Lunes, 26 Septiembre 2016 00:00 Columnistas

ELAP 2016: la democracia vive

Werner Vásquez Von Schoettler

Este miércoles, jueves y viernes en Quito, en Ciespal, se realizará el tercer Encuentro Latinoamericano Progresista. Este encuentro de la izquierda progresista marcará la pauta de la discusión y las acciones políticas de los movimientos, partidos, fuerzas sociales y gobiernos que buscan la transformación social del continente. El momento es de lo más propicio para poner sobre la mesa la discusión el nuevo Plan Cóndor que se viene desarrollando en América Latina, desde hace unos años con el objetivo de terminar con los gobiernos progresistas de la región. Ahora ya no son los golpes de Estado tradicionales, protagonizados por fuerzas militares y fuerzas civiles antidemocráticas. Ahora las fuerzas opositoras estratégicamente buscan distorsionar los instrumentos institucionales democráticos para imponer agendas particulares oligárquicas. En su estrategia de golpes blandos, los medios de comunicación opositores privados, construyen matrices de opinión; fuerzan la opinión pública y recrean ‘mayorías’ inexistentes; así las minorías opositoras se convierten en mayorías virtuales que imponen un estado de opinión; de conflictos exacerbados, con el objetivo de deslegitimar a los gobiernos democráticamente electos en las urnas. Las farsas judiciales son los nuevos instrumentos para imponer una farsa democrática; llegando al descaro de no importar lo que la ciudadanía haya decidido en las urnas, sino que lo que les importa es recrear una farsa ‘libertad’ en los medios. Recordemos los casos en Honduras, Paraguay; los ataques permanentes en Venezuela, la ruptura democrática en Brasil, como los procesos electorales muy disputados que al final han significado terribles retrocesos sociales como sucede en Argentina. No debemos dudar que estos golpes blandos no son acciones reducidas a una disputa puramente ideológica, sino que son golpes económicos, golpes de mercado, golpes empresariales; son los golpes de los grupos económicos que no están dispuestos a que se avance en la justicia social, en la equidad y la igualdad de oportunidades para las mayorías. Por eso es vital analizar estos procesos antidemocráticos: inflación mediática de conflictos, imposición de la idea de crisis en todos los sentidos, posicionamiento de que la corrupción capea en todo lado, obstaculizar el ejercicio del poder, la gobernabilidad del país, y la necesidad de ir a una ‘transición democrática’ para finalmente revertir todo lo logrado, empezando por desmontar los procesos constituyentes y sus constituciones, con los que nacieron como gobiernos estos procesos progresistas. Este encuentro es fundamental para la izquierda más avanzada de América Latina y el mundo. Decirle a los pueblos que la idea y práctica del cambio y la transformación social es propia del progresismo y no del regreso neoliberal, pero que bien la oposición se enmascara en el discurso del cambio para atrapar el voto ciudadano; ofreciendo baratijas privatizadoras que solo se pueden realizar a costa de destruir los derechos ciudadanos conquistados. Este encuentro debe ser aleccionador para los pueblos, para comprender que la democracia, la libertad, la estabilidad social están en riesgo. Que quienes dejaron la pobreza bien pueden ser derrotados por una oposición que lo único que busca es el retorno al poder político para recuperar su capacidad de acumulación opulenta. Bueno, es el momento para la reflexión profunda y no olvidar el pasado neoliberal. (O)

ENLACE CORTO

Google Adsense

Google Adsense