Miércoles, 12 Octubre 2016 00:00 Séptimo día

Ciudadanía

El animal insigne de Ambato vive a 3.500 metros de altura

La elegancia de la llama es una de las características más destacadas de la especie, así como su altura y resistencia a climas fríos.
La elegancia de la llama es una de las características más destacadas de la especie, así como su altura y resistencia a climas fríos. Fotos: Roberto Chávez / El Telégrafo

La llama es la especie emblemática de la urbe. Por ello el club de fútbol Técnico Universitario escogió una como mascota oficial.

Carlos Novoa

Las poderosas ráfagas de viento, frío intenso y alturas superiores a los 3 mil metros sobre el nivel del mar no afectan en lo más mínimo al animal emblemático de Ambato.

En este paisaje andino y con pose elegante, siempre erguida y bañada de abundante luz, por su pelaje blanco habita la llama. Se la puede encontrar sobre todo en los cerros de Quisapincha, Pilahuín, Santa Rosa, Chibuleo, San Francisco y otros sectores rurales de la capital tungurahuense.

Además del eslogan ‘Tierra del pan, flores y frutas’, herencia cultural de los Tres Juanes, y espíritu emprendedor, la imagen de Ambato se construyó a la par de este camélido andino que vive en altitudes superiores a los 3.500 metros, y que se caracteriza por su fuerza para cargar pesados bultos.

Pese a que la urbe debe su nombre al hambatug, una pequeña rana negra que en siglos pasados habitó a orillas de los ríos, y a que se la asocie constantemente con esta especie, la llama es el animal emblemático de la ciudad.

No en vano el Técnico Universitario, uno de los tres clubes de fútbol profesional de Ambato, la escogió como su mascota oficial durante su época dorada.

“Era todo un espectáculo y un orgullo ver en la década de los años sesenta y setenta, a los jugadores llevar a Nicanor la mascota, una enorme, elegante y blanquísima llama, al estadio Bellavista. El camélido fue elegido como el emblema del club debido a que todos los ambateños lo aprecian y reconocen, lo cual creó un fuerte sentido de pertenencia, familiaridad y cariño enorme”, explicó Norman Rodríguez, octogenario hincha del Técnico Universitario.

Él, al igual que gran parte de los aficionados de este equipo, así como del Macará y del Mushuc Runa, se siente identificado por la imagen de la graciosa y apacible llama.

El pelaje de la llama es muy apreciado en la industria textil. Con él se elaboran prendas de vestir, cobijas, artesanías, tapices y demás artículos.

Características

Pero este elemento de identidad trasciende los escenarios deportivos. Santiago Paredes, presidente de la Asociación de Ganaderos y Afines de Ambato, explica la importancia de esta especie en las labores de campo.

“La llama tiene uno de los sistemas cardiovasculares más impresionantes del reino animal. Al igual que sus primos lejanos, los camellos y dromedarios, poseen un corazón más grande que el de otros mamíferos de igual tamaño”, señaló.

Por tal razón, agregó, sus extremidades están permanentemente oxigenadas y el vigor es evidente al momento de llevar  grandes cargas, capacidad que no se ve afectada por la altura de las montañas donde viven.

Una de ellas es Palama, sureste de Ambato, y donde se encuentra el Parque de la Familia. De jueves a domingo, los ‘caballos andinos’, como también se las conoce, pasean en los verdes prados.

Allí son parte del paisaje montañoso que se ha conservado, y son una atracción que fascina a grandes y chicos.

“Otra de las virtudes de estos animalitos es su docilidad. Por ello los turistas, niños en especial, procuran hacerse fotos con las llamas; su cercanía crea un vínculo afectivo con el dueño y su pelaje es sumamente apreciado para la industria textil”, señaló Israel Jiménez, cuidador.

Las llamas, conocidas científicamente como Lama o Glama, tienen cuellos y patas alargadas, y un sentido del oído muy desarrollado. Pueden alcanzar una altura de hasta 1,80 metros y se alimentan básicamente de pasto y más vegetación andina. Se las suele confundir con las alpacas, camélido andino más pequeño y con superior cantidad de lana. Ambas son especies respetadas y protegidas en Tungurahua. (I)

DATOS

Además de ser usada como animal de carga y compañía, la llama es muy apreciada en el sector gastronómico debido a las propiedades de su carne.

Entre ellas, tiene una cantidad mucho menor de grasa que las carnes de cerdo, ganado vacuno, caballo y oveja, y grandes concentraciones de proteína.

Esta especie habita los páramos de Perú, Bolivia, Chile, Ecuador y Argentina, y en menor cantidad reservas forestales de países como México y Estados Unidos. (I)

La docilidad de los camélidos andinos permite a los turistas y cuidadores tomarse fotos y cuidarlas de cerca. Incluso hay localidades, como Quisapincha, en las que niños pueden montarlas de forma segura.

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