Domingo, 03 Septiembre 2017 00:00 Columnistas

Las falsas estadísticas del FMI y de la UE allanan el camino para el infierno griego

Leonidas Vatikiotis, periodista

Una nueva flagrante intervención de la Comisión Europea fue motivada por la decisión del Tribunal de Apelaciones Atenas el 1 de Agosto durante la audiencia del expresidente de ELSTAT (Autoridad Estadística Helénica), Andreas Georgiou, por incumplimiento del deber.

La sugestiva intervención de la Comisión Europea (signo de su gran disgusto por la decisión del Tribunal de Apelaciones), que continúa tratando a Grecia como un país ocupado sin derechos soberanos, se dio a través de la portavoz de la Comisión,  Annika Breidthardt, quien invocó la independencia de servicios estadísticos.

Básicamente, lo que la portavoz de Bruselas solicitó fue la impunidad de los favoritos de Eurostat, incluso a expensas del país, como se lo ha hecho de manera repetitiva con A. Georgiou. Además, como se resaltó correctamente en el anuncio de la Unión de Jueces y Fiscales el 3 de agosto, el trato desigual de la Comisión Europea crea dos clases de ciudadanos.

Descripciones de acreedores se reprodujeron en la prensa convencional  (FAZ, FT, Político, Bloomberg, et. al.) que mostraban a A. Georgiou, quien ahora vive en Maryland, como una víctima.

No hace falta decir que la corrompida y vaga burocracia de Bruselas nunca hubiese llegado al punto de mostrar sus dientes al interferir con tal frecuencia si el llamado gobierno izquierdista de Syriza (que gobierna con el partido de extrema derecha ANEL) no les hubiera dado el derecho. 

Llegaron incluso a aceptar, en los prerrequisitos del último plazo, la sentencia absolutoria de A. Georgiou; así como también el pago de sus gastos legales (solo para humillarlos). El mensaje que envió el gobierno es que el estado de derecho tendrá el destino del estado de bienestar: ¡sacrificado en aras de memorandos!

La decisión del Tribunal de Apelaciones podría haber enfurecido una vez más a los parásitos en Bruselas, pero se abstuvo de la propuesta del Fiscal Lambros Patsavellas, quien en su discurso pidió la condena de Georgiou por los tres delitos, que no tienen que ver con la falsificación de información ya que esto se tratará en juicio en la Corte Criminal.

Específicamente, el expresidente de ELSTAT, A. Georgiou, fue acusado por lo siguiente: primero, porque ocupó dos cargos críticos al mismo tiempo (uno como Presidente de ELSTAT y el otro como jefe adjunto de división en el FMI), pero fue absuelto. Segundo, porque no llamó a reunión del Consejo Directivo; fue absuelto de esto también. Y tercero, porque envió datos del déficit de 2009 por sí solo sin informar al ELSTAT, por lo que se le encontró culpable. El hecho contradictorio de que fue absuelto por no llamar al Consejo Directivo y luego condenado por enviar datos al Eurostat por sí solo (¡porque no llamo al Consejo Directivo para que los aprobaran!), es completamente descarado. Revisemos una por una las acusaciones mencionadas anteriormente.

¡Siervo de dos amos!

El cargo de Presidente de ELSTAT es de tiempo completo (como se establece en el artículo 15, párrafo 1, oración b de la ley 3832/2010). Sin embargo, cuando A. Georgiou fue aprobado por la Conferencia de Presidentes del Parlamento Griego el 29 de junio de 2010, él ocultó que no había renunciado al FMI y dijo que tenía licencia sin sueldo. Su dependencia directa en el FMI fue evidente en el correo electrónico que envió al representante del FMI en Grecia, Paul Thomsen, en el que le pedía intervenir en el gobierno, por medio de Bruselas, para cambiar la ley sobre servicio estadístico. Georgiou ocultó su relación profesional con el FMI porque si lo anunciaba ni siquiera podía ser miembro del Consejo. El único cargo paralelo permitido es el de miembro de Facultad en una Universidad. No obstante, Georgiou ¡no es un profesor! Peor aún un experto es estadística, ya que no tiene estudios al respecto. Incluso en el FMI él no trabajaba como estadístico sino como un simple economista. Al parecer, en el caso de los estadísticos hay una constante tradición que fue resaltada primero por el economista estadounidense y premio Nobel, Joseph Stiglitz: El FMI recluta científicos de segunda y tercera clase para hacer el trabajo sucio.

Georgiou ocultó la verdad de que servía a dos amos por más de un año (desde julio de 2010 a septiembre de 2011). Entonces, junto con el puesto de presidente de ELSTAT, también ocupó el cargo de Jefe Adjunto del Servicio Estadístico del FMI donde se reconoce renunció el 16 de julio de 2010 pero entró en vigor el 10 de noviembre de 2010. El fraude fue revelado por miembros del parlamento y periodistas, de modo que Georgiou tuvo que admitirlo. Incluso en ese entonces pretendió actuar de ingenuo y aseguró que lo hizo para garantizar su jubilación. La pregunta que surge a continuación es ¿por qué no esperó al 10 de noviembre de 2011, para completar sus años de jubilación en el FMI y luego ir a Grecia? Obviamente, su altamente lucrativa relación de dependencia con el FMI favorecía a la detestable organización que quería tener a su gente en cargos clave en Grecia… ¿Y qué si hubiese un evidente conflicto de intereses entre el prestamista y el prestatario? Una contradicción que también fue descrita por el mismo fiscal, quien al final fue aplaudido por docenas de personas comunes que coparon el Tribunal de Apelaciones para ver la audiencia…

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