Narcotráfico en la contienda electoral

- 28 de Marzo de 2017 - 00:00

El problema del  narcotráfico en general y del lavado de dinero proveniente del narcotráfico, en particular, ha debido inquietar más en la agenda del actual proceso electoral ecuatoriano. No basta apuntar a la prevención de la droga. Entre muchas razones, además de las obvias,  por la atracción de los capos de la droga hacia los políticos, especialmente con quienes se han cruzado en los paraísos fiscales. Necesitan de ellos para adelantar sus actividades corruptas, además de encontrar en los procesos electorales amplias oportunidades para medrar y, sobre todo, cooptar. Es su habilidad, y para ello suelen ser muy generosos y discretos. Basta recordar a Escobar, quien logró hacerse elegir en el Congreso para legislar  en protección de sus intereses. No todos llegan tan alto; los más, se contentan con sus cooptados. La transparencia en estos momentos sagrados de la democracia vale un potosí.

El votante debería conocer cuál es  la posición de su candidato en la lucha por la erradicación del narcotráfico, porque han surgido alternativas a la estrategia de la guerra impuesta por el imperio, ante su fracaso, y porque el negocio de las drogas está cambiando. El consumo del fentanilo, narcótico sintético, utilizado en medicina está ‘in’. Es un opioide mucho más poderoso que la heroína, por el que se pelean los compradores.  

Una nueva estrategia antinarcotráfico, alternativa a la guerra, fue convenida en los acuerdos entre el Gobierno colombiano y las FARC: Programa Participativo Nacional Integral de Sustitución de Cultivos de Uso Ilícito-PNIS (Punto 4, pp. 88 a 111). Está regido por el principio fundamental de   sustitución voluntaria, para generar confianza entre las comunidades y crear condiciones que permitan contribuir a la solución sin detrimento de la sostenibilidad económica, social y ambiental de las comunidades. No es una utopía, lo confirman los múltiples ejemplos de sustitución de coca por cacao de exportación, pero no es este el espacio para entrar en detalles.

Si se sigue con la estrategia de la guerra al narcotráfico, se mantiene el mito de las bases militares, lo que el guerrerista Trump llevará a nuevas exigencias.

Otra razón que fundamenta la necesidad de tener muy presente el tema del narcotráfico y del lavado de activos en la agenda electoral es que Ecuador está en la mira de narcotraficantes, sean disidentes de las FARC, entre otros de Colombia, como de Perú, México y hasta de África, percatados de la posición geográfica de Ecuador en la zona andina, “potencialmente cultivadora, productora y comercializadora de sustancias estupefacientes y psicotrópicas”.

Los traficantes de cocaína están buscando nuevos mercados, habiendo tenido que volcarse al mercado interno. “Hoy  la coca solo representa el 7% de la amenaza de las drogas en Norteamérica” (Paola Ochoa - ‘Cocaína tramposa’). En  nuestros países debe ser un problema social integral, no solo de la Policía.

Colofón: Desde la inscripción del binomio presidencial, Lenín Moreno informó a los ecuatorianos  sobre las cinco propuestas principales de su programa de gobierno, entre las cuales está la lucha frontal contra la violencia y el narcotráfico. (O)