Genética y adicciones

- 15 de abril de 2017 - 00:00

A propósito de la ley sobre consumo y tenencia de drogas, y de la nueva política implementada en Ecuador, es interesante entender la relación entre las adicciones y los factores genéticos, a más de explicar el tema solo desde el punto de vista puramente biológico. Las adicciones son desórdenes crónicos y a menudo reincidentes, caracterizados por obsesión, compulsión, dependencia física o psicológica a una sustancia, actividad o relación. Por tanto, la Genética del comportamiento pretende explicar estas incógnitas complejas: ¿las adicciones están comandadas por genes; cuáles serían, y qué papel juega el ambiente?

Con las nuevas técnicas de Genética molecular, que permiten analizar el conjunto de genes de una persona, se han realizado estudios en individuos adictos y no adictos, en familiares, en grupos poblacionales e incluso en gemelos. Las conclusiones generales apuntan a que las personas tienen varios genes que las hacen más o menos propensas a ser adictas, pero que necesitan de un desencadenante ambiental para volverse adictas efectivas.

Cada droga necesita de ciertos genes y ciertas dosis para activar la adicción. Los genes proporcionan la capacidad del organismo para responder a una droga y además determinan las dosis a la cual un individuo responde. Una droga genéticamente puede ser tóxica en una sola dosis o al contrario, provocar poco efecto. Los estudios muestran, por ejemplo, que los genes estarían interviniendo en la adicción en un 60%, en el caso del alcohol; nicotina 72%, cannabis 60% y otras drogas ilícitas entre el 40 al 60%. Esto significa que los genes vuelven propensa a una persona, pero el entorno en el cual se desenvuelve, es decir, la oportunidad del consumo, la hace encaminarse a la adicción. Los genes la vuelven más susceptible o menos y determinan un mayor o menor consumo.

Se ha descubierto mutaciones de genes específicos, que hacen a las personas más o menos propensas a la conducta adictiva. Genes de metabolismo de sustancias químicas, genes de intercambio de información de las neuronas, genes que generan satisfacción cerebral, entre otros. El conocimiento de tales genes ha determinado el aparecimiento de un fármaco anti nicotina que curaría la dependencia al tabaco.

Entendemos mejor los genes de adicción, incluso podríamos corregirlos genéticamente, pero lo más difícil es cambiar el medio en que se desenvuelven las personas propensas a la adicción. El manejo socioeconómico y cultural de la adicción rebasa la Genética y recae en el ámbito de las políticas de salud pública y cambio social. (O)