Eloy cambiará su tractor por una carreta con el nuevo puerto

- 28 de enero de 2017 - 00:00
Con su tractor, Eloy empuja las fibras al mar. Por ese trabajo cobra $ 40 a la semana por embarcación.
Foto: Rodolfo Párraga / El Telégrafo

En Crucita se construye un muelle con capacidad para 350 fibras y 15 nodrizas. Más de 3.500 personas se beneficiarán con la obra, que estará lista en 14 meses.

En las tardes de Crucita, decenas de pescadores se alistan para salir de faena. Uno de ellos es Jesús Delgado, quien pasadas las 15:00 ya se encuentra en la playa para partir a escasas millas de la costa y pescar pámpanos, sierritas y albacoritas, especies pequeñas.

Su fibra, Juan José, está en la arena, en el sector de Los Ranchos, a la espera de ser empujada al agua para iniciar su jornada, que durará poco más de 12 horas, hasta cerca de las 04:00 del día siguiente. Eloy Bravo ya está en la playa. Su tractor es el único de la zona. Son 4 de estos vehículos los que remolcan a las 350 lanchas que hay en Crucita.

Antes de empujar la fibra de José, Eloy cuenta que desde hace 7 años se dedica a remolcar lanchas en Los Ranchos. “Ahora tengo el tractor, pero antes el trabajo era con polines (troncos) y se necesitaban varias personas. Era muy duro llevar una lancha al mar o sacarla”.

En Los Ranchos iniciaron los trabajos para el nuevo puerto de Crucita, una obra que ejecuta el Gobierno Nacional con fondos de la Ley de Solidaridad. El muelle estará listo en 14 meses (los trabajos empezaron el 10 de enero) y tendrá un costo de $ 30 millones.

Con esta obra, el tractor de Eloy quedará fuera de circulación para las labores de pesca, por lo que este crucitense ya piensa en cambiarse de oficio. “Ya estoy buscando una carreta para sacar las fibras del mar cuando esté el nuevo puerto”.

Su estilo de trabajo cambiará, ya que las lanchas pasarán más tiempo en el mar, pues en el muelle los dueños de las embarcaciones las podrán anclar de una manera segura.

“Luego solo las tendrán que sacar del agua para limpiarlas, habrá menos actividad”, cuenta este hombre que nunca ha sido pescador, pero que toda su vida ha vivido indirectamente de la pesca.

Para José, el pescador que se alista a salir, el puerto será de gran ayuda para su actividad, en especial para el cuidado de su embarcación.

Cuenta que debido a que su lancha es arrastrada diariamente por un tractor, la arena ha desmejorado la quilla (parte baja de la fibra).

“Esta situación cambiará cuando tengamos el puerto, porque ahí ya las fibras quedarán siempre en el agua y no las tendremos que arrastrar”, expresa José.

Para Filamil Ostaiza, representante de los pescadores de Crucita, contar con el muelle ayudará a que el gremio esté más ordenado. “Hemos visto el trabajo de los compañeros de Jaramijó (donde hay un puerto pesquero desde 2015) y está mucho mejor que antes. Esto ayudará al desarrollo de Crucita y de todos nosotros”.

Las instalaciones contarán con espacios para los procesos de descarga, traslado, tratamiento y comercialización de la pesca. Además habrá un área para eviscerado.

Gregory Franco, director de Desarrollo Económico del Municipio de Portoviejo, destacó que la obra del puerto no solo beneficiará a los pescadores, sino también a las más de 3.500 personas que viven de la actividad marítima de manera indirecta en toda Crucita, ya sea comercializando el producto o en la venta de comida.

“El Municipio de Portoviejo gestionó la obra ante el Gobierno Nacional y se ejecuta gracias a la Ley de Solidaridad”. (I)

Lectura estimada:
Contiene: palabras
Visitas:
Enlace corto: