Iván Enderica busca su décimo cetro en Otavalo

| 09 de Septiembre de 2017 - 00:00
El cuencano Iván Enderica intentará hoy batir su propio récord impuesto en 2010.
FOTO: Foto: cortesía del Ministerio del Deporte

La distancia de la travesía es de 3.515 metros; hay 277 inscritos. La brega repartirá $ 5.000 en premios.

Una vez más el cuencano Iván Enderica será la principal atracción del Cruce al Lago San Pablo, que desde las 08:00 de hoy cumplirá su 56ª edición. Enderica buscará hoy no solo batir el récord de la travesía, que está en su poder, sino quedar a un título del guayaquileño Grégory Fuentes, quien con 11 cetros es el máximo ganador de la justa.

Según los organizadores, además de Iván desde Azuay llegaron a Otavalo Santiago Enderica, David Paltán, Miguel Armijos y Nataly Caldas, quienes constan entre los favoritos para acceder al podio.

Iván Enderica suma 9 triunfos en el lago más grande de Imbabura:  2007, 2008, 2009, 2010, 2011, 2012, 2013, 2015 y 2016, constituyéndose en el exponente con más victorias consecutivas, 7, un dato relevante en la prueba de aguas abiertas más importante del país.

Únicamente no compitió en 2014, cuando tuvo que ausentarse por una sanción de la Federación Internacional de Natación (FINA), tras dar positivo en un control de dopaje durante los Juegos Bolivarianos de 2013, en Trujillo (Perú).

Después se supo que la sustancia detectada era parte de un medicamento que le prescribieron para una afección bronquial.

Hasta 2013 el ‘morlaco’ ya había superado una de las marcas de Grégory Fuentes, que con 6 triunfos entre 1995 y 2000 acumulaba más coronas seguidas. Hoy, de ganar, sumará su octava estrella y se pondrá a una de igualar las 11 del nadador porteño. 

La primera vez que Iván participó, en 2006, estaba a poco más de un mes de cumplir 15 años, demostrando su talento y su facilidad para nadar en aguas frías.

El otro reto del azuayo, que el próximo 28 de octubre cumplirá 26 años, es imponer un nuevo récord en la prueba; el mejor registro, 39 minutos con 43 segundos (39m43s), lo inscribió él mismo en 2010.  

Otro que desea sumar trascendencia es el carchense Luis Alfredo Flores, quien se constituye en el nadador con más participaciones seguidas en la historia del torneo; si todo va bien, este día completará su trigésima presencia.

“Comencé en 1988; gracias a Dios y a la preparación he logrado terminar todas las travesías; mi mejor puesto lo conseguí en 2001, cuando cronometré mi mejor tiempo: 52 minutos, y quedé duodécimo en la clasificación general; además, a partir de 1997 he estado en todos los podios de mis respectivas categorías”.

Flores es entrenador de los clubes El Batán y Luis Sport de Quito; con él estarán 27 de sus pupilos: 20 de Luis Sport y 7 de El Batán.

La brega, de 3.515 metros, contará con 277 participantes: 79 mujeres y 198 varones, divididos en 10 categorías: juvenil A (13 y 14 años), juvenil B (15 a 17 años), mayores (18 a 24 años), máster A (25 a 29 años), máster B (30 a 34 años), máster C (35 a 39 años), máster D (40 a 44 años), máster E (45 a 49 años), máster F (50 años en adelante) y general abierta o élite. Marco Ruiz, funcionario de la Liga Deportiva Cantonal de Otavalo, promotora del certamen, expresa que entre los inscritos hay 11 extranjeros y 9 personas con discapacidad.

Los foráneos provienen de Estados Unidos, Inglaterra, Brasil, Bolivia y Venezuela. Los premios para los vencedores de la élite masculina son $ 1.000, $ 700 y $ 500, al primero, segundo y tercer lugares; a las ganadoras en la rama femenina se les dará $ 700, $ 300 y $ 200.

A quienes asciendan el podio en las otras divisiones se les entregará $ 50, $ 40 y $ 30, según corresponde. (I)

El ganador de la primera edición fue Jaime Gordón 

El génesis del Cruce al Lago San Pablo, que hoy enlazará 3.515 metros entre  comunidad de Araque y el Muelle Viejo, se dio hace más de 70 años, cuando Juan Sevilla viajó de Quito a Imbabura por obligaciones laborales y al conocer la laguna se planteó realizar un torneo atravesando sus aguas a nado. Él la llamó ‘La Travesía al Lago San Pablo’; la primera edición se cumplió  en 1940 y continuó sin interrupciones hasta 1942, luego dejó de hacerse por falta de recursos, pero se retomó en 1953, quedando de nuevo suspendida hasta 1966; a partir de ahí no volvió a parar. Luis Salazar, otavaleño de 66 años, quien escribió la historia de esta lid, señala que el primer ganador fue Jaime Gordón, quien empleó casi dos horas para pasar de una orilla a otra.

“Las primeras ediciones las organizó Concentración Deportiva de Pichincha (CDP), con nadadores quiteños; esta entidad tuvo injerencia en la competencia hasta finales de los 60, dando soporte a la Liga Cantonal de Otavalo”, reseña Salazar, quien estuvo en el cruce en 1968 y 1969, quedando tercero en ambas ocasiones.

El certamen siempre se realizó en septiembre, coincidiendo con las fiestas del Yamor que nacieron en 1953; el cruce es parte central de la celebración, que une la fe religiosa y la tradición indígena. (I)