Las terapias de pareja ¿salvan el matrimonio?

- 03 de septiembre de 2017 - 00:00

Las terapias de pareja son un recurso, pero no garantizan la reconciliación cuando él o ella están convencidos de que la separación es la única forma de terminar con el sufrimiento de una vez y para siempre.

Aunque las diferencias en la pareja pueden llevar al divorcio, hay otras alternativas concebidas para que la relación continúe, siempre y cuando exista  un acuerdo de ambas partes.

Por lo general, la terapia de pareja fue pensada para mediar; para que las dos personas aprendan a convivir.

En realidad, se trata de una suerte de escuela de entrenamiento, donde la pareja  reconoce que el amor no basta para que la relación funcione. Hay terapeutas que recomiendan la separación para que la relación se mantenga.

Este es un planteamiento defendido por Brian Doss, profesor de Psicología de la Universidad de Miami, en Estados Unidos, quien sostiene que “una separación temporal  permite a la pareja entender mejor los cambios que el divorcio provocaría en sus vidas.

Argumenta que la separación aporta a la relación un período de calma que puede ser muy útil para la reflexión antes de una decisión categórica como la de llegar al divorcio.

 “En ese tiempo la pareja tendrá la oportunidad de analizar más detenidamente si realmente quiere acabar o no”.

Cuando se toma la decisión de separarse, los terapeutas sugieren ponerse de acuerdo en algunos aspectos:  quién se va de la casa, a dónde se va, quién pagará las cuentas, con quién vivirán, entre otras interrogantes.

Verónica Sánchez comenta que hace un par de años vivió una ruptura amorosa con su pareja y recurrieron a una terapia para salvar su relación.

Aunque siguieron al pie de la letra las recomendaciones e intentaron reconciliarse, no lo consiguieron por varias razones.

“Nuestra relación estaba muy desgastada desde hace varios años. Peleábamos al menos 3 veces a la semana y había noches en las que no dormíamos juntos”. Comenta que llegaron al punto de salir cada uno por su cuenta sin darse ninguna explicación. “No importaba si llegabas  tarde o  temprano, ya ni siquiera le importaba”.

Por lo general, las motivaciones que llevan a uno o a los dos miembros de la pareja a solicitar una terapia de este tipo pueden ser diversas: algunos quieren mejorar la comunicación, otros desean superar problemas en la esfera de la sexualidad, dificultades en la educación de sus hijos, cambios de intereses que surgen con el paso del tiempo, celos, infidelidades, entre otros.

Carolina Espinosa Jara, psicóloga del Centro Psicoterapéutico Ansuz, indica que las terapias de pareja son efectivas y tienen resultados inmediatos, cuando los problemas de pareja no son tan complejos.

Explica, además, que no solo  realizan sesiones con los dos, también las hace individuales para que las personas reconozcan sus propios conflictos emocionales.

“En la relación cada ser va cargado con una mochila, de creencias, de formas de vincularse, de conflictos emocionales e incluso poblemas asociados con sus padres. Hasta la interpretación del amor puede ser diferente”.

Hay casos -como señala Espinosa- en los que resulta inútil este apoyo psicológico, sobre todo, cuando uno de los dos decide de antemano que quiere poner punto final a la relación.

“Por lo regular, los lazos afectivos se han roto, el deseo sexual desapareció, al igual que los proyectos en común”.

Javier Rodríguez, psicólogo clínico, advierte que la terapia no solo sirve cuando la pareja atraviesa una situación difícil, sino en cualquier momento. 

“Hay parejas que solo cuando han tocado fondo recurren a este método, pero se puede utilizar siempre porque de esta manera es posible reforzar la relación”. Algunas personas acuden a su consulta cuando quieren hacer las paces y otras piden ayuda para llevar una separación menos conflictiva.

“Durante la terapia hay que identificar qué ocurre y qué espera la pareja, así como los aspectos que les condujo al conflicto familiar”.

Según explica el especialista, casi ninguna pareja sabe comunicarse, en especial, de forma acertiva. “Me parece que la mayoría de personas que vienen a mi consulta no aprendieron a comunicarse bien con el otro; casi no conversan y entran en conflictos fácilmente”.

Hay terapeutas que consideran que el mejor momento para acudir a una terapia es cuando la pareja siente que ya no se entiende. Lo más adecuado, según los expertos, es recurrir a este tipo de procesos cuando las parejas tengan malestar o insatisfacción, quieran resolverlo y tengan el mismo o los mismos objetivos en común.

Hay parejas que visitan al terapeuta por causas externas a su decisión. Por ejemplo, ir por complacer a la otra persona; lo que hace que acudan presionados. Otros quieren que el terapeuta les dé la razón para creer que son ellos los que actúan adecuadamente y ganar la batalla, pero se frustran cuando comprueban lo contrario. (I)

Las sesiones con la pareja no siempre funcionan y terminan en ruptura

Se estima que la mayoría de los matrimonios atraviesan momentos difíciles  en algún momento. Los factores que conducen a estos conflictos son:  los problemas de dinero, los celos excesivos, la falta de comunicación, las discusiones constantes, la infidelidad. La mayor dificultad de los psicólogos especializados que no logran reconciliarlos es que muchos matrimonios  recurren a ellos luego de mucho tiempo con  problemas y cuando la situación ya es muy complicada. La forma de  realizar  las sesiones depende del centro al que se acuda pero, por lo general, todo comienza con una entrevista en la que el terapeuta recibe los datos necesarios de ambos para evaluar la situación de la pareja. (I)

Lectura estimada:
Contiene: palabras
Visitas:
Enlace corto: