Incidencias en la preparación de los candidatos a asambleístas

- 22 de Febrero de 2017 - 00:00

Para poder hablar de la política todos tienen voz al respecto. Esto se justifica con un antiguo mito griego en donde Zeus entrega al hombre el pudor y la justicia con el fin de que las ciudades sean regidas con armonía y que el hombre no se destruyese entre sí como ya lo venía haciendo tiempo atrás. Este don entregado por los dioses, para el hombre, es lo que les permite ahora participar en el arte de la política. En un país democrático, como es el caso de Ecuador, existen varias maneras de ver la participación del hombre en este ámbito, como es mencionado en el art. 61 inciso 1 de la Constitución:

Las ecuatorianas y ecuatorianos tienen derecho a: 1. Elegir y ser elegidos. Lo que indica que no únicamente se puede elegir a quien represente al pueblo en una curul, sino que además sean los mismos ciudadanos los que tengan la oportunidad también de ocupar un puesto en la legislatura. Pero esto ha parecido irse un poco de las manos, desde que ‘cualquiera’ puede entrar a postularse como candidato a tener un lugar en la Asamblea, y por ‘cualquiera’ se hace referencia a personajes de la pantalla chica, como conductores de programas de farándula, participantes de realities, exreinas de belleza, entre demás personas del medio que no tienen un mínimo de preparación para ocupar un puesto de tal importancia.

Para las elecciones de este 2017, gran cantidad de personas de este medio han sido llamadas para formar parte de las candidaturas a puestos en la Asamblea, aunque esto no es nada nuevo. La primera vez que alguien de pantalla fue parte de la política fue en 1978, con Antonio Hanna, conductor del programa La calle lo contó, pero para ese entonces este fenómeno no estaba tan intensificado como lo está ahora. Así, poco a poco, más personajes del medio o famosos fueron apareciendo, como Polo Baquerizo, Rolando Vera, haciendo su participación en 1998. Expertos en el tema explican que la estrategia de ciertos partidos al usar a estas personas es un aumento en sus votos. Esta nueva modalidad ha dado mucho de qué hablar; personas que han sido parte tanto de la pantalla como de la política hablan al respecto.

Como ejemplo está María Mercedes Pacheco, conductora de un programa de farándula. Ella opina que esta inclusión de personas del medio televisivo a la política no es algo del otro mundo, lo único que ha cambiado ha sido la calidad de estos candidatos, que ha ido bajando. María Mercedes, al igual que muchos más, cree que no todos están preparados para un cargo de tanta relevancia. Los partidos políticos hacen uso de estos personajes con la posibilidad de que puedan atraer a más votantes y que, de alguna manera, gracias a ellos, su partido tenga un mayor reconocimiento, según lo indica Tramontana, consultor político.

Aunque de todas maneras existen personas que piensan distinto, que creen que para ocupar un puesto así no se requiere experiencia, pero es claro que se necesita, porque el puesto que se asume es el de ser representante de un país entero, de representar a una nación, por lo que es un asunto que se debe de tratar con delicadeza. Sin embargo, la culpa no es de los partidos políticos por escoger a modelos, bailarines, actrices, concursantes de realities, incluso payasos, y presentarlos como candidatos a los puestos de asambleístas, sino del pueblo, por aceptar y votar por esas personas. (O)

Chris Gustavo Mata Iñiguez