Sábado, 21 Enero 2017 00:00 Mundo

El presidente Temer o la titular del Supremo deben elegir un nuevo relator

La muerte del juez abre disputas sobre Odebrecht

El presidente de Brasil, Michel Temer (izq.), con el fallecido magistrado Teori Zavazcki (der.).
El presidente de Brasil, Michel Temer (izq.), con el fallecido magistrado Teori Zavazcki (der.). Foto: JOURNAL GRANDE DE BAHÍA

Teori Zavazcki tenía que autorizar las delaciones premiadas sobre la red de corrupción en Brasil y Latinoamérica.

Pablo Giuliano. Corresponsal desde Sao Paulo, Brasil

La muerte del magistrado del Tribunal Supremo Federal de Brasil, Teori Zavazcki, abre un período de incertidumbre sobre el rumbo de la Operación Lava Jato y la declaración de los 77 delatores de la empresa constructora Odebrecht.

Conocidas como las “delaciones del fin del mundo”, estas declaraciones alcanzan a presidentes, ministros y políticos de Brasil y casi toda Latinoamérica.

Entre las acusaciones, un exgerente de la empresa indica que se pagaron sobornos o donaciones ilegales de campaña a políticos, incluido el presidente Michel Temer, quien habría recibido $ 3 millones para su campaña política.

Zavazcki era un juez de la corte nombrado por Dilma Rousseff en 2012 y era considerado por los especialistas como un “dique de contención de los abusos jurídicos y políticos” envueltos en la Operación Lava Jato, que el juez Sergio Moro investiga en primera instancia.

El magistrado, quien falleció el jueves pasado al caer al mar la avioneta Hawker Beechcraft King Air C90 en la que viajaba -258 kilómetros de Río de Janeiro- interrumpió las vacaciones judiciales, que en Brasil son del 20 de diciembre al 20 de enero, para estudiar las declaraciones. Las causas del percance aún son desconocidas.

Algunos pobladores de la zona hablaron a la prensa de una tormenta.

A partir del lunes próximo el juez tenía previsto entrevistar a los colaboradores. Debía verificar que la declaración era voluntaria y no por presión de la fiscalía. El Ministerio Público Federal de Brasil le había pedido que una vez homologadas, levantara la reserva que las protege.

La decisión habría supuesto la difusión pública de las 77 delaciones premiadas de Odebrecht. Lo que suponía que en Brasil y otros países, como Perú, iban a conocer los nombres de los funcionarios y políticos que recibieron sobornos o apoyos económicos de Odebrecht.

Este trámite también implicaría abrir investigaciones preliminares o formales contra políticos y el propio presidente Michel Temer.

El fallecido era un jurista alejado de los partidos y, sobre todo, del gran pulpo que es el Partido del Movimiento de la Democracia Brasileña (PMDB), cuyos dirigentes dependían de la decisión de Zavazcki.

Las teorías conspirativas

Las teorías de la conspiración sobre la muerte de Zavazcki no pararon.

El expresidente Luiz Inácio Lula da Silva dijo que es necesario saber las causas de la caída del avión. Lo mismo estimó Janaina Paschoal, abogada que trabaja para el oficialista Partido de la Social Democracia Brasileña autora del pedido de destitución de la expresidenta Dilma Rousseff.

Marcio Ancelmo, comisario de la policía federal que forma parte de la Operación Lava Jato, por Twitter se refirió a la tragedia como “accidente”, entre comillas.

El PMDB sabía que Zavazcki era el impenetrable de la corte para eliminar la Operación Lava Jato. Así lo mencionó el senador Romero Jucá, líder del gobierno en el Senado y presidente en ejercicio del PMDB.

Los medios brasileños indican que a partir de ahora comienza una pulseada de poder, una más en el gigante sudamericano con su crisis sin fin entre Carmen Lucia, presidenta del Supremo Tribunal Federal (STF), y el propio Temer.

Ella puede derivar la Operación Lava Jato a otro juez de la corte, llamar a un nuevo sorteo, mientras que desde el gobierno buscan acelerar una nominación de un juez de la corte -el primero e inesperado que deberá hacer Temer.

La prensa local especula que incluso el juez Moro es uno de los candidatos, así como el ministro de Justicia, Alexandre de Moraes, quien enfrenta la crisis de las cárceles, donde en los últimos días se  registraron riñas entre bandas criminales y casi 150 muertes.

El nuevo ministro relator tendrá que revisar toda la documentación antes de convocar a los delatores de Odebrecht para las audiencias de control. (I)

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