Los recicladores se integran al programa 'Todos ABC' y al bachillerato acelerado

- 23 de septiembre de 2017 - 00:00
Juana Iza (izq.) y Elvia Pisuña, socias de Renarec, participarán en los programas educativos del MinEduc.
Foto: Miguel Jiménez / El Telégrafo

El gremio recibe las inscripciones de sus integrantes y familiares que no han culminado la educación básica y secundaria. El objetivo es obtener el diploma en 5 años.

Los 50 integrantes de la Red Nacional de recicladores del Ecuador (Renarec) acomodaron sus cuadernos sobre las piernas para tomar apuntes de las recomendaciones y del calendario de actividades, el cual se desarrollará durante el programa de alfabetización y educación básica Monseñor Leonidas Proaño ‘Todos ABC’ y del bachillerato acelerado.

Parecían niños que por primera vez acudían a una clase. Constantemente levantaron su mirada para observar las anotaciones que los delegados del Ministerio de Educación (MinEduc) ponían sobre la pizarra de tinta líquida. Algunas madres intentaron revisar -simultáneamente- las tareas que sus hijos realizaron para la escuela.

La Renarec reúne formalmente a 220 recicladores en Quito, cuya mayoría no ha concluido el bachillerato y anhelan obtener ese título para dignificar más la labor.

“Nos asusta volver a estudiar, pero tenemos más ganas de estar al nivel de todas las otras profesiones, porque reciclar es un trabajo como cualquier otro y queremos dignificar la tarea que a diario hacemos”, comentó emocionada Elvia Pisuña, tesorera de la organización que aglutina a 1.500 miembros en el territorio nacional.

A decir de Laura Guanoluisa, presidenta de Renarec, esta oportunidad para concluir la secundaria es un sueño que espera hacer realidad.

La emoción está presente en cada una de sus palabras, pues por momentos su voz se quiebra, se sonroja y toma un respiro para continuar.

Guanoluisa, de 45 años, asistirá al bachillerato acelerado con sus dos hijos de 18 años, que no concluyen aún este ciclo.

“Me emociona la idea de compartir las aulas con mis dos hijos. Estoy convencida de que nunca es tarde para aprender y aprovecharé esta oportunidad”.

Laura solo terminó la escuela porque tuvo que trabajar para ayudar a su familia. “Después vinieron los hijos y mayores ocupaciones que atender. Los estudios quedaron relegados por completo”.

Esta madre recicladora se resignó a quedarse sin su cartón de bachiller, pero ahora ese anhelo espera cristalizarlo en 15 meses -que es el tiempo establecido por el MinEduc para culminar el último ciclo, que unido a todo el esquema desde alfabetización hasta básica media y superior representa 5 años.

Aunque las clases en esta modalidad ya empezaron en distintas instituciones del país, aún existen matrículas extraordinarias hasta el 28 de septiembre y solo para personas mayores de 18 años.

“Hay varias unidades educativas a las que pueden ir, todo dependerá del lugar que les quede más cerca. Lo importante es que hagan el esfuerzo para formarse”, comentó Augusta Montalvo, subsecretaria de Educación de Quito.

El horario para el bachillerato es nocturno: de lunes a viernes, de  18:00 a 22:00.

La alfabetización paso a paso

La cartera de Estado estima que 660.000 ecuatorianos no están alfabetizados y la meta inicial es llegar, al menos, a 200.000 hasta finales de 2019.

Este programa está abierto a todas las personas mayores de 15 años, quienes podrán inscribirse hasta el 30 de este mes.

El 16 de octubre iniciarán las clases radiofónicas de 15 minutos diarios que ayudarán a los estudiantes a comprender la guía y el CD que recibirán.

 Montalvo precisó que conversaron con las principales emisoras del país para que emitan el programa en la mañana y en la tarde. La Radio Pública será parte del proyecto.

“Facilitarán la tarea a fin de que los inscritos no descuiden las clases y se garantice su permanencia en este proyecto educativo”.

El fin de semana, según la necesidad de cada uno, deberán ir a la sede asignada para recibir el asesoramiento del profesor tutor.

Tras estos 10 meses de estudio, los alumnos podrán acceder a la educación básica cuya duración es de 18 meses y posteriormente cursar la educación básica superior en 11 meses más.  (I).

Los escolares se preparan en las aulas para ser los 'guardianes' del planeta

Leticia Cabadiana, de 10 años, y Éricka Melios, de 11, removieron la tierra y la compactaron para sembrar plantas de cedrón en un área de 3 por 15 metros en la Unidad Educativa del Milenio Ileana Espinel, en Guayaquil, donde hay estevia, hierbabuena, valeriana, toronjil y sábila.

La actividad formó parte del lanzamiento de la metodología Tierra de Niños y Jóvenes para el Buen Vivir (TINI) del programa ambiental La Casa de Todos, emprendido por el Ministerio de Educación (MinEduc).

El ministro de Educación, Fander Falconí, expresó que no solo se trata de una nueva materia. “Desde hoy serán los superguardianes del planeta y cuidarán un ‘pedacito’ de tierra. ¡Vamos a estudiar la materia Casa para Todos!”.

Él aseguró que la implementación de TINI se replicará en todas las unidades educativas del país, pero también espera se lo haga en los centros municipales y fiscomisionales.

Mónica Reinoso, subsecretaria para la Innovación Educativa y Buen Vivir del MinEduc, explicó que la iniciativa ambiental abarcará tres ejes: las metodologías innovadoras y pedagógicas, lúdicas, holísticas e interculturales; fortalecimiento del currículum; y la  implementación de buenas prácticas en los planteles.

La TINI -agregó- es un área de tierra, que mide medio metro cuadrado o más, otorgado a los niños, niñas y jóvenes para que  siembren, fortalezcan sus conocimientos, habilidades, autoestima y vivan en armonía con el ambiente.

“Los menores aprenderán, con ayuda del docente, el manejo de los desechos sólidos, cómo hacer un huerto ecológico,  jardines polinizadores, los elementos que integran el hábitat silvestre y las normativas para el ahorro y consumo de agua”.

Jeremy Paredes, de 7 años, y Luis Bravo, de 9, sembraron por primera vez plantas de toronjil. Ellos disfrutaron el contacto con la tierra. “Es divertido hacerlo, ahora tenemos que cuidarlas”.

Reinoso recordó que mediante un acuerdo se expidió la guía introductoria a la metodología TINI, para educación inicial y general básica. “La adopción del proyecto es el inicio del programa que tiene la comisión asesora (integrada por Ikiam, UNAE y los ministerios de Ambiente y Educación”.

María Brown, oficial de la Organización de Naciones Unidas para la Educación (Unesco) en Quito y representante en Bolivia, Colombia, Ecuador y Venezuela, indicó que para el 2030 hay una meta  para que los chicos adquieran conocimientos teóricos, prácticos, para que promuevan el desarrollo y estilos de vida sostenibles y la convivencia armónica  con la naturaleza. 

“Una TINI genera bienestar en otras personas y se puede poner en práctica en el hogar, en las escuelas o en diversos ecosistemas”.

Norma Buñay, alumna del tercer año de bachillerato, recordó que cuando vivía en la Sierra su abuela le enseñó a sembrar papa y tomate, pero dejó de hacerlo al emigrar a Guayaquil. “Ahora con este espacio me gustaría aportar con mis conocimientos para que los niños aprendan a querer la tierra, porque es la que nos da todo”. (I)

 Datos

El último hielero del Chimborazo, Baltazar Ushca, es uno de los primeros inscritos en este programa del Ministerio de Educación, el cual durará 10 meses.

El plan incluye la entrega de un CD para que los inscritos revisen el material escolar en sus domicilios y quienes no cuenten con computador recibirán ayuda gratuita en los infocentros a nivel nacional.

Voluntarios de las universidades y personal docente del MinEduc darán tutorías los sábados y domingos en las sedes, con el fin de solventar las inquietudes y dificultades de los estudiantes durante la semana.

El Instituto Radiofónico Fe y Alegría será el pilar de los programas radiales de acuerdo a la alianza establecida con la cartera de Estado. El presupuesto para textos y radio es de $ 1,8 millones. (I)