Sábado, 30 Septiembre 2017 00:00 Regional Manabí

La crisis venezolana impacta en los festejos dedicados a San Pedro y San Pablo

Las imágenes de los santos Pedro y Pablo son llevadas por los feligreses hacia la iglesia ubicada en la parte central de El Aromo, para ser recibidas por el pueblo.
Las imágenes de los santos Pedro y Pablo son llevadas por los feligreses hacia la iglesia ubicada en la parte central de El Aromo, para ser recibidas por el pueblo. Foto: Leiberg Santos / El Telégrafo

En la celebración, que se realiza por 4 días, los priostes invierten entre $ 7.000 y $ 10.000 para costear la comida, bebidas, banda de pueblo, disco móvil y hasta para los payasos.

Patricio Ramos, corresponsal de Manabí

La vía costanera desde San Mateo hacia San Lorenzo serpentea entre las planicies de los bosques secos y húmedos que conducen a El Aromo, poblado rural del cantón Manta. Esta comuna donde se extrae la paja toquilla, material para sombreros artesanales, es cada septiembre el epicentro de los festejos en honor a los santos Pedro y Pablo. A diferencia de años anteriores, en 2017 la celebración será modesta, pues sus cuatro priostes, todos residentes en Venezuela, atraviesan por aprietos económicos.

Una caravana motorizada con 60 vehículos, que inició en el sector Santa Martha, zona urbana de Manta, recorrió el pasado 26 de septiembre El Aromo. Los automotores estaban adornados con globos y cintas multicolores. Después de las 17:00, el sol empezaba a caer. Ese fue el momento en que Eduardo Alonso, uno de los cuatro priostes de la celebración, aprovechó para protagonizar el baile de inicio de la fiesta. Al son de los acordes de la banda de pueblo San Agustín empezaba  el tributo a  los santos más venerados de la provincia.

Las imágenes de Pedro y Pablo que estaban ubicadas en los baldes de dos camionetas doble cabina fueron bajadas por los creyentes. Alonso, presidente blanco (denominación que recibe como prioste), sujetaba la estructura de madera  mientras el santo Pedro era llevado al piso. Habían llegado a la entrada de El Aromo. Los 500 metros para arribar a la iglesia caminaron juntos con los feligreses que forman parte de los gabinetes (cortejo) de los santos. Alonso, hace una pausa para refrescarse y beber un trago de agua. Nació en El Aromo pero reside desde hace 11 años en Venezuela. “Llevo la devoción en el alma, mi padre también fue prioste. Claro, eran otros tiempos. Ahora sufrimos para financiar la fiesta. Eduardo, aunque dice que los banquetes (comida) serán discretos, no se guarda la noticia;  por ejemplo, esta vez se bailará pero con animación de un disco móvil. “No hay recursos para contratar una orquesta”, agrega.

Richard Pico es otro de los presidentes. Hijo de manabitas pero nacido en Venezuela, llegó hace 15 días a Manta. Caminó al lado de la imagen del santo Pablo. Estamos en una situación económica apremiante en Venezuela, Caracas. Es muy difícil pero de alguna manera guardamos por un año algunos recursos y aquí estamos, nos mueve la fe por los santitos. Detrás de la iglesia en una explanada de tierra sobre la vía costanera se instalaron los vendedores de ropa, dulces y alimentos. Uno de ellos es Leopoldo Robles. Sigo a los santos Pedro y Pablo por toda la provincia, pero lo que sucede ahora en El Aromo es de asombro, reseña. Hace 15 años, por ejemplo, los hijos de esta localidad que viven en una comunidad nutrida en Caracas, enviaban la cerveza en camiones desde Venezuela, hasta juguetes repartían a los niños. (I)   

 

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Viernes, 29 Septiembre 2017 23:55

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