Lunes, 10 Octubre 2016 00:00 Sociedad

Paola regresará a los bomberos de Archidona luego de 6 años

Paola Iza (C) estuvo en Quito para contar el discrimen que vivió y para agradecer a los integrantes de la  Corte Constitucional por el dictamen realizado.
Paola Iza (C) estuvo en Quito para contar el discrimen que vivió y para agradecer a los integrantes de la Corte Constitucional por el dictamen realizado. Foto:Miguel Jimenez / El Telégrafo

La Corte Constitucional dictaminó la reincorporación de la subteniente, luego de ser discriminada por su condición de mujer.

Redacción Sociedad

Su rostro refleja dolor, el que vivió durante 6 años por la separación de su puesto de trabajo en el Cuerpo de Bomberos Archidona (Napo); pero también la valentía de una mujer que pese a todo logró que su historia no quedara impune.

La subteniente Yessenia Paola Iza Pilataxi logró que la justicia, a través de la Corte Constitucional (CC), y tras una serie de procesos negados en su provincia, le diera la razón en un caso de discriminación de género.

La CC ordenó su reintegración al Cuerpo de Bomberos y una disculpa pública de la Alcaldía que se desarrollarán hoy desde las 08:00.

Todo comenzó cuando ingresó como bombera profesional con el grado de subteniente a la ciudad de Archidona en 2009. Ello motivó la inconformidad de sus compañeros varones.

A eso se sumó la falta de correspondencia a lo que ella calificó de acoso e insinuaciones de tipo sexual del entonces comandante del cuerpo de Archidona Martín Marquez. Ambos aspectos habrían determinado su destitución.

De acuerdo con el memorando N°001-CAD-CBA del 27 de octubre de 2010 su cese se daba por ‘faltar el respeto a la ciudadanía, (…) llevar enamorados, escándalos, amenazas y acoso a bomberos voluntarios’.

“Me cerraron las puertas del cuartel, no me dejaron entrar y todas las cámaras de los medios de comunicación me tomaron fotos. Fue algo terrible que no quisiera que a nadie le suceda”.

Su voz se quiebra cada vez que evoca esos momentos y las lágrimas resbalan por sus mejillas. No puede expresarse con soltura porque aún sus heridas no han sido sanadas. Para eso debe cumplir aún un tratamiento sicológico que le ayude a manejarse de manera emocionalmente estable.

Desde noviembre de 2010 su vida careció de sentido. Fue internada por 2 ocasiones en una clínica de Ambato y asistida por el siquiatra Guillermo Bastidas. Una sobredosis de medicación la tuvo al borde la muerte. Fue el 12 de febrero —Día del Oriente— cuando, tras presenciar el desfile por las festividades, vio a sus excompañeros transitar radiantes con el uniforme de gran parada.

“Ese día no pudo contenerse y se desató en llanto. Por la noche se encerró en su cuarto y la encontramos totalmente inconsciente. La llevamos de emergencia, le pusieron oxígeno y le hicieron un lavado con lo que gracias a Dios le lograron salvar. Era una recaída profunda por la que permaneció internada 2 meses”, cuenta su madre Violeta.

Ella, desesperada por la situación de su hija y observando que todas las instancias judiciales en Napo se cerraron, impulsó la creación del Colectivo Ciudadano por una Archidona Mejor y ahora es miembro principal del Consejo Cantonal de protección de derechos.

Mientras Violeta impulsaba la reivindicación de los derechos de la mujer, apoyada por el abogado Ángel Tenesaca, su hija de a poco recuperaba el interés por vivir.

Paola aceptó ocupaciones ajenas a su formación, pero que le representaban un ingreso económico. Primero en una empresa de cárnicos y luego en restaurantes. Sin embargo las condiciones en todos no eran como ella esperaba.

Después colaboró de forma voluntaria en la implementación del cuerpo de bomberos en el cantón Arosemena Tola (Napo) y fue instructora ahí por 3 meses. Estudió además para chofer profesional.

En esas aulas conoció a Henry Pitaliquin, quien es su esposo y el padre de su pequeña Tessita Nicole de 15 meses. “Ella es mi motorcito para no desmayar y seguir luchando. Junto a mi madre los mayores tesores que tengo”.

Su tiempo lo comparte entre tareas del hogar y el cuidado de la pequeña. Además con su licencia profesional conduce el auto en el que  traslada a su madre al bar escolar que atiende.

A la par desarrolla sus estudios de chef. En 2 meses finalizará esa carrera.

Sin embargo su anhelo es vestir nuevamente el uniforme ‘rojo’, el de gran parada. (I).

Los bomberos del cantón tienen otro comandante

Un cuerpo de bomberos diferente, sin discriminación de ningún tipo y menos de género es lo que el actual comandante de la unidad de Archidona, Ronald Puetate, brindará esta mañana a la subteniente Paola Iza. Ella se reincorporará oficialmente a sus funciones, tras la resolución de la Corte Constitucional, que dio un plazo de 10 días para ejecutar el dictamen. El lunes pasado se presentó, pero pidió permiso para ejecutar los trámites que tenía pendientes.

Por lo que hoy será su primer día, tras 6 años de no vestir el uniforme. En la unidad, —que es pequeña— al momento existen 10 bomberos, 9 varones y la restante es mujer, que, a diferencia de Paola, no tiene el grado de subteniente.

De ellos 4 son nuevos y los restantes fueron excompañeros de Paola.

Existen también 2 mujeres más que componen el área administrativa. “Con ella seremos 13 en total”, refiere el comandante Puetate, quien lleva al frente de la institución casi 2 años. Según comentó su predecesor, Martín Marquez salió por problemas administrativos.

“No justificó glosas que la Contraloría encontró, por lo que dejó su cargo en marzo del año anterior”.

Puetate confesó que ya conocía a Paola, pero que nunca ha tratado con ella.

Él también participará en la ceremonia que debe darse en la alcaldía. “Lo que ahora ella encontrará es un cuerpo de bomberos sin ningún tipo de problemas, ni de índole de género, ni laboral”. (I)

Datos

El Código Orgánico Penal tipifica un conjunto de delitos que atentan contra las mujeres. Además estableció el femicidio en su legislación.

En el documento está tipificado también el maltrato dentro de la pareja, y en el núcleo familiar los golpes, insultos, acoso y abuso sexual, así como las humillaciones tienen sanciones penales porque son delitos.

La agresión es delito cuando los actos violentos se repiten una y otra vez, con conocimiento del daño que se genera en la víctima, con toda la gana de hacerlo. El agresor se aprovecha de su posición.

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