Martes, 11 Octubre 2016 00:00 Columnistas

La modernización agrícola y sus consecuencias (1)

Víctor Mendoza Andrade

Históricamente la economía de nuestro país depende de la producción agrícola, favorecida por su localización geográfica en los trópicos del planeta y los recursos naturales renovables (RNR) con los que cuenta. Entre estos productos están principalmente los de exportación. Los cuales para su comercio están sometidos a decisiones externas establecidas por las transnacionales de exportación y a las conveniencias de los países importadores expresadas en los llamados ‘Tratados de libre comercio’.

Los mercados de importación de productos tropicales están localizados principalmente en los países industrializados que nos han dejado como tarea para nuestra economía la de alimentar a sus pobladores con los productos primarios obtenidos con la mano de obra barata de nuestros campesinos, recurriendo a insumos y procedimientos técnicos de indudable importancia científica, pero orientados por políticas financieras favorables a los intereses de los llamados “países del primer mundo”,  como son las prácticas y materiales para la aplicación de la denominada Agricultura intensiva: técnicas agrícolas de alta producción por unidad de área, obtenida con el desmedido uso de abonos, agroquímicos, mecanización, riego, etcétera. Sin estimar adecuadamente el valor de la contribución de nuestros RNR, proporcionados por la zona intertropical húmeda donde estamos ubicados,  que significa el 40% de la tierra útil del planeta para la sobrevivencia del hombre.

La aplicación de insumos químicos industrializados para multiplicar la producción agrícola inicia su desarrollo sensacional en la primera mitad del siglo XX, y no son el resultado de la evolución de la agricultura tradicional sino que son la consecuencia de grandes cambios en la industria química obtenidos durante las dos grandes guerras mundiales, 1914-1918 y 1939-1945. Terminados los conflictos. Después de la guerra, quedaron libres instalaciones montadas de gran capacidad de producción y almacenadas grandes cantidades de materiales que fueron adaptadas a la producción de agroquímicos.

Las décadas del 50 y del 60 fueron períodos en los que se produjeron los mayores cambios de la historia agrícola. Conocida como la “Revolución Verde” significó internacionalizar el “modelo exitoso” del Primer Mundo, implantando “paquetes tecnológicos” (conjunto de prácticas agrícolas) de tipo intensivo. En los países como el nuestro, estas prácticas fueron impulsadas por los gobiernos, apoyada por la comunidad agronómica, las transnacionales y las empresas productoras de insumos.

En 1963, la FAO realiza el Congreso Mundial de la Alimentación impulsando un plan de desarrollo agrario a nivel mundial. Tomando como argumento: “La necesidad creciente de alimentos causada por el aumento de la población mundial”. El programa alentaba a los países a transformar su agricultura y adoptar el modelo de monocultivos dependientes de fertilizantes químicos y agrotóxicos, con el fin declarado de incrementar los rendimientos y la rentabilidad agrícola. Sin embargo no consideró las consecuencias de la contaminación ambiental. (O)

ENLACE CORTO

Google Adsense

Google Adsense