G-20: directrices y reordenamiento mundial

- 17 de julio de 2017 - 00:00

Los principales temas, de la reunión del G-20, en Hamburgo, fueron económicos, militares y ambientales. Sus decisiones son directrices para los países industrializados y emergentes. Los comunicados dejan entrever las diferencias entre EE.UU. y Europa, de estos contra Rusia y con los países emergentes, reflejando conflictos de intereses. Detrás aparece la reorganización del orden mundial. Los grupos antisistema realizaron fuertes protestas por la cumbre.

De lo económico, los 19 miembros defendieron  el libre comercio y la estructura  del comercio mundial -con la OMC como supervisor-. Trump utilizará el proteccionismo e instrumentos de defensa comercial. Advirtió a los países con que EE.UU. tiene déficit comercial y amenazó con la renegociación y salida de acuerdos comerciales. En el caso del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (EE.UU., Canadá y México), ya está en proceso su revisión. Con ideas del populismo de derecha, Trump busca defender su industria y empleo amenazado por la competencia, como en el caso del acero en que no es competitivo. Por ello, usaría instrumentos de política arancelaria, no arancelaria, medidas administrativas y sanitarias. El tema de fondo, es su falta de competitividad en algunos sectores, que refleja el declive económico de EE.UU., perfilándose China como primera potencia económica mundial.

Ni la hegemonía militar de EE.UU., ni las sanciones económicas de Occidente ni la OTAN han podido frenar la intervención de Rusia en Siria, y Ucrania con la que se anexó Crimea y apoya a regiones separatista. Si bien se firmó el acuerdo de Minsk, Rusia sigue con su política expansionista. Trump, después de reunirse con Putin, declaró que busca “trabajar de manera constructiva con Rusia” y logró el cese de fuego en Siria. Si bien Occidente se ha unido para luchar contra Isis y en otros conflictos (Afganistán, Yemen, etc.), Rusia tiene influencia en la zona. Son conflictos de intereses geoestratégicos y económicos de las grandes potencias. Vamos hacia un reordenamiento del orden global: mundo multipolar.

Sobre el medio ambiente, todos los integrantes del G-20, menos EE.UU., apoyaron el Acuerdo de París que busca enfrentar el cambio climático y reducir los niveles de temperatura del globo. En el comunicado, se toma nota de la salida de EE.UU. del acuerdo y de su ayuda a otros países a acceder y usar combustibles fósiles de manera más limpia. La salida del acuerdo de EE.UU. es parte de la estrategia económica de Trump, basada en estos combustibles, que impulsa la industria petrolera, de gas y de carbón. En otras palabras, seguirá contaminando y agravando el cambio climático por intereses económicos.

La respuesta al G-20 fueron las protestas contra las políticas neoliberales, globalización, inequidad y poco esfuerzo contra el cambio climático. El G-20 acordó además repatriar a los migrantes sin papeles. Trump declaró que México debe pagar el muro. Estas y otras decisiones afectan a América Latina, que busca unirse para defenderse de efectos de las políticas de grandes potencias. (O)