Kipchoge se plantea bajar la barrera de las dos horas

- 05 de abril de 2017 - 00:00
Eliud Kipchoge (adelante) se entrena con otros fondistas en los altiplanos kenianos.
Foto: AFP

Él y dos fondistas más intentarán en mayo establecer un nuevo récord en una maratón. Se entrena en Kenia.

Sobre la tierra roja y arcillosa de los altiplanos kenianos, un hombre se lanzó a una misión calificada por muchos de imposible pero que, si la cumple, tendrá un eco más allá del deporte: correr una maratón en menos de dos horas.

El alba se empieza a dejar ver en el poblado de Kaptagat, en el valle del Rift, al oeste de Kenia. Pero el ruido de las zapatillas de Eliud Kipchoge y sus compañeros de entrenamiento se escucha como el sonido de una estampida.  

El keniano es uno de los tres atletas, con el etíope Lelisa Desisa y el eritreo Zersenay Tadese, elegidos por la marca estadounidense Nike para lanzarse a este proyecto que consiste en superar una de las últimas barreras míticas del deporte.

Si hay un corredor capaz de lograr la hazaña, ese es Kipchoge. A sus 32 años, el campeón olímpico de maratón en Río de Janeiro en 2016 es el rey de la disciplina. Y cree en sus posibilidades.  

“Es algo importante en el mundo entero. Ningún ser humano ha logrado correr en menos de dos horas. Quiero ser el primero”, confió a la agencia AFP tras su sesión de entrenamientos matinal.

Antiguo especialista de 5.000 metros (campeón del mundo en 2003, plata olímpica en 2008), Kipchoge chocó en esta distancia con dos leyendas, el marroquí Hicham El Guerrouj y el etíope Kenenisa Bekele. Eso le condujo al maratón en 2013.   

Desde entonces, el keniano ganó siete de los ocho maratones que ha disputado. Posee el tercer mejor tiempo de la historia en los 42,195 km (2h03:05.), realizado en el maratón de Londres en 2016.

Pasar bajo la barrera de las dos horas supone mejorar en más de un 2,5% el actual récord del mundo (2h02:57.), establecido por otro keniano, Dennis Kimetto, en 2014 en la Maratón de Berlín. Un paso de gigante que no le asusta.

“Reconozco la libertad de pensar de los pesimistas”, afirma. “En este mundo, hay tres tipos de personas: los que esperan que las cosas se consigan, los que siguen a los que han comenzado y los que reflexionan sobre cómo hacerlas”.

“Es complicado según usted (ganar casi tres minutos), pero no lo es para mí”, afirma. “Respetemos la manera de pensar del otro. Pienso que puedo lograrlo y usted piensa que es imposible”, destacó.

La eventualidad de ver la barrera de las dos horas caer este año agita a los especialistas. La revista Runners World estima, basándose en la evolución de los récords del mundo, que no será superada antes de 2075, una predicción que califica de “pesimista”.  

Pero para otros todo es posible por poco que las condiciones óptimas en términos de meteorología (temperatura, viento...), trazado del recorrido (desnivelado, curvas...), ritmo de carrera (presencia de liebres) se reúnan.

Y es que la preparación de los atletas debe ser óptima. Es lo que Nike se ha comprometido a hacer con su proyecto ‘Breaking2’, lanzado en 2014. Quince expertos en biomecánica, entrenamiento, concepción de calzado, ingeniería, nutrición o fisiología han sido llamados.

Sin límites

Los cambios son constantes con los tres atletas seleccionados. Representantes de Nike, que creó un calzado especial para este desafío, viajaron a Kenia en enero para hacer pruebas con Kipchoge.

El atleta no se extiende mucho sobre este punto. Asegura que su entrenamiento no se ha visto revolucionado y que solo su preparación mental ha evolucionado.

“No hay diferencias en el entrenamiento, es algo psicológico”, dice. “Pienso en correr la distancia en menos de dos horas. Antes de los Juegos Olímpicos, pensaba en la medalla, no en el tiempo”.

Humilde y trabajador, Kipchoge imagina el eco que tendría un tiempo inferior a dos horas. “Si lo hago y lo voy a hacer, no solo será bueno para mí, también para todos los fondistas”, argumenta.

“Lo que intento hacer es borrar este pensamiento en la mente de cada uno de que el ser humano tiene límites”, añade. “Corriendo en menos de dos horas, habré inspirado a más de 5.000 millones de personas y anulado esa noción de límites para el hombre”.

La prueba está prevista en mayo en una fecha todavía indeterminada, en Monza, en el circuito de Fórmula 1 de la ciudad italiana. Kipchoge, Tadese y Lelisa se entrenaron allí a principios de marzo, corriendo un medio maratón.

El keniano realizó el tiempo prometedor, incluso demasiado rápido según su opinión con vistas al maratón, de 59 minutos y 17 segundos. “Eliud se ha fijado un objetivo”, explica su entrenador Richard Metto. “Quiere hacerlo. Afirma que su límite es el cielo y nada más. Nadie lo detendrá”, añade.

Kipchoge está contando los días. “Eliud se ha fijado un objetivo”, explica su entrenador Richard Metto. “Está comprometido, lo logrará” (I)

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