Sábado, 04 Febrero 2017 00:00 Columnistas

No volverán

César Hermida

No volverán… los pagos al matricular a los hijos en las escuelas y colegios públicos, con diversos motivos o pretextos, muchas veces como cuotas fijadas por los padres de familia. Ni las escuelas con un solo profesor en condiciones rudimentarias de pisos de tierra y goteras en el tejado. Ni las frecuentes huelgas de los maestros por reivindicaciones salariales que impedían la asistencia regular a clases.

No volverán… los pagos por las consultas en centros y subcentros de salud y en los hospitales, por las diversas atenciones, exigiendo incluso que los pacientes, para ingresar, compren los insumos para la administración de sueros y otros implementos, sin que nadie supervisara o auditara dichos ingresos por pagos que se consideraban de ‘autogestión’. Tampoco volverán las huelgas sindicales hospitalarias, también por incrementos salariales.

No volverán… los privilegios de los militares, con almacenes exclusivos para ellos, bien provistos de productos libres de impuestos en donde se adquirían baratos aparatos de televisión, de línea blanca, whisky de las mejores marcas y otros. Ni volverán los suntuosos clubes para uso exclusivo de oficiales, a los que la tropa no podía ingresar sino solo para ayudar en el servicio.

No volverán… las carreteras de tierra llenas de baches y lodo que provocaban enojos justificados por la destrucción de los vehículos y por triplicar los tiempos de movilización. Ni las oficinas oscuras y empolvadas de los servicios públicos de la justicia o del Registro Civil. Ni las suspensiones de la electricidad por falta de agua en los veranos largos.

No volverán… los casinos en los hoteles, para que los adictos arriesgaran sus patrimonios. Ni los mendigos pidiendo limosnas en las calles y veredas. Ni los atrasos en los pagos mensuales de los sueldos. Ni el desconcierto de no saber a qué número llamar en casos de emergencia.

No volverán… las horribles cárceles, sucias, descuidadas, en donde más que rehabilitarse aprendían nuevas mañas.

No volverá… el olvido de los discapacitados a quienes se los mantenía escondidos porque constituían una suerte de vergüenza. Ni las corridas de toros de una cultura ajena que permitía plantillar, con lenguaje taurino, el consumo de botas de vino y otros ritos extranjeros.

No volverán… el enfoque y el énfasis de los valores de la cultura dominante en los medios al servicio exclusivo de los poderes sociales y económicos dominantes, que nunca mostraban información contrastable, y que no mencionaban los valores y cualidades de las culturas ancestrales. (O)

ENLACE CORTO

Google Adsense

Google Adsense