Viernes, 20 Enero 2017 00:00 Sociedad

El conocimiento del cuerpo ayuda a madres primerizas

Los ejercicios con pelotas fortalecen los músculos de la región pélvica, lo que ayuda al parto normal.
Los ejercicios con pelotas fortalecen los músculos de la región pélvica, lo que ayuda al parto normal. Foto: Carina Acosta / El Telegrafo

La preparación prenatal permite a la mujer gestante descartar los miedos y mitos sobre el alumbramiento.

Redaccion Sociedad

Durante sus 28 semanas de embarazo, María Almeida ha recibido todo tipo de consejos de sus familiares y de su ginecólogo sobre la gestación.  

Aún así no se siente preparada para recibir a su primogénita a la que bautizará como Agustina.

Las dudas sobre cómo desarrollar una lactancia adecuada la atormentan a diario. “Pienso que no me va a salir leche, o que se me van a agrietar los pechos y que me va a doler. No quiero eso, porque sé que esa alimentación es importante para el bebé”.

Al respecto, la ginecóloga Diana Cañizares explicó que el organismo de la mujer, por sí solo, se va preparando para el momento del parto y la lactancia. “No se puede aconsejar una preparación de los pezones, porque está contraindicado. La estimulación produce contracciones prematuras del útero”.

La especialista sugirió que en caso de que la madre tenga fisuras o  grietas en sus pezones exponga -de  manera discreta- sus pechos al sol en algún lugar de su casa. “La luz solar hace que la piel sea más resistente y contribuirá a que no se agrieten con facilidad”.

A Silvia Sánchez, otra gestante primeriza, le inquieta conocer cuáles ejercicios puede hacer para mejorar las condiciones de su cadera y acceder a un parto natural. “Lo recomendable es caminar, ya que es una actividad de baja intensidad. También es aconsejable el yoga, porque mejora el estado de las articulaciones de la cadera y también optimiza la respiración”.

Los asesoramientos

Jaqueline Suárez, directora médica del centro particular Encinta (especializado en brindar atención prenatal), cuenta que cada vez es mayor la demanda de este tipo de espacios para las mujeres en estado de gravidez, aunque los costos no son muy bajos.

“Damos una preparación física y emocional. Las asesoramos para que hagan ejercicios que contribuyan a que la pelvis se expanda sin tanto dolor, en caso del parto normal. Además -dice- generan un vínculo estrecho entre madre e hijo, para ello la capacitan sobre la lactancia: el lazo afectivo más cercano”.

Patricia Gutiérrez es una de las asistentes de este curso de ocho sesiones prenatales. Ella tiene 33 semanas de gestación y está lista para dar a luz a su bebé.

“Aprendes a conocer más tu cuerpo y a entender, incluso, que los cambios de humor son normales. Me siento tranquila porque puedo compartir la experiencia con otras mujeres que también asisten y así asimilamos mejor la información”.

Por su parte, la psicóloga clínica y directora del Centro Psicoterapéutico Ansuz, Carolina Espinosa, destacó la importancia de que la embarazada viva esta etapa a plenitud. “Se ha comprobado científicamente que el bebé experimenta en el útero las mismas sensaciones que tiene su mamá y que las tristezas marcan, indiscutiblemente, a ese nuevo ser humano”.

Cursos prenatales a nivel público

Actualmente, el Ministerio de Salud Pública (MSP) asesora sobre el parto en libre posición en 78 unidades médicas a nivel nacional.  

También se puede acceder, sin costo alguno, a clases de educación obstétrica para que las mujeres conozcan su cuerpo y definan la posición en la que desean alumbrar. “Cuando aprenden son capaces de guiar al profesional que las acompaña y el proceso de parto se facilita, porque saben cómo controlar las contracciones que se presentan”, cuenta la obstetra del sistema público, Eréndira Betancourt.

Los saberes que se transmiten en estas clases permiten que se reduzcan las horas de labor de parto y el uso de analgésicos para controlar el dolor de las madres.

En el programa, además, se imparten conocimientos básicos de nutrición y consejos sobre los cuidados que se deben tener en el postparto y con el recién nacido. “Este tipo de programas permite que desaparezcan los miedos y los mitos con los que las madres primerizas llegan al alumbramiento”. (I).

Datos

La alimentación de la gestante tiene que ser rica en proteínas y no en carbohidratos, con cinco comidas al día, porque la glucosa suele bajar con mayor rapidez.

Los cursos prenatales incluyen la enseñanza de masajes a los bebés para disminuir las molestias de cólicos y dan una guía para efectuar con éxito el primer baño del neonato.

La sicoprofilaxis del embarazo incluye a la pareja para que entienda mejor el proceso fisiológico. En ocasiones el hombre acompaña a la futura madre en el momento del alumbramiento.

Música y ejercicios de relajación son parte de la preparación que proporcionan tanto los centros públicos como los privados. Los especialistas aconsejan que empiecen desde las 28 semanas. (I).

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