Problemas siguen en la UNL tras intervención

| 06 de Septiembre de 2017 - 00:00
Docentes y estudiantes de la Universidad Nacional de Loja protestan afuera del Consejo de Educación Superior.
FOTO: Foto: Miguel Jiménez / El Telégrafo

El Consejo de Educación Superior (CES) reveló que tras 2 años de intervención de la Universidad Nacional de Loja (UNL) la única causal solucionada fue el cogobierno.

El presidente del CES, Enrique Santos, aseguró ayer que las 4 restantes continúan sin solventarse.

La entidad informó que entre los problemas que aún persisten consta la falta de profesores titulares y de la infraestructura necesaria que permita a los 6.000 estudiantes cursar con normalidad sus carreras.

Esta semana una veintena de personas, entre alumnos y docentes de la UNL, realiza un plantón en los exteriores del CES en Quito.

“La Constitución garantiza nuestro derecho a la educación, pero eso no se respeta en la UNL, porque el rector no hace las mínimas adecuaciones físicas, ni para la movilización de personas con discapacidad”, reclamó Ismael Íñiguez, estudiante  de la carrera de Comunicación Social.

Las presuntas irregularidades cometidas por el rector (Gustavo Villacís) incidieron en la intervención.

Sin embargo, aclaró el presidente del CES, este organismo no tiene la potestad de destituir al rector que fue sancionado en 3 ocasiones.

La última representa una suspensión de 2 meses, que se ejecutará apenas concluya el período de reposición solicitado por Villacís.

“Lamentablemente no ha cambiado la actitud del rector, que sigue sin reconocer la legitimidad del proceso de intervención, incluso cuestiona  la legalidad de las acciones que se han tomado.

Para Santos, eso ha generado conflictos, porque están en juego la calidad y los derechos de los estudiantes y docentes.

Añadió que se requiere una reforma a la Ley Orgánica de Educación Superior (LOES) para que la entidad que preside decida una destitución por reiterado desacato de una autoridad.

Una de las principales preocupaciones de los alumnos es la falta de legalidad y reconocimiento de los títulos que entrega el alma mater, ya que el rector no acepta a los decanos y directores designados por medidas urgentes impulsadas por la Comisión de Intervención y Fortalecimiento Institucional (CIFI).

“No contamos con los títulos legalizados y eso nos impide acceder a plazas de trabajo. No entendemos cuál es el poder del rector Villacís para hacer prevalecer su punto de vista”, comentó Verónica Capelo, representante estudiantil al consejo directivo de la UNL.

1.200 títulos sin reconocimiento

Hasta el momento existen 1.200 títulos sin regularizar y que han sido otorgados por la universidad. Además, en los últimos 4 años descendió el número de matriculados,  pasó de 13.000 a 6.000.

Santos considera que una de las causas de la disminución es la situación actual de la institución.

El mismo criterio tiene la docente titular Mónica Maldonado, quien contó que, dadas las condiciones de la UNL, el año anterior varias carreras terminaron sin catedráticos al final del ciclo académico.

“Hemos pasado de diálogo en diálogo. No entendemos por qué cuando se fortalece la comisión interventora y el proceso se está consolidando, el CES decide cambiar a las autoridades hasta destituir a Patricio Noboa”.

En los 2 años de intervención, que se extenderá hasta julio de 2018, ha habido 6 titulares de la CIFI, 4 principales y 2 alternos.  Hasta el momento Miguel Auquilla es el presidente encargado y  abandonará su cargo la próxima semana cuando el CES definirá los integrantes.

Maldonado recordó que la universidad carecía de profesores principales y la modalidad era el contrato (por 5 meses).

“A ellos les quitaban el contrato en las vacaciones y luego volvían. Hay personas que tuvieron este problema durante 15 años”.

Por ello, el CES decidió que el pleno de esta institución vigile el proceso de intervención, porque “las comisiones no han tenido claridad en sus metas”. (I)

Datos

Cobros indebidos, ausencia de docentes titulares, así como de programas de posgrado -entre otros aspectos- provocaron  la intervención de la Nacional de Loja (UNL).

La Universidad de Loja se encuentra en categoría B; al momento no oferta

ningún programa de posgrado y no logró acreditar las carreras de Medicina y Odontología.

El personal administrativo y los docentes llevan impagos dos meses, situación que el CES aclaró que no es por resolución de la comisión, sino por falta de agilidad interna de la institución.

Dos veces fue sancionado el rector de la UNL y su lugar ocupó la vicerrectora Martha Reyes, con quien la comisión interventora no ha logrado llegar a acuerdos que favorezcan a la universidad. (I)