Políticas públicas para el adulto mayor

- 18 de Marzo de 2017 - 00:00

El objetivo en torno a los adultos mayores debe ser el cultivo de una cultura de valores. Cada cultura tiene los suyos propios. La OEA aprobó, por ejemplo, un instrumento jurídico vinculante para los derechos humanos de las personas mayores. Sus premisas: “la igualdad, la no discriminación, la dignidad”. La Convención Interamericana sobre Protección de los Derechos Humanos para las Personas Mayores, aprobada por la Asamblea General de la OEA, el 15 de junio de 2015, es vinculante (El Telégrafo 20-06-15).

La pensión universal, propuesta por el candidato Lenín Moreno (y ojalá acercándose al costo de la canasta básica), es una lucha política crucial. En Ecuador se completaría la cobertura de la pensión del IESS, con el Bono de Desarrollo Humano y con la jubilación del Seguro Social Campesino (pero esta con montos razonables).

Como la mente no envejece como el cuerpo, las prioridades de estas políticas serían: la enseñanza sobre la dieta adecuada, la sexualidad sana, la provisión de vivienda y las condiciones de vida familiar (en unidades de “salud” cuando se hallen solos o no sean autosuficientes), el ejercicio físico (al menos media hora diaria, tres días a la semana), los programas de educación continua (cognoscitivos, de prácticas manuales, de coros, pintura, artesanías, teatro y otros), cine foros (y eventuales actuaciones), grupos de libro leído (y eventuales producciones literarias), actividades lúdicas y de paseos (para socializar y compartir), empoderamiento grupal cultural, de equidad.

“Ecuador cuenta con 300.000 jubilados y son los que más viajan. (…) En Chile, los mayores de 50 años son dueños del 73% de activos financieros del país. (…) Tres áreas de negocios han despuntado en el segmento de la tercera edad: tecnología, educación y entretenimiento” (El Telégrafo 08-08-15).

Hay que implementar centros gerontológicos integrales (promoción, prevención, curación, cuidados paliativos) con modalidad residencial o diurna, atención domiciliaria y espacios alternativos. Al menos tres hospitales especializados en el país. Los asilos para personas sin autonomía ni familiares, o con discapacidades. Todos deben ser integrales: como hogares de derechos, de amor, calidad y calidez.

Los adultos mayores son la memoria de sus pueblos y su cultura. El Buen Vivir, nuevo paradigma en construcción, filosofía de vida, ideal, diferente al actual vivir urbano consumista, propone un cambio civilizatorio para relacionarse con los otros seres vivos y con la naturaleza, de manera más amigable e igualitaria. (O)