Martes, 11 Octubre 2016 00:00 Sociedad

Gran Bretaña autoriza fracturación hidráulica, pese a dilema ambiental

Los ambientalistas y los vecinos califican como una traición contra ellos la autorización gubernamental.
Los ambientalistas y los vecinos califican como una traición contra ellos la autorización gubernamental. Foto: cortesía

La población local denuncia que esa técnica involucra la utilización de químicos tóxicos y presión subterránea que dañan el ecosistema.

Leonardo Boix, corresponsal en Londres

El Gobierno británico autorizó la fracturación hidráulica en el condado rural de Lancashire, en el norte de Inglaterra, una polémica decisión que dará paso a otros proyectos similares de extracción de gas de esquisto en el país, con serias consecuencias para el medio ambiente en Gran Bretaña.

El ministro para Comunidades, el conservador Sajid Javid, confirmó que el proyecto de fracturación hidráulica horizontal fue aprobado  por la compañía Cuadrilla en la planta de Preston New Road, en Little Plumpton.

Javid dijo que un segundo proyecto en el norte, en la planta Roseacre Wood, no fue aprobado por temor al impacto medioambiental.

Por primera vez Reino Unido autorizó la extracción horizontal de gas del subsuelo.

Tras el anuncio, grupos ambientalistas, organizaciones ecológicas y vecinos criticaron la autorización del Gobierno. Calificaron de “traición total” a la población, al considerar que las técnicas involucran químicos tóxicos y presión subterránea que dañan al ambiente.

Pollyanna Steiner, vocera de Amigos de la Tierra, sostuvo además que la fracturación hidráulica “va en contra de todas las acciones para detener el cambio climático”.

“El Gobierno británico debe poner fin a su obsesión enfermiza con los combustibles fósiles que ensucian el planeta y enfocarse en cambio en utilizar recursos de energía renovables en Reino Unido”.

Por su parte, Pam Foster, cofundadora de un grupo de acción de vecinos contra la fracturación hidráulica calificó la medida como una “bofetada a la democracia”.

“Nuestra alcaldía, nuestro municipio y el condado que nos representa habían rechazado todos esta licencia de exploración de gas de esquisto”, afirmó la activista.

“Habíamos utilizado todas las vías democráticas posibles que estaban a nuestro alcance, y ya no tenemos nada que podamos hacer. Estamos furiosos y nos sentimos defraudados por las autoridades nacionales”.

El año pasado, la Alcaldía de Lancashire negó el permiso a los dos sitios para extraer gas a partir de fracturación hidráulica horizontal por ruidos molestos e impacto al tráfico, pero Cuadrilla apeló esa decisión.

La fracturación hidráulica se realiza en un pozo previamente construido, entubado y cementado, que puede ser vertical u horizontal.

Dicha técnica consiste en generar uno o varios canales de elevada permeabilidad a través de la inyección de agua a alta presión, de modo que supere la resistencia de la roca y que abra una fractura controlada en el fondo de pozo.

Además, se bombea, junto con el agua, un agente de sostenimiento (propante), comúnmente arena, que mantiene la fractura abierta de un modo permanente.

Las compañías de explotación de hidrocarburos en Reino Unido sostienen que habría billones de pies cúbicos de gas de esquisto en las capas subterráneas del país y buscan explorar al menos 200 sitios, con graves consecuencias ecológicas y medio ambientales.

En 2011, todos los proyectos de fracturación hidráulica fueron suspendidos en Gran Bretaña luego de que causara una serie de sismos cerca de la ciudad de Blackpool. Dicha prohibición fue levantada en 2012. (I)

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