Martes, 31 Enero 2017 00:00 Freddy Ehlers

Punto de vista

Un dinero un poco más humano

Freddy Ehlers Zurita

El gran intelectual y director de cine, Alejandro González Iñárritu, en una reciente entrevista manifestó que no hemos evolucionado nada en eso que podríamos llamar la calidad humana. Que el miedo al otro, la ignorancia y la irresponsabilidad son males presentes en todos los tipos de colonialismo. Dijo además, que no hemos evolucionado nada en eso que podríamos llamar la calidad humana y, finalmente, que no hemos aprendido nada, refiriéndose a los valores humanos, nada desde que se inventó el dinero. Quien se pronuncia de esa manera es nada menos que un mexicano que ha ganado por dos años consecutivos el galardón al mejor director de cine en los afamados premios Óscar de la academia norteamericana, por las  películas Birdman y El Renacido. Hazaña solo alcanzada hace más de medio siglo por el célebre director John Ford. Es que González Iñárritu es uno de los más brillantes pensadores de nuestro tiempo, y un hombre comprometido con los más profundos valores de la condición humana.

Hoy en nuestro país, como en muchos del mundo, se está trabajando para hacer del dinero un medio transaccional más humano y menos lucrativo por parte de los intermediarios. Se llama efectivo en el celular y tiene la finalidad de facilitar el uso del dinero en la vida diaria de las personas. El pago de las facturas de los servicios públicos, en muchos casos, requiere de tiempo para efectuarlas. El uso del celular para recibir o enviar dinero o recibir información de saldos es, en varios casos, gratuito, y en otros tiene un costo muy inferior al de las instituciones financieras privadas. Es posible en pocos segundos enviar dinero a familiares o a cualquier persona con la mayor facilidad, y se puede retirar de igual manera dinero en efectivo de forma expedita. Actualmente alrededor de trescientas mil personas ya utilizan este servicio, que está garantizado por el Banco Central del Ecuador. Es un paso importante para la modernización de la actividad económica de manera segura y eficiente, siendo el factor más importante no solo el ahorro frente a otras opciones, sino el tiempo que se puede utilizar en actividades personales para mejorar nuestra calidad de vida, en lugar de pasar tanto tiempo haciendo trámites que con este sistema toman pocos segundos.

Es verdad que un mundo sin dinero, en el que no pasemos buena parte de nuestra vida en transacciones financieras y mercantiles, es un ideal que podría alcanzar en el futuro la humanidad. Mientras tanto, este es un pequeño pero importante paso para humanizar la actividad económica. La civilización del Buen Vivir deberá privilegiar al ser humano sobre el mercado, que este sea como los tianguis de los aztecas o los mercados originarios, donde cada uno entregaba lo mejor de sí a través de sus productos y su esfuerzo; eran centros de encuentro para fomentar los acuerdos y la amistad, y no simples lugares de negocios.

“Si uno gana todos pierden” dice una de las más profundas tradiciones del pueblo Aymara en los Andes sudamericanos, la del Vivir Bien, la del Suma Qamaña en su idioma originario. Esta se complementa con otra creencia del pasado para un nuevo futuro:

“Que todos vayamos juntos
Que nadie se quede atrás
Que todo alcance para todos
Y que a nadie le falte nada”.

¿Será posible o es simplemente una utopía? Depende de todos nosotros, de nuestros hijos y de los hijos de nuestros hijos. Es la tarea pendiente, la más importante, la más hermosa. (O)

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Lunes, 30 Enero 2017 16:58
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