Lunes, 11 Septiembre 2017 13:10 Mundo

El magnate de JBS que acusó a Temer queda preso en Brasilia

El empresario fue la pieza clave de la Fiscalía para denunciar a Temer.
El empresario fue la pieza clave de la Fiscalía para denunciar a Temer. Foto: AFP
Agencia AFP

El magnate de la carne Joesley Batista fue trasladado este lunes de Sao Paulo a Brasilia, donde la justicia deberá decidir si anula el acuerdo de colaboración que fundamentó una denuncia por corrupción contra el presidente Michel Temer y si las pruebas que aportó mantienen vigencia.

Batista embarcó en un vuelo de la Policía Federal, según presenció un fotógrafo de la AFP, poco más de 24 horas después de que se entregara junto con un ejecutivo de JBS, Ricardo Saud, anticipándose a la ejecución del arresto ordenado por un juez de la corte suprema.

La orden de detención se motivó en sospechas de que Batista ocultó información a las autoridades, lo que podría anular el pacto que le otorgó inmunidad. En principio, Batista permanecerá detenido por cinco días. Su abogado Antonio Carlos de Almeida -conocido como "Kakay"- dijo que esperaba que luego sea liberado.

El empresario fue la pieza clave de la Fiscalía para denunciar a Temer y convertirlo en el primer presidente en funciones de la historia de Brasil en ser acusado de un delito común.

Batista grabó clandestinamente una conversación con el mandatario sobre la supuesta compra del silencio de un diputado preso y sobornos a funcionarios y luego la entregó a las autoridades. Ahora, ese acuerdo de delación premiada fue suspendido.

Si bien la Cámara de Diputados bloqueó en agosto la acusación contra Temer basada en el audio de Batista, los opositores esperan que el fiscal general Rodrigo Janot use esa misma evidencia para una segunda denuncia contra el mandatario, por obstrucción a la justicia.

La defensa de Temer indicó que pediría la anulación lisa y llana de las pruebas aportadas por Batista, que podrían servir para retomar el caso cuando Temer deje de ser presidente a inicios de 2019 y pierda sus fueros.

Final agitado 

En un final de mandato vertiginoso, Janot, de 60 años, acusó la semana pasada por asociación ilícita a los expresidentes de izquierda Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2010) y Dilma Rousseff (2011-2016) y a la cúpula de su Partido de los Trabajadores (PT). También al exmandatario conservador José Sarney (1985-90) y a los principales dirigentes del PMBD, la fuerza política de Temer.

El miércoles, deberá enfrentar el dictamen de la corte suprema por un pedido de apartarlo de ese caso, el más importante de sus dos mandatos consecutivos de dos años a la cabeza de la institución.

Durante ese lapso, fue una personalidad clave en el avance de la operación Lava Jato, que descubrió un gigantesco sistema de pago de sobornos de grandes constructoras a políticos para obtener obras en la estatal Petrobras.

Pero muchas voces en los ámbitos político y jurídico consideran que convirtió a la Fiscalía en un descontrolado cuarto poder.

Janot "empezó a presentar denuncias sin ninguna base jurídica. Empequeñeció el cargo y secuestró la agenda del país. Fue el dueño de la agenda nacional. Paralizó al [poder] Ejecutivo, al Legislativo. Se equivocó mucho en el final", dijo a la AFP el abogado "Kakay".

El lunes, Janot será sustituido por Raquel Dodge, escogida por Temer en una lista de tres juristas presentada por el Ministerio Público Federal. Dodge había salido segunda en la votación. (I)

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Lunes, 11 Septiembre 2017 15:53

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