Jueves, 13 Julio 2017 00:00 Columnistas

La primera mujer rectora de la Espol

Antonio Quezada Pavón

Parecería muy normal que una institución técnica académica en pleno siglo XXI elija una mujer como su rectora, pero realmente es un cambio trascendental en nuestra Espol que a los 58 años de su fundación elija mayoritariamente y en primera vuelta a la Dra. Cecilia Paredes Verduga como su rectora y al Dr. Paúl Herrera como su vicerrector.

En un mundo globalizado en el cual 67 de 144 naciones ya han tenido una mujer como primera ministra o presidenta en los últimos 50 años de acuerdo a la investigación del World Economic Forum (WEF), la Espol, mientras tanto, ha tenido 9 rectores varones desde 1959; 4 de ellos fueron reelectos para dos períodos no consecutivos y solo 1 para dos períodos consecutivos.

El desbalance de género en posiciones de liderazgo es más notorio en política que en otras áreas, como son salud y la educación, donde las brechas de empleo femenino se han cerrado muy rápidamente en los últimos años. Soy producto de una madre académica y muy trabajadora, por lo cual desde hace 15 años me pregunté qué era lo que hacía falta para que una mujer llegara a ser rectora de la Espol, la más avanzada politécnica del país y una de las mejores de Latinoamérica.

En 2012, cuando el binomio Sergio Flores-Cecilia Paredes ganó las elecciones de la Espol en una muy peleada campaña, disputando con otros 3 binomios, yo pensé que tener una rectora era algo factible en nuestra institución; sin embargo, con la increíble pérdida de las elecciones presidenciales en EE.UU. de Hillary Clinton me sentí tan desalentado y confuso que dudé de que el mundo y Ecuador hubieran dejado su cultura chauvinista. Felizmente mis dudas han sido infundadas y tenemos una rectora mujer en la Espol y EE.UU. tendrá una presidenta y es muy posible que tengamos una mujer como presidenta de Ecuador.

¿Cómo se ha dado ese cambio en la Espol? En primer lugar es que reconocimos que había un problema que arreglar y en los últimos 20 años ha habido un incremento en el reclutamiento de estudiantes mujeres, y muy especialmente de docentes del sexo femenino. Y este no es simplemente un tema ‘feminista’. Tampoco es un tema partidario. Es un tema humano. Significa que estamos asegurando que en nuestra Espol mantengamos el mismo balance de su diversidad de género en el tope de su dirección, como la que se refleja en sus docentes y alumnado. Y eso es lo que significa democracia.

Hay una fuerza en las estudiantes y docentes politécnicas que generarán futuras decanas, rectoras y líderes académicas de todo tipo. Y eso se verá reflejado en nuestra sociedad, en la cual activamente las mujeres se involucrarán con compromiso y empoderamiento para que sus voces sean escuchadas por sus causas y sus temas que ayuden a disminuir la marginalidad que sufren en nuestro mundo machista.

Y esta es una tendencia que pagará muchos dividendos, pues mientras más mujeres líderes tengamos, más se generarán. Ya que es un hecho que usted llega a ser lo que usted ve que sucede. Las jóvenes politécnicas necesitan modelos a los que puedan imitar que están en posición de liderazgo.

Mis felicitaciones a Cecilia y Paúl, símbolos de la nueva Espol. Y mi saludo a la comunidad politécnica como nos identificamos ahora: #YoSoyEspol. (O)

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