Martes, 01 Noviembre 2016 00:00 Columnistas

El Ejército de Liberación Nacional y el proceso de paz

Gustavo Pérez Ramírez

Los diálogos de paz se enriquecerán a partir del 3 de noviembre, esta vez en Ecuador, fecha de inicio de la fase pública con participación del ELN, en el contexto de un complejo proceso que incluirá al pueblo. Este no puede permanecer aislado en la construcción de la paz con justicia social.

El ELN tiene mucho que aportar, como se deduce de la declaración ‘Hacia un acuerdo nacional de paz’, leída por el comandante en jefe Gabino:https://www.youtube.com/watch?v=rYZJTauUGXk#t=77, que bien vale leer cuidadosamente.

La agenda acordada consta de seis puntos; los tres primeros, con características propias de crucial importancia, especialmente el primero: Participación de la sociedad en la construcción de la paz y acciones bilaterales. Apunta a un proceso de paz ‘desde abajo’, con participación central del pueblo y sin condicionamientos previos, según lo divulgado.

A cambio habría acciones humanitarias: el ELN entregaría voluntariamente al excongresista Odín Sánchez, como parte de la negociación, no como condición; el Gobierno dejaría salir de la cárcel a dos guerrilleros, parte del equipo negociador del ELN. Estas acciones no se cumplieron. El Gobierno activó las líneas rojas y se suspendió el acto inaugural del 27 de octubre en la Capilla del Hombre en Quito, que fue reprogramado.

Si el Gobierno no acepta avanzar en una conversación de paz con el ELN, mientras mantenga una persona específica secuestrada, también debería ser inaceptable que se avance mientras mueran niños de hambre y desnutrición en la Guajira “por desidia del Estado”, como lo califica Noticias Caracol.  

Democracia para la paz es el punto 2 y el 3: Transformaciones para la paz o sea programas para superar la pobreza, la exclusión social, la corrupción y la degradación ambiental, en búsqueda de la equidad.

Están dadas las condiciones para tener en cuenta en los debates el pensamiento, praxis y opción por los pobres con caridad eficaz, legado de Camilo Torres Restrepo,  quien ingresó al ELN convencido de que la lucha armada era entonces la única forma como podría derrotarse a la violencia estatal, y persuadido por la estrategia de los mil focos guerrilleros que proponía el ‘Che Guevara’, con quien se entrevistaron los fundadores del ELN y conformado uno de esos focos.

Asimismo, es imprescindible recurrir al pensamiento de Jorge Eliécer Gaitán, tanto más cuanto que Gabino reconoce que “la causa de fondo que llevó al levantamiento armado de la insurgencia revolucionaria”, y detonante del actual conflicto, fue el genocidio del pueblo gaitanista y el magnicidio de su líder.

La política de participación popular con acciones colectivas es el legado esencial de Gaitán. El empoderamiento del pueblo para establecer una sociedad participativa y construir una auténtica justicia social estuvo a punto de hacerse realidad en la Constituyente Popular convocada a principios de 1947.

Que los diálogos de paz lleven a la ‘Restauración Moral y Democrática de la República’ que proponía Gaitán con su pueblo. (Viernes 28 de octubre) (O).

ENLACE CORTO

Google Adsense

Google Adsense