¿Qué se decide en las elecciones?

| 13 de Febrero de 2017 - 00:00

En las elecciones de febrero habrá una batalla entre la derecha y centroizquierda contra el progresismo de AP. Se juega mantener el modelo de la Revolución Ciudadana (RC) o echarlo abajo.

El modelo de la RC tiene 3 aspectos básicos. En lo económico, hay dos temas. La visión del papel del Estado considerado como regulador, redistribuidor del ingreso y motor de la economía vía inversión y gasto público. Segundo, el modelo económico (primario exportador) que en una primera etapa se mantuvo y después se intentó cambiarlo con la sustitución de la matriz productiva. En los primeros años del Gobierno se aprovechó el boom petrolero para generar un alto crecimiento económico, sin embargo, a partir de 2008, con la crisis financiera internacional, se generó un déficit comercial y bajo crecimiento que se agravaron con los shocks externos que, a pesar del leve ajuste y medidas, continuaron y llevaron a una recesión en 2016. Para mantener el dinamismo económico y la liquidez se acudió a deuda interna y externa.

Con los recursos petroleros se construyó infraestructura física (carreteras, aeropuertos, hidroeléctricas, puertos, etc.), modernizando y dinamizando la economía. El gasto público contribuyó a esto, pero creció el sector público.

En lo social, la inversión subió fuertemente posibilitando mejoras y ampliación en salud, educación y vivienda, servicios públicos, seguridad, etc. Vía este gasto, subsidios en varios servicios básicos, bonos, asistencia social y reforma fiscal se logró una redistribución del ingreso que elevó las condiciones de vida de las mayorías. Se intentó la redistribución de la riqueza con proyectos de ley de herencia y plusvalía.

En lo institucional, se logró una amplia reforma constitucional, política, judicial, fiscal, financiera, del sector público, educativa, etc., que estructuró en una nueva Constitución, códigos legales, leyes y normas que definieron las nuevas las reglas del juego para los actores de la sociedad, limitando su proceder.

Si bien hubo avances en lo económico y social, el Gobierno se abrió muchos frentes con los proyectos de ley, errores, casos de corrupción, estilo de liderazgo, etc., desgastándose aún más con los problemas económicos.

La derecha considera al sector privado como motor de la economía  y aplicaría una reforma estructural (flexibilización laboral, privatización, libre mercado y comercio, etc.), ajuste fiscal con recorte de gasto social y en lo institucional, vía consulta popular, derogar las nuevas normas, pero necesita mayoría en la Asamblea. La centroizquierda coincide con esta, con ciertos matices; AP busca corregir errores, profundizar los logros y avanzar en otras áreas: agricultura, servicios, cambio de la matriz productiva, empoderamiento del poder popular, etc.

Se juega eliminar el modelo o ampliarlo. Para decidir el candidato hay que analizar las ofertas electorales, algunas poco creíbles, programa de gobierno, vínculo con paraísos fiscales, tipo de ajuste,  medidas que tomarían, historia, credibilidad, liderazgo, etc., para elegir al más adecuado. (O)