Sábado, 05 Noviembre 2016 00:00 Columnistas

Todos contra uno: frenar el 'correísmo'

Oswaldo Ávila Figueroa, ex docente universitario

En pleno desarrollo, pero disimuladamente, de la campaña electoral, en procura de llegar a Carondelet y dominar la Asamblea Nacional; es suficiente con leer titulares de los medios ‘independientes’, alineados en la oposición, comentarios antojadizos de ciertos columnistas, entrevistas a seudoanalistas de temas políticos y a candidatos sin relevancia y apoyo, ni siquiera de los vecinos, para comprobar la intención solapada de fastidiar al régimen del Buen Vivir y a su líder, Rafael Correa. En el fondo, según ellos, la intención es enterrar al ‘correísmo’.

Los grupos integrantes de la oposición fraccionada a causa de sus intereses personales y de los sectores económicos, sin excepción, no ceden en sus ambiciones y presionan, aisladamente, en sus reductos, por lograr posiciones relevantes para competir en una supuesta segunda vuelta con el binomio triunfalista Lenín Moreno-Jorge Glas, de Alianza PAIS, y sus aliados.

Todos hablan y escriben lo que les da la gana, aun así, insisten los necios, no  hay libertad de expresión. Ahora importan a un tal Jorge Lanata, argentino, y tras ser declarado huésped de honor y condecorado por la Municipalidad de Guayaquil y posar junto al Alcalde y la candidata presidencial por el partido socialcristiano y sin conocer nuestra realidad, declara que nuestra Ley de Comunicación es censura. “Yo no puedo creer que los medios lo acepten, me parece una barbaridad”. Y para colmo afirma: “En Ecuador estaría preso si ejerciera el periodismo aquí”. Es parte de la campaña de la oposición -que desde ya se siente derrotada- contra el gobierno de la Revolución Ciudadana, en el iniciado proceso electoral.

Ciertos articulistas de medios privados, a medida que se acerca la fecha de la consulta cívica, intensifican su programa de agresión, dizque para arrinconar al ‘correísmo’ y con ello al binomio Lenín-Jorge. Uno de ellos vocifera y difunde: “Una década de un sistemático acoso a la democracia está por terminar”. “Se espera que llegue a su fin y que concluya por sanidad social”. Otro grita, cada 15 días, que Ecuador necesita más libertad. Son pautas de la guerra mediática que se avecina contra el Primer Mandatario y el binomio de la Revolución Ciudadana.

El sensacionalismo es la tendencia del periodismo comercial de exagerar hechos de cualquier índole para provocar impacto, en este caso, contra el régimen socialista del siglo XXI. Esa línea de la prensa se practica, principalmente, en hechos de la llamada crónica roja y en la política. Suelen dedicar extensos espacios a sucesos intrascendentes y silenciar acontecimientos que podrían favorecer al régimen del Buen Vivir. Conceden entrevistas a dirigentes sin relevancia, pero eso sí, diestros en utilizar la calumnia y fingir de alevosos para asustar al rival. Allí asoman los figurones  y mediocres para que se los tome en cuenta en la lid electoral.

La oposición y su prensa privada se va tornando beligerante con la finalidad de frenar el ‘correísmo’. Se avizora duro enfrentamiento. Todos contra uno. Los candidatos de la oposición, alentados por la prensa comercial, la banca y los conspiradores en busca del retorno al pasado neoliberal y el binomio Lenín-Jorge, de Alianza PAIS, y sus aliados con su programa de acción, centrado en seguir las etapas del cambio y reivindicación social. Y para ello se difunde el civismo, para que los ecuatorianos no equivoquen el camino. (O)

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