Galapagueños protestaron contra la pesca ilegal

- 26 de Agosto de 2017 - 00:00
Las autoridades locales observan en las islas Galápagos la embarcación china que pescó especies protegidas.
Foto: Mario Egas / El Telégrafo

La audiencia de juzgamiento contra 20 tripulantes de nave china, que llevaba especies protegidas, comenzó ayer.

La audiencia de juzgamiento de los 20 tripulantes del barco de bandera china Fu Yuan Yu Leng 999 (capturado el 13 de agosto de este año dentro de la Reserva Marina del archipiélago) comenzó a las 09:00 de ayer en Galápagos.

La diligencia de juicio directo realizada en la Unidad Judicial Multicompetente de San Cristóbal implicó las múltiples declaraciones y la traducción (son asiáticos), según uno de los abogados del Parque Nacional Galápagos.

Entre las solicitudes nacionales consta la reparación integral del daño que ocasionó el navío extranjero y la aplicación de la penalidad máxima que determina el Código Orgánico Integral Penal  (COIP). En los casos de delito ambiental, la norma reza una sanción de hasta tres años de privación de libertad.

En el trámite se expuso que en las bodegas de la embarcación había animales vulnerables y protegidos como el tiburón martillo, que consta en la Lista Roja de especies amenazadas de la Unión Internacional para el Cuidado de la Naturaleza (UICN).

El 14 de agosto, como parte del proceso, se ejecutó la audiencia de flagrancia por el delito contra la flora y fauna silvestre establecido en el artículo 247 del COIP.

En esa instancia, la jueza Alexandra Arroyo dispuso tres medidas cautelares: prisión preventiva de toda la tripulación, incautación del navío y destrucción de lo incautado, luego de que se realice el peritaje.

Walter Bustos, director del Parque Nacional Galápagos, participó como acusador particular. Informó que hasta la fecha ya se han destruido cinco toneladas de la pesca incautada. Esta cifra corresponde, principalmente, a tiburones.

Según el funcionario, aún no se determina qué porcentaje de las 300 toneladas es de especies protegidas o migratorias.

Por su parte, Lorena Tapia, exministra del Ambiente y actual gobernadora de las islas, indicó que la Cancillería ha pedido a China una explicación formal acerca de la presencia de las embarcaciones de ese país en el territorio ecuatoriano protegido. Agregó que aún no se conoce la respuesta.

En ese sentido, el Gobierno chino inició una investigación a raíz de que la Cancillería convocara al embajador asiático para transmitirle una protesta formal por las acciones de ese buque y por la presencia de una flota pesquera  de su país en las inmediaciones de nuestro mar.

El embajador Efraín Gaus, director de Relaciones Vecinales y Soberanía de la Cancillería, recalcó que el Gobierno no permitirá la violación de nuestra soberanía ni la depredación de nuestros recursos.

Habitantes realizaron plantón

Antes de que inicie la audiencia, pobladores de San Cristóbal marcharon por las principales calles de la urbe, con carteles y consignas, en contra de la pesca ilegal en las islas.

Wilson López, de 31 años, llegó a Galápagos por cuestiones laborales. El joven radica allí hace seis años. Él, su esposa Gladys y su hijo, Iván, se unieron a la protesta. La familia elaboró, con cartones reciclados, figuras de tiburones, lobos marinos, mantarrayas y peces espada.

Después del recorrido, los manifestantes hicieron un plantón en los exteriores de la Unidad Judicial Multicompetente. Ellos rechazaron a los marinos chinos. “Tiburones en el mar y no en una sopa”.

Después de tres horas de procesamiento, la audiencia se suspendió temporalmente. A las 16:00, la diligencia volvió a instalarse.

Hasta el cierre de esta edición no había ninguna resolución. (I)

Barco no pescó en zona prohibida, según su abogado 

Ider Valverde, abogado de los tripulantes del Fu Yuan Yu Leng 999, dijo ayer que la nave no estaba en actividades de pesca al interior de la zona de exclusión de Galápagos, solo la atravesó.

Admite que ingresó al área prohibida, pero “jamás se detuvo y eso consta en los GPS que revisaron las autoridades”.

“Este es un barco carguero. El producto encontrado en sus bodegas lo compraron en Taiwán, lo cual está documentado. Son pertrechos y alimentos. Todo estaba congelado”, enfatizó.

Valverde desmintió que las 300 toneladas de especies detectadas correspondan a tiburones. “Solo el 20% son escualos, algunos de la variedad martillo, no obstante ya no tenían sus aletas, que es lo más preciado en los mercados asiáticos. El resto son atún, pez espada y albacora”.

El jurista observa errores en el proceder de la jueza. “A la tripulación se le violó los derechos constitucionales y no se los leyeron con la ayuda de un traductor calificado”, expresó.

Así mismo, a su criterio, se incumplió lo dispuesto en el numeral 4, del artículo 640 del Código Orgánico Integral Penal (COIP), en lo referente al Procedimiento Directo, pues la audiencia de flagrancia se celebró un día después del plazo de 10 días establecido en la ley.

Valverde considera que la magistrada se equivoca al no permitir que algunos miembros de la tripulación vayan al barco para resguardarlo.

“La misma Armada Nacional formuló un pedido en ese sentido, sin embargo no se lo ha considerado”, dijo.

Otro yerro que observa el defensor de los 20 chinos es la orden de la jueza de destruir el cargamento. “Esa es la evidencia y aún no hay una sentencia”. (I)