Punto de vista

Nuevos rostros, viejos trucos

| 19 de Septiembre de 2017 - 00:00

Con escándalos como la pelea entre Karina Torres y Gisella Arias, y las declaraciones de la venezolana Rebeca Lebetkevicius se puede ignorar que, gustos aparte, la cadena mexicana TV Azteca está produciendo una versión de 3 Familias. Es que parece ser que prima lo negativo sobre lo novedoso, creativo y positivo, como suele pasar en los programas de farándula de la televisión VHF. Es en esos espacios donde nuevos talentos cada día cosechan más la aceptación de público y audiencias, lo que se refleja en la prensa y en redes sociales, como les ocurre a Paulette Gregor, Will Mendoza, Karen Lasso y Soledad Barberán. Estos talentos muestran a diario profesionalismo y compromiso con el periodismo de farándula, aunque sus técnicas que ellos creen novedad no lo son tanto. El profesionalismo ha sido carta de presentación de Marlon Acosta y María Cecilia Moreno, mientras la creatividad e innovación han llegado de reporteros como Carlos José Matamoros, Mauricio Altamirano, Jessenia Hatti, Gabriela Guzmán, Denisse Arce, Eliana Gustavino y María José Flores. Hatti, Guzmán, Arce, Gustavino y Flores llevaron al periodismo de farándula a una época dorada, cuando todo estaba por inventarse y los ratings sonreían a nacientes espacios de farándula nacional como Vamos Con Todo. Ahora con la aparente competencia de VCT, Faranduleros, De Boca en Boca y Jarabe de Pico, el chocolate no está nada espeso. A pesar de la creatividad de directores, productores de campo y directores de contenido, la farándula que sigue vendiendo ya no es tan apetecida ni apetecible. Son los nuevos reporteros-presentadores como Mendoza, Gregor y Barberán los llamados a renovar las posibilidades narrativas y de entretenimiento. Lo logran a medias, ya que ellos mismos son personajes de la farándula como pasó con Matamoros, Altamirano, Arce y Guzmán, mientras sus reportajes suenan impostados o forzados.

El medio de la farándula ecuatoriana nunca ha sido demasiado amplio y a medida que pasan los años la situación no ha mejorado. Si Doménica Mena, Marcos Andrés Idrovo, Adriana Sánchez, Emilio Pinargote, Paola Maya y Cynthia Naveda dejaron estructuras para un nuevo periodismo de farándula, ¿por qué no construir sobre lo que ellos hicieron? Es importante que haya reporteros sagaces como Harold Seixas, Santiago Castro, Jorge Luis Jara, Luis Eduardo Jaramillo, pero no todo nuevo reportero puede hacer lo mismo que ellos.

Es necesario que cada reportero de farándula encuentre una voz y un estilo, y que ese perfil único encaje con su programa y canal. Algo como lo que ocurrió con Silvana Torres. Tampoco es bueno que todo nuevo panelista de farándula provenga de las pasarelas, el boom televisivo o de la actuación como se nota con Alejandra Jaramillo en particular. A pesar de ser un talento de pantalla con buen desenvolvimiento escénico-televisivo, Alejandra Jaramillo no está aportando nada nuevo a VCT. Su belleza puede ser distractor de lo que dice, que por ahora no es demasiado, y tal como en su vieja casa se encarga mayoritariamente de menciones. Por ahora, la aparente renovación en los espacios de farándula es una simple idea, en realidad se están reciclando innovaciones de hace una década tal vez.

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