El museo de Mosul, en ruinas, perdido para siempre

- 12 de marzo de 2017 - 08:43
En el edificio en ruinas, una montaña de piedras preside ahora el lugar.
Foto: AFP

Un montón de piedras en la penumbra de lo que fue el museo de Mosul, ahora en ruinas, es todo lo que queda de los dos toros alados asirios destruidos por los yihadistas del grupo Estados Islámico (EI).

Las fuerzas de seguridad iraquíes recuperaron este edificio en el marco de su ofensiva en el oeste de Mosul, para expulsar a los yihadistas.

Una victoria simbólica, ya que el grupo extremista devastó en masa y con martillos neumáticos estatuas antiguas y tesoros preislámicos del museo de la segunda ciudad de Irak, grabando este ensañamiento en un vídeo publicado en febrero de 2015.

Los daños son irreversibles. Nada ha escapado a los yihadistas, que destruyeron igualmente varios lugares arqueológicos en Irak y Siria, cuando no practicaban el tráfico de antigüedades para financiar sus actividades.

En el edificio en ruinas, una montaña de piedras preside ahora el lugar donde los turistas admiraban antes dos imponentes "lamassu" - figura mitológica asiria.

Estos toros alados asirios con cabeza humana medían más de dos metros de altura y pesaban más de cuatro toneladas, cuenta la arqueóloga iraquí Layla Salih.

Entre los escombros se aprecia lo que parecen ser unas patas, los restos alados, y en otras piedras se pueden ver inscripciones en alfabeto cuneiforme.

De vez en cuando, una explosión hace temblar el edificio de piedra de color ocre, mientras que las fuerzas de seguridad iraquíes lanzan cohetes contra las posiciones del EI.

Además de los dos "lamassu", el museo albergaba un león alado de proporciones similares, explica Salih.

Las tres esculturas "formaban parte de las piezas más valiosas del museo", lamenta. "Antigüedades que pesan más de cuatro toneladas, era imposible para ellos robarlas, así que las destruyeron en el mismo museo".

Vitrinas vacías 

Asiria, con su capital Nínive (en el Irak actual), era un poderoso imperio del norte de Mesopotamia. El arte asirio es especialmente conocido por sus bajosrrelieves que representan sobre todo escenas de guerra.

El museo de Mosul, el segundo más importante del país, contenía objetos inestimables de este periodo y de la era helenística, que datan de varios siglos antes de la era cristiana.

Pero ahora, las vitrinas de hierro y madera están vacías, cubiertas de cristales rotos.

Esparcidas en el suelo, etiquetas, en árabe y en inglés, dan testimonio de pérdidas inestimables: "dos copas de plata encontradas en el cementerio de UR (...) que datan del 2.600 a.C", "varios objetos pequeños encontrados en los palacios reales de Nimrod, del siglo IX a.C.".

Según Salih, la institución exponía un centenar de piezas, de las que solo seis eran copias.

Después de la proclamación en 2014 de su "califato" a caballos entre Irak y Siria, el EI ha multiplicado las destrucciones masivas de lugares antiguos, grabando a menudo estos actos en videos espectaculares, como en Nimrod, joya del imperio asirio fundada en el siglo XIII a.C., y destruido con excavadoras, picos y explosivos.

En el museo de Mosul, solo se han librado del atropello dos ataúdes de madera maciza de color oscuro, decorados con inscripciones coránicas caligrafiadas, que pertenecieron, según Salih, a imanes chiitas que vivieron en el siglo XIII.

"Es posible una restauración, pero la dificultad reside en saber si se encontrarán todos los fragmentos, o si faltan algunos", explica Salih. Se necesitará tiempo, señala, para encontrar los objetos sustraídos por el EI para venderlos en el mercado negro. (I)

Lectura estimada:
Contiene: palabras
Visitas:
Enlace corto: