Lunes, 10 Octubre 2016 00:00 Buen Vivir

El deporte contribuye a la salud física y al bienestar mental

Debe realizarse una combinación de actividad física moderada y vigorosa, por al menos 2 horas y 30 minutos por semana.
Debe realizarse una combinación de actividad física moderada y vigorosa, por al menos 2 horas y 30 minutos por semana. Foto: cortesía de Pixabay

La Escuela de Medicina de Harvard afirma que con el ejercicio “la memoria se ve beneficiada de una manera indirecta, ya que permite mejorar el ciclo del sueño”.

Redacción Actualidad

El deporte, para muchos de nosotros, es una forma de entretenimiento que nos permite disfrutar del fin de semana.  Sin embargo, el deporte, definido por las Naciones Unidas como “todas las formas de actividad física que contribuyen a la salud física, bienestar mental y la interacción social, tales como el juego, la recreación, deporte casual, organizado o competitivo y los deportes o juegos indígenas”, nos permite tener una vida saludable, plena y hasta más feliz. Es así que en 1978 fue descrito por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia  y la Cultura (UNESCO) como un “derecho fundamental para todos”.

Para el ministro del Deporte, Xavier Enderica, el deporte “es transversal, está en educación, está en salud; es un complemento al desarrollo integral del ser humano. Está para erradicar muchas cosas: para erradicar pandillas, para erradicar las drogas, el alcohol; para generar un nuevo estilo de vida. Para tener lo que todo ser humano quiere, tener ese Buen Vivir en cada uno de nuestros hogares”.      

En el ámbito individual el deporte nos conduce a llevar vidas más saludables y, en términos de nuestra vida en comunidad, es una herramienta para el cambio social.   

La ciencia ha demostrado, desde las décadas de 1980 y 1990, los efectos positivos de la actividad física en la salud, encontrando que es eficaz en la prevención de enfermedades crónicas como cáncer, enfermedades cardiovasculares, diabetes, obesidad, hipertensión y depresión.  

¿Pero por qué es necesario hablar del deporte y sus beneficios? Sin duda, todos hemos estado expuestos a esta información a través de programas de televisión, publicidad, prensa escrita o por medio de aquel familiar o amigo que siempre está informado. La importancia de hablar de este tema radica en nuestro estilo de vida moderno. Hoy somos menos activos físicamente, probablemente debido a las comodidades que nos provee la tecnología cotidianamente. En muchos hogares tenemos, por ejemplo, una lavadora de ropa y una aspiradora. Estos electrodomésticos no solo nos evitan la actividad física del trabajo doméstico, sino que además nos permiten contar con más tiempo libre, que en muchas ocasiones se ocupa en entretenimientos sedentarios, como pasar horas frente a una televisión o un computador. De la misma manera, muchos de nuestros trabajos requieren de estar sentados por lapsos muy prolongados. La actividad física hoy en día involucra una planificación consciente, ya que hasta los espacios públicos son diseñados para reducir nuestro esfuerzo físico, ejemplos de esto son las escaleras eléctricas, las bandas transportadoras y los elevadores.

Es así que la vida moderna ha producido el sedentarismo, catalogado como el “asesino silencioso” por el Departamento de Salud del Reino Unido. Comportamientos sedentarios incluyen el ver televisión, usar vehículos para trasladarse distancias cortas y utilizar la computadora. Este tipo de comportamientos tiene efectos muy nocivos en la salud. El sedentarismo está asociado con un aumento en el riesgo de mortalidad, tanto por problemas cardiovasculares, como por diversos tipos de causas, según un estudio publicado en la revista indexada Mayo Clinic Proceedings. Estos resultados incluyen como factores de riesgo el tiempo que pasamos frente al televisor y el tiempo que pasamos sentados en un carro.

La actividad física es esencial en la prevención de enfermedades. ¿Pero cuánto tiempo debemos invertir en actividad física? Según lo propuesto por el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos, en el caso de adultos se “debe realizar una combinación de actividad física moderada y vigorosa, por al menos 2 horas y 30 minutos por semana, para ayudar a prevenir y sobrellevar diversas enfermedades crónicas, en particular enfermedades cardiovasculares y diabetes tipo 2”. La recomendación para los adultos mayores es igual, sin embargo se debe considerar sus “habilidades y condiciones físicas”. En el caso de niños y adolescentes la recomendación es de “1 hora o más  por día”. Aunque esto pueda parecer exagerado, consideremos que los niños por naturaleza son físicamente muy activos, por lo que la labor de los adultos es la de motivarlos a realizar deportes que les resulten divertidos. Es importante señalar que el ejercicio también aumenta las habilidades de pensamiento y la  memoria. Según una publicación de la Escuela de Medicina de Harvard, “la memoria se ve beneficiada de una manera indirecta ya que el ejercicio permite mejorar el ciclo del sueño, el estado de ánimo y reduce el estrés y la ansiedad”. Además, el ejercicio estimula cambios fisiológicos en el cuerpo tales como: la producción de factores de crecimiento y reducción en la resistencia a la insulina y la inflamación.  Se encontró que las “áreas del cerebro encargadas del pensamiento y memoria poseen un mayor volumen en personas que hacen ejercicios, a diferencia de las que no lo practican”.

El alcance de las bondades del deporte sobrepasa el beneficio individual, favoreciendo a toda la comunidad en su conjunto. De acuerdo con el Departamento de Deporte y Recreación del Gobierno de Australia Occidental, el deporte “crea alternativas positivas a la delincuencia juvenil y al comportamiento antisocial, une familias y comunidades a través de experiencias compartidas, fomenta el orgullo de la comunidad y proporciona un sentido de pertenencia”. El Ministerio del Deporte, que comparte esta visión, ha implementado el proyecto ‘Ecuador ejercítate’, que consiste en casi 870 espacios para ejercitarse en todo el país, entre los que cuentan puntos de bailoterapia y escuelas comunitarias.

Estas últimas incluyen una escuela de boxeo en la Isla Trinitaria y una escuela de fútbol en el Cerro las Cabras, que han permitido contrarrestar el microtráfico, la obesidad y el sedentarismo. (I)  

ENLACE CORTO

Banner

Últimas noticias

Facebook

Twitter

Promo-galeria