Economía y política: expectativas

- 27 de septiembre de 2017 - 00:00

Saludamos el nombramiento del nuevo ministro de Defensa, Patricio Zambrano, dirigente del Partido Socialista. Coincidimos plenamente con el presidente Moreno en el contenido de su discurso en la ONU a favor del diálogo para lograr la paz mundial y contra la millonaria carrera armamentista que alimentan los industriales de la guerra, mientras millones de seres humanos de los pueblos pobres padecen hambre. Estas semanas serán decisivas para el Gobierno y la Revolución Ciudadana. Las masas populares que lo han apoyado una y otra vez están a la expectativa.

La gente de AP, en su inmensa mayoría, espera que sus dirigentes encuentren el correcto camino organizativo que asegure la continuidad de la RC, que el plan y las medidas económicas se correspondan con sus grandes objetivos, que se defienda lo ganado en beneficio del pueblo y de la patria en la década 2007-mayo 2017. Por cierto, se deben introducir los ajustes que sea menester, sobre todo en consideración a la coyuntura económica complicada; frente a ella, hay que lograr acuerdos con diversos sectores, en función de los principios y objetivos del proyecto y con base en decisiones del Presidente. Por otro lado, está la consulta popular, basada en la Constitución de Montecristi, la más avanzada de todos los tiempos, que cumple 9 años de aprobada por el pueblo, lo que será celebrado el próximo 30-S, día que ganó la democracia, cuando la oligarquía, utilizando a miembros de la Policía, intentó un golpe de Estado para liquidar la RC.

Hay amplio respaldo a la consulta. La mayoría espera afianzar la  participación popular democrática; se opone, como algunos pretenden, a que el viejo poder hegemónico recupere espacios y privilegios, como es ya claro en la precampaña de la derecha, que además busca confundir, sacar ventajas políticas e incentivar las diferencias dentro de AP. El Plan Nacional del Buen Vivir 2017-2021 ha sido aprobado por Senplades, en él se reconocen los avances de la década, hay claras metas económicas y sociales que apuntan a incentivar la producción, generar empleo y promover la equidad; cuenta con programas para reducir la desnutrición infantil, el desempleo y déficit de viviendas, agua potable y saneamiento ambiental.

Por otro lado, que hay que reducir el déficit fiscal, lo que guarda relación con medidas de ajuste fiscal tributario. Se puede flexibilizar impuestos en sus porcentajes (anticipo del impuesto a la renta, plusvalía), pero jamás eliminarlos, menos el de salida de capitales ($ 1.080 millones), que salvaguarda la dolarización, junto al tema, aprobado en la última consulta, de exportación de capitales a los paraísos fiscales. Hay que impedir que ciertos sectores saquen ventajas con la consulta.

Se anunció la visita de una delegación del FMI para “revisar las cuentas nacionales”. Con tal motivo, cabe recordar que el país ha sido ejemplo para el mundo, al haber manejado la economía sin el tutelaje de ese organismo, sus prioridades y, en buena parte, con sus recursos; renegociando contratos petroleros, reduciendo la carga del servicio de la deuda, con fuentes alternativas de crédito externo y multiplicando las recaudaciones tributarias. No hay que olvidar que el FMI y las multilaterales se crearon para definir sistemas monetarios, esquemas de intercambio comercial y de financiamiento, con la visión de dominación neocolonial, para someter a los pueblos del tercer mundo y como parte de su política de agresión a los países que optaron por su libertad e independencia, como Cuba y Venezuela.

Por ello la necesidad de mantener la política internacional de integración solidaria, colaboración y paz, respetando la soberanía de los pueblos; y para nuestra región, el objetivo bolivariano de construir la Patria Grande. Hay grandes expectativas populares por el manejo de la economía y la política a tono con la RC. (O)