Musulmán recibe licencia de vendedor tras sufrir ataque

- 26 de Agosto de 2017 - 00:00
Mohamed Ali Abdelmoatty Kenawy, de 33 años, trabaja en el centro de Copacabana. Allí comercia pasteles y humus árabe en un carrito de comidas.
Foto: AFP

El 3 de agosto  Mohamed Ali Abdelmoatty Kenawy, de 33 años, fue atacado cuando maniobraba su carrito cargado de pasteles árabes y humus que vende a diario en el centro de Copacabana (Brasil). La escena fue grabada en un video que está colgado en la página web de un canal.

En ella se ve que un tipo calvo y corpulento se le aproximó y comenzó a gritarle. “¡Vete de mi país!”. “Soy brasileño y mi país está siendo invadido por estos miserables hombres bomba que matan niños!”, vociferó frente a Kenawy, que llegó hace tres años al país sudamericano, donde todos lo llaman “el refugiado sirio”, aunque es egipcio.

Delgado, con anteojos y un prolijo cabello negro, Kenawy no reaccionó; apenas recogió la comida que había quedado desparramada en la calle. La violencia solo se detuvo cuando una joven de 19 años, Beatriz Bastos de Souza, que estaba entre el público decidió intervenir y filmar la agresión con su celular.

“Aquel hombre empezó a patear el carro, luego empezó a patear y golpear a Mohamed”, relató la joven. “Había unos tres o cuatro, no era solo uno, y yo me puse en el medio pidiendo ‘¡por favor, paren!’”.

Entristecido, Kenawy evitó volver al lugar durante dos días. “Ese hombre no rompió simplemente mi carro”. “Rompió mi felicidad”.

Bastos de Souza no se quedó de brazos cruzados. Pese a que Kenawy rechazó su propuesta de denunciar el ataque ante la policía, ella les llevó la grabación a los agentes. “Me dijeron que la borrara, que no obtendría ningún resultado”.

Sin embargo, decidió enviarlo a Globo, la mayor cadena de TV del país. Tampoco obtuvo respuesta.

Después, una empresa más pequeña de noticias aceptó ponerlo en línea. De repente “mi video estaba en todas partes”.

En cuestión de horas, Kenawy estaba sentado dando una entrevista para la cadena Globo. Además miles de personas organizaron una campaña en Facebook para comprar sus pasteles y el alcalde de Río, Marcelo Crivella, le entregó personalmente una codiciada licencia de vendedor ambulante. (I)