, en el estado central de Tocantins, 18 adolescentes fueron detenidos y esposados por orden de un fiscal del consejo de menores que actuó con la Policía sin autorización de un juez, quien luego liberó a los alumnos. Los manifestantes ultraderechitas que respaldan a Temer organizan protestas frente a las escuelas intentando amedrentar a los estudiantes.

El clima de toma de escuelas ocurrió en medio de las elecciones municipales del domingo y con el gobierno surgido del golpe parlamentario que destituyó a Rousseff el 31 de agosto buscando que el Senado apruebe antes de fin de año la enmienda constitucional del techo del gasto.

En ese marco, durante la cumbre en Brasilia de la comunidad de países de lengua portuguesa, Temer no encontró mejor ejemplo que la abanderada del neoliberalismo en el mundo, junto con Ronald Reagan, la expremier británica Margareth Thatcher que gobernó Reino Unido entre 1979 y 1990, y falleció en 2013.

“Es necesario -como decía ella y como nosotros estamos haciendo en Brasil- contener el gasto público porque solo vamos a poder gastar lo que se recauda. Acabo de ver un video de la primera ministra Margareth Thatcher cuando asumió el poder, en el cual ella decía: ‘Miren, no vamos a pensar que el Estado puede hacer proyectos generosos y creer que el dinero público es diferente al dinero privado. Porque el dinero público nace del dinero privado, nace de los tributos de los que contribuyen’, evocó Temer a la ‘Dama de Hierro’.

Y continuó explicando que ella - Thatcher- llegó a decir algo trivial, que el Estado es como una casa familiar, donde no se puede gastar más de lo que se recauda. “Fue un video muy interesante porque si bien pasaron muchos años el discurso se torna actual para la situación de varios países”.  

La proyección del gobierno es que este año, incluso con ajuste fiscal, el déficit llegue a un récord de $ 51.000 millones, contra los $ 30.000 millones previstos en marzo por el gobierno de Rousseff.

El déficit récord de la gestión Temer en septiembre encendió la alarma en el establishment que reclama el cese del gasto público y por eso el gobierno prepara un paquete de privatizaciones, algo que ya comenzó a hacer la estatal Petrobras al comenzar a vender activos y subsidiarias. (I)

Datos

Originalmente el conflicto con los estudiantes se inició a mediados de octubre para rechazar el decreto del presidente Temer, que establecía una ‘Reforma de Enseñanza Media’.

La medida al mismo tiempo impone la jornada integral, flexibiliza el trabajo docente y plantea una estratificación de las escuelas públicas.

La Procuraduría General de la República emitió un comunicado el pasado 7 de octubre donde calificó la propuesta de “inconstitucional” y aseguró que viola “la independencia y autonomía de los poderes Legislativo y Judicial”.

191.494 estudiantes de secundaria en Brasil darán sus exámenes de acceso a la universidad más tarde de lo previsto por estas protestas. (I)

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