Las UEM no cumplieron su objetivo, según estudio

| 17 de Agosto de 2017 - 00:00

La tasa de matrícula de educación básica y bachillerato no registra aumento, ni reducción. MinEduc plantea cambios.

En 2008, el centro educativo Cacique Tumbalá de Zumbahua se convirtió en la primera Unidad Educativa del Milenio (UEM) inaugurada. Desde esa fecha, hasta la actualidad, 117 establecimientos de este tipo son parte del sistema público.

Los objetivos principales de estas sedes (equipadas de modernas aulas y  laboratorios experimentales) fueron mejorar la escolaridad, mobiliario, tecnología, material didáctico, acceso y cobertura en las zonas de influencia de las UEM.

Nueve años después, la tasa de matrícula de educación básica y bachillerato no registra aumento, ni disminución, según el estudio Evaluación de Impacto del Programa Unidades Educativas del Milenio presentado por el Ministerio de Educación (MinEdu).

“No se encuentra impacto en la matrícula escolar: no ha subido ni reducido el número de estudiantes, no podemos decir que esta ha cambiado”, indica el informe en la página de conclusiones.

Frente a estos resultados, Fander Falconí, ministro de Educación, indicó que no es contraproducente tener escuelas del milenio. Agregó que cuando llegó a la Cartera de Estado recibió un plan de ejecución presupuestaria y de planteles de ese tipo, cuya construcción ha avanzado entre el 82% y 95%.

El funcionario recordó que hasta diciembre de este año el Gobierno  Nacional entregará 28 adicionales. De este último grupo, una ya fue inaugurada.

Defienden la gestión

Para Augusto Espinosa, exministro de Educación en el Gobierno anterior, la manera en la que se evalúa el incremento de la matrícula es errónea técnicamente.

El exministro explicó que se está hablando, “no de matrícula, ni de cobertura, sino de permanencia en las instituciones”.

El actual asambleísta aseguró que en términos generales, el país ha disminuido la deserción escolar.

Según Espinosa, la investigación presentada el pasado martes, es académicamente irrelevante y técnicamente mala.

Él aseguró que ningún estudio de impacto, en este momento, puede ser concluyente en relación con las unidades.

No hay impacto en el rendimiento

El documento, que tomó en cuenta el período 2015-2016, indicó que no existe un impacto en el rendimiento escolar.

En 2015 se registró un leve avance en matemática, mientras que en 2016 no lo hubo en matemática, ni en lenguaje.

Para Gustavo Mideros, docente y experto en educación, el estudio presentado tiene una sola conclusión: las UEM no lograron cumplir  con sus principales objetivos.

Mideros sostiene que el programa se centró en la infraestructura, pero descuidó la enseñanza.

Con esto coincide Jorge Piedra, presidente de la Federación de Estudiantes Secundarios del Ecuador (FESE). El adolescente comentó falta concordancia entre lo que se enseña y lo que se evalúa. Y como ejemplo citó las pruebas Ser Bachiller, las cuales no responden a los conocimientos que necesitan los chicos para ingresar a la universidad o institutos.

El estudio, para evaluar los logros, se centró en las pruebas Ser 2008 y Ser Bachiller 2014 a 2016. La investigación analizó el impacto para tercero de bachillerato.

Falconí sostuvo que la gran conclusión del informe es que, además de la infraestructura, se debe realizar un acompañamiento en temas pedagógicos y docentes.

Él adelantó que el MinEduc implementará una estrategia de mejoras en la que se priorizarán la capacitación docente, acompañamiento pedagógico y convergencia curricular. Finalmente agregó que la evaluación permite hacer correcciones de cualquier deficiencia en la política pública.

En cambio, Antonio Páez, un docente del colegio 6 de Diciembre, cuestionó que el informe no precisa a qué estudiantes evaluaron, a qué año de educación pertenecen y por qué no hay datos de las otras áreas de conocimiento como ciencias. (I)

Datos

Las UEM cuentan con laboratorios (inglés, computación, física y química), comedor (que a la vez sirve de salón de uso múltiple) y canchas sintéticas de fútbol.

La construcción de estos centros educativos está ligada al ordenamiento de la oferta educativa que comenzó el Gobierno Nacional anterior y que priorizó dos criterios: la tasa de no asistencia y el índice de pobreza.

La información del estudio presentado fue recabada con la colaboración del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). La referencia fue la tasa de promoción promedio para básica y bachillerato.

Para medir el impacto de las UEM, durante nueve años se evaluaron los resultados obtenidos en el período lectivo 2015- 2016 y se empleó como control la tasa de promoción de 2008. (I)