Capitalismo financiero y comunicación

| 01 de Febrero de 2017 - 00:00

Cuando Carlos Marx vivía en Londres, hace unos 150 años, podría haber imaginado la mayor desigualdad entonces existente, entre la reina Victoria y una mujer intocable de la India. Hoy, la monarca británica no es la persona más rica del mundo y existen seres más pobres en África que los intocables de la India. Pero la desigualdad es ahora mucho mayor.

La exagerada riqueza que tienen unos pocos en el mundo no es un reflejo del aumento de la producción, ni siquiera de una mayor apropiación de su excedente. Las mayores fortunas se obtienen hoy mediante la llamada ‘financiarización’, el juego de capitales en transacciones que apenas tienen que ver con la producción. Los últimos 35 años, el mundo ha visto el triunfo de esta modalidad de capitalismo, dando valor monetario a toda actividad humana (presente y futura).

La financiarización se puede definir como la versión madura del capitalismo que dirige la acumulación y concentración de la riqueza a escala planetaria. Esto ocurre en todos los órdenes de la vida social, incluyendo a la comunicación.

En este contexto, Ciespal (con la coordinación de Francisco Sierra Caballero y Francesco Maniglio) nos entrega un significativo aporte al debate de estos nuevos conceptos: un estudio de varios autores sobre la apropiación integral de la comunicación social: el libro Capitalismo financiero y comunicación. Si bien antes ya existía este cuadro de influencia sobre la comunicación social, hoy se presenta con dos nuevas características: primero, la apropiación es total, ya no conforme con mantener una ‘línea editorial’, sino con un control total.

En segundo lugar, la apropiación ya no se da solo sobre los medios tradicionales, ahora incluye las TIC en todas sus modalidades y las más recientes formas de comunicación, como las redes sociales. El sistema utiliza el poder de la comunicación para la valorización del capital financiero. Esta actividad integral, que tiene la apariencia de un plan comunicacional, pretende finalmente monopolizar el conocimiento.

Ahora, esa acumulación concentradora del capital financiero se realiza a un ritmo vertiginoso, con la misma rapidez de la acumulación del conocimiento, de las transacciones financieras (sin respaldo productivo) y de la comunicación. Ese vértigo, a su vez, provoca una comunicación desvalorizada, producto de una acelerada obsolescencia programada de la palabra.

Se trata, entonces, de un aporte decisivo al debate que describe la economía del conocimiento, el capitalismo cognitivo y el trabajo en la sociedad del conocimiento, así como la economía colaborativa y la nueva estructura de la desigualdad social.

¿Qué papel juega la comunicación social en la acumulación por desposesión? ¡El papel de un amortiguador! Y la respuesta de Sierra Caballero está bien sustentada. Otro investigador nos habla del aprendizaje automático y Moreno Gálvez detalla el papel del conocimiento en la reestructuración del capitalismo. Otra investigación que atrae desde su título es la que analiza cómo se comportan los medios de comunicación ante las crisis económicas.

En resumen, es una publicación digna de Ciespal para Latinoamérica. (O)