Jueves, 29 Septiembre 2016 00:00 Fútbol Nacional

El 'Canguro' absorbe los conocimientos de Favaro

El delantero Félix Borja regresó a entrenarse en el complejo de Tumbaco después de 10 años.
El delantero Félix Borja regresó a entrenarse en el complejo de Tumbaco después de 10 años. Foto: Daniel Molineros / El Telégrafo

Félix Borja se entrena con El Nacional hace 2 meses tras quedarse sin equipo. Hace poco se graduó de técnico.

Redacción Fanático

Félix Borja es siempre el primero en llegar al complejo de El Nacional, en Tumbaco, a pesar de que no gana un sueldo y que no es parte de la plantilla. El ‘Canguro’ se entrena con el club en el que se formó porque no encontró equipo, tras dejar Hong Kong, y se alista para disputar la temporada 2017, sea con los ‘puros criollos’ o con otro equipo.

El esmeraldeño tenía contrato  hasta fin de año con el South China de Hong Kong, pero las condiciones complicaron su adaptación a ese fútbol y decidió finiquitar el convenio. Por ejemplo, una de las cosas que no le gustaron era el hecho de entrenar toda la semana en cancha sintética y jugar los fines semana en césped natural.

“A uno con 33 años le dolía todo, las rodillas o la columna. Podía pensar que allá tendría lo mejor, pero no fue así y no me podía preparar bien. No estaba cómodo y por eso decidí rescindir el vínculo, a pesar de que sabía que se me complicaría jugar el resto del año”, le contó Borja a EL TELÉGRAFO, tras la práctica de El Nacional.

El delantero, que justamente hace 10 años dejó el equipo que lo vio nacer para fichar por el Olympiacos griego, ahora es feliz. Lo único que le falta es la competencia de cada domingo, pero es paciente para afrontar con intensidad lo que resta del año.

“Solo quiero pisar la cancha de nuevo cada domingo; ser alabado o criticado, celebrar los goles o aguantar los insultos si los fallo. Todo lo que rodea al fútbol es lo que me hace falta, pero para eso tengo que estar en la mejor forma”, comentó el futbolista.

En el equipo fue bien recibido por el entrenador Eduardo Favaro, quien destacó su valía por los consejos que entrega a los jóvenes, junto al más experimentado de la plantilla: Cristian Lara. “La responsabilidad de los grandes es ser ejemplo para todos; cumplir, llegar puntual y tener una gran predisposición para los trabajos”.

Pero Borja no solo se alista para rendir como futbolista en 2017, sino que también refuerza sus conocimientos como entrenador, título que logró este año en la Asociación de Fútbol Argentino (AFA). Borja siguió a distancia el curso de entrenador y en julio asistió de forma presencial para recibirse como DT.

Hace 2 años comenzó los estudios en línea y cada vez generó conocimientos. Al final, se dio cuenta de que, como futbolista, no sabía nada y varias dudas fueron aclaradas en el camino: ¿Por qué hacían tal trabajo? ¿Por qué debían defender de tal manera? ¿Por qué el equipo se movía de una forma determinada?

Pero las dudas del ‘Canguro’ no han terminado luego de concluir el curso. Ahora aprovecha los conocimientos que pueda absorber de Favaro en cada entrenamiento de El Nacional; y como él está fuera del plantel, se le hace más sencillo preguntarle al uruguayo.

En forma de broma contó que Favaro se molesta a veces con tanta pregunta de Borja, pero siempre ha compartido sus conocimientos con el jugador. Tener el título de entrenador y continuar como futbolista activo le ha abierto la mente al esmeraldeño para ser un mejor jugador y persona.

“Como jugador piensas solo por uno; como entrenador, por todos. Me ha enseñado mucho, no solo en lo futbolístico, sino en lo psicológico. Valoro mucho más la labor de los entrenadores y ser consciente de que uno como jugador debe ‘romperse’ en la cancha”.

Con el título oficial de entrenador, Borja ya tiene una opción para su futuro, pero aún no se plantea el retiro. A sus 33 años se siente bien físicamente, a pesar de que ya no corre tanto como antes, pero puede suplir algunas destrezas con otras.

Él jugará hasta que el cuerpo se lo permita y recordó una frase que alguna vez le dijo Ángel Fernández: “Mientras los que vienen atrás tuyo no te pasen por encima, tienes que seguir”. Así que por eso dice sentirse vigente y para 2017 será como un segundo debut.    “Estoy en un gran estado físico; aún puedo saltar como el canguro”, dijo sobre una de sus principales cualidades en la cancha: el juego aéreo.

Como no puede jugar los domingos, los fines de semana los ocupa en otras actividades. Comparte siempre con su familia, asiste a la iglesia, juega fútbol con sus hijos y también suele viajar a San Lorenzo, donde reside parte de su familia y de donde es oriundo.

Su hijos, Juninho y Diogo, formaron parte de la sub-13 y sub-12 de El Nacional durante el período vacacional, pero para Borja lo primordial es que ellos estudien. “Más allá de que el fútbol sea nuestra pasión, para mí primero está la formación como ser humano. Si llegan a ser profesionales, que sepan qué documentos firman, que sepan sumar. Si como persona no demuestras ser un buen ser humano, no sirve de nada que seas un gran futbolista”. (I)

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