Viernes, 26 Mayo 2017 00:00 Columnistas

Época de cambio y cambio de época

Emir Sader

Ya se cumplieron diez años desde que Rafael Correa anunciara que el país empezaba a salir de la larga noche neoliberal y que el continente no estaba en una época de cambio, sino en un cambio de época. La nueva época sería la de superación del modelo neoliberal, al que se entregaron varios gobiernos de la región.

Una década después Correa entrega el gobierno a su sucesor -Lenín Moreno-, elegido democráticamente por la voluntad mayoritaria del pueblo ecuatoriano y sale victorioso de una década como presidente de Ecuador. Él  pertenece a una nueva generación de dirigentes políticos de izquierda, que no provienen de los estratos de donde tradicionalmente han surgido nuestros presidentes, sino de afuera de los sistemas oligárquicos tradicionales, justamente por ello han logrado romper con los intereses que se expresan en el neoliberalismo.

Hugo Chávez, Lula, José Mujica, Evo Morales, Rafael Correa, Fernando Lugo, son algunos de los ejemplos de esos dirigentes que llegaron a la política desde la lucha social. Ellos supieron, por la vía de los hechos, construir gobiernos que han atacado las bases fundamentales del neoliberalismo. Se han enfrentado a los intentos norteamericanos de imponer un área de libre comercio en todo el continente, derrotando esa perspectiva y fortaleciendo los procesos de integración regional. Han logrado constituir la única región del mundo con procesos de integración independientes de la hegemonía norteamericana.

En segundo lugar, han logrado disminuir la desigualdad, la exclusión social, la pobreza y la miseria en el continente más desigual del mundo. El contraste entre los gobiernos que han avanzado en la superación del neoliberalismo y los que han mantenido ese modelo es flagrante y certifica cómo ese es el camino fundamental de la izquierda en el siglo XXI.

Frente a un tema tan controvertido como el del rol del Estado, lo han rescatado, rechazando la centralidad del mercado y haciendo del Estado un agente dinamizador de la economía, distribuidor de renta y garante de los derechos de todos. Esas transformaciones han constituido lo que Correa llama un cambio de época. De la época de hegemonía neoliberal a la de superación del neoliberalismo.

Diez años después -o más, en otros países- ese camino encuentra obstáculos, dando la ilusión a algunos de que puede haber un regreso a la era neoliberal en América Latina. La combinación de durísimas campañas centradas en los medios para desacreditar a esos gobiernos y sus liderazgos, buscando revertir su legitimidad y desacreditar la posibilidad de que nuestro continente elabore su propia salida del neoliberalismo, con errores cometidos por esos gobiernos ha logrado éxitos, derrumbando gobiernos -por elección o por golpe -, desestabilizando a otros, generando un clima de descalificacion de la política, de desinterés por los temas políticos, de retorno fuerte de las posturas egoístas centradas en un consumismo al estilo del ‘modo de vida norteamericano’.

Gobiernos como los de Mauricio Macri en Argentina y Michel Temer en Brasil apuntan a lo que la derecha del continente aspira: el retorno de las depresiones económicas, del desempleo en larga escala, de la exclusión social, del retroceso en términos de derechos sociales, entre tantas otras plagas de la larga noche neoliberal a la que se refería Correa. (O)

ENLACE CORTO

Google Adsense

Google Adsense